Construyá, la apuesta social de Argos

Las personas con ingresos desde un salario mínimo, y con la intención de mejorar sus viviendas, cuentan con una línea de crédito disponible en las principales ferreterías y depósitos de materiales en las ciudades de Barranquilla, Bogotá, Cali y Medellín.

POR:
mayo 21 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-21

Se trata de Construyá, programa que impulsó la cementera Argos en el 2006 para apoyar los gastos destinados a la compra de insumos, entre ellos cemento, materiales y diversas herramientas de construcción. Los requisitos para la aprobación del préstamo –con el que se pueden adquirir los insumos en depósitos y ferreterías– son mínimos. Simplemente, los beneficiados deben ser empleados, jubilados o trabajadores independientes. Además, este grupo de personas –que normalmente no cuenta con incentivos para el mejoramiento de vivienda– debe tener entre 18 y 70 años de edad y devengar ingresos desde un salario mínimo legal, es decir, 461.500 pesos. “El monto mínimo del crédito es de 500.000 pesos, sin embargo, el cupo varía de acuerdo con el nivel de ingresos del solicitante”, asegura un informe de la cementera, en el que destaca que el tiempo de aprobación es de 24 horas desde la entrega de los documentos de soporte. Después de que el préstamo se ha aprobado, los materiales para la construcción o el mejoramiento son entregados directamente en las ferreterías. Adicionalmente, si el beneficiario lo desea, puede diferir su pago hasta en 48 meses con cuotas fijas durante la vigencia. EL 2007, UN BUEN AÑO Estas facilidades han motivado la participación de más usuarios y el proceso –con gran acogida desde su inicio, hace dos años– ha superado las expectativas. El año pasado, por ejemplo, apoyó a cerca de 2.000 familias que tradicionalmente no tienen la posibilidad de acceso a préstamos, con un desembolso total de 5.773 millones de pesos en créditos para sus viviendas en las ciudades de Medellín, Cali, Barranquilla y Bogotá. Sin embargo, fue en abril del 2007 cuando los testimonios y la divulgación de varias experiencias hechas realidad marcaron la curva ascendente del proceso. De hecho, las solicitudes se incrementaron diez veces al pasar de 955 registros en el 2006 a cerca de 10.000 en el 2007. Los resultados también evidencian un notable incremento en el desembolso total registrado, que para el 2006 sumó 1.020 millones de pesos, mientras que el año pasado alcanzó los 5.500 millones. Este fue un pico alto para el programa social, si se tiene en cuenta que las proyecciones le apuntaban a 1.500 millones. Los datos de Argos indican que el resultado se obtuvo gracias al aumento de clientes que pudieron acceder a nuevos créditos y a que, por ser rotativo, algunos volvieron a usar un préstamo aprobado en meses anteriores. A la atención que reciben las familias por medio de Construyá también hay que agregarles los beneficios para los establecimientos participantes. De hecho, ya existen cerca de 600 depósitos y ferreterías afiliadas a Construyá que han incrementado sus operaciones y negocios, y con la ampliación de la cobertura, la idea es atender las necesidades de otras zonas del país. Según la empresa, los establecimientos de esta importante red financiera –que por su gran número de sucursales es comparable con cuatro de los más importantes bancos del país– han sido posibles debido a que el crédito es otorgado y tramitado totalmente por las ferreterías, situación que permite incrementar las ventas de materiales para construcción sin comprometer la cartera de estos negocios. De esta forma, Argos sigue en la línea de generar valor agregado a través de relaciones cercanas con sus clientes, y le apuesta –además de sus operaciones tradicionales, en las grandes construcciones– a darle más proyección a una labor social con la que también busca hacer empre sa. RETOS SOCIALES DURANTE EL 2008 La compañía Argos, que cuenta hoy con 51 por ciento de participación en el mercado colombiano, es el cuarto productor de cemento en América Latina con inversiones en Panamá, Haití y República Dominicana. Además, es el sexto productor de concreto en Estados Unidos y exporta cemento y clínker a 27 países. Esta evolución empresarial se ha tratado de retribuir a través de la línea de crédito Construyá, que en los dos primeros años de su puesta en marcha ha apoyado a 2.564 familias en la construcción de sus viviendas. Por eso, las proyecciones en el 2008 apuntan a atender los requerimientos de crédito de 1.500 hogares adicionales con más de 8.500 millones de pesos en desembolsos. A esto hay que sumarle la meta de ampliar la cobertura del programa con 500 depósitos en ciudades como Pereira, Manizales, Villavicencio y Cartagena. Una labor ligada al desarrollo constructor Tras el objetivo de consolidarse en el mercado, Argos ha realizado una serie de investigaciones que le han permitido determinar las principales características del consumo de cemento en Colombia. Esto, a la par de la labor social, le ha permitido evidenciar que a pesar de que el sector de la construcción en el país representa cerca de 5 por ciento del PIB, aproximadamente el 40 por ciento de las obras en Colombia se realiza de manera informal. Así mismo, revela que 70 por ciento del cemento se comercializa en sacos en los depósitos y ferreterías de los barrios, donde 95 por ciento de las compras se paga de contado. Además, los datos de la compañía indican que 80 por ciento de este cemento se consume en los estratos 1, 2 y 3, principalmente por maestros de obra para procesos de autoconstrucción y remodelación no formal. Bajo estas condiciones no sorprendió encontrar que 73 por ciento de los consumidores de cemento nunca ha tenido acceso a créditos bancarios. Esta tendencia, precisamente, motivó a la compañía a convertirse en facilitador para el desarrollo de proyectos y, de esta forma, a crear Construyá que tras dos años de carrera en algunas capitales sigue ampliando su cobertura con más beneficiados. 500 depósitos se unirán al proceso este año. Allí, los clientes pueden hacer efectivos los créditos para insumos. WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido