Confusión de mensajes

El Congreso Nacional de Exportadores se llevó a cabo la semana pasada en medio de curiosas circunstancias. Los exportadores se reunieron para lamentar la revaluación del peso precisamente cuando su valor caía espectacularmente frente al dólar, y para quejarse de la situación de las exportaciones, a pesar de que estas crecieron más de 42 por ciento en dólares en el primer semestre de 2008, en comparación con las del mismo semestre el año anterior. Esta situación dio lugar a ciertas incongruencias y a una sensación de confusión, acentuada por las declaraciones del presidente de la junta del gremio que no cree que el aumento muy significativo de los precios de algunas exportaciones, el auge de la inversión extranjera o la tasa de crecimiento de la economía en 2007, hayan sido beneficiosos para toda la economía. Tampoco expresó sorpresa o satisfacción por el crecimiento de las exportaciones no tradicionales que fue del orden de 23% en el primer sem

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septiembre 08 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-08

Javier Díaz, presidente de Analdex, hizo, por el contrario, un interesante análisis. A pesar de los efectos negativos que ha tenido la revaluación del peso para los exportadores, destacó el aumento de eficiencia y productividad que ha tenido lugar en el sector en menos de tres años (que puede haber sido del orden del 20 por ciento). Dijo que hace un par de años los exportadores consideraban que una tasa de cambio de $2.500 por dólar era necesaria para mantener la competitividad de las exportaciones, pero que hoy se necesitaría que estuviera alrededor de $2.000 por dólar. Si esas declaraciones hubieran tenido lugar hace más de tres semanas, las autoridades se hubieran visto en aprietos para generar confianza de que se iba a llegar a ese nivel, pero como la suerte acompaña a esta administración, las declaraciones de Díaz aparecieron precisamente el día en que la tasa de cambio superó los $.2000. El Ministro de Hacienda quiso aprovechar esa coyuntura para ofrecer nuevos apoyos fiscales para los exportadores si vuelve a bajar el dólar, confiando quizás en que no lo haga. Esta generosidad generó el temor de que no va a durar mucho el ajuste de la tasa de cambio. Diaz expresó preocupación por esa posibilidad y le llamó la atención al Gobierno por no haber hecho el ajuste de gastos que es necesario, y por no coordinar sus políticas con la junta directiva del República. Añadió que “como esto no ocurre estamos en este despelote”, en referencia a que el Banco sube la tasa de interés, porque el Gobierno no controla su gasto. También fue muy crítico del proteccionismo ad hoc que impulsan algunos productores y políticos cercanos al Gobierno. Dijo que el país “tiene que olvidarse de que exportar es bueno e importar es malo”. No hay duda de que los consumidores están de acuerdo con esta condena al proteccionismo y al mercantilismo. El ministro de Comercio exterior Luis Guillermo Plata, aclaró que no se trata de proteccionismo a ultranza, pero confesó que el Gobierno lo hace con un “pragmatismo que tiene en cuenta las coyunturas y atiende las necesidades empresariales”, o sea que se trata de proteccionismo a dedo. No atiende todas las necesidades empresariales sino unas cuantas, y quizás involuntariamente las de los comerciantes del Hueco. Decía un personaje de la novela Los Elegidos que hacer plata en Colombia era fácil (si uno tiene funcionarios amigos que atiendan sus necesidades en coyunturas específicas). Parece que ahora cobra nuevamente actualidad esta referencia literaria. rhommesr@hotmail.com WILABR

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