Consultorio tributario

Consultorio tributario

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julio 13 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-13

DE GRANT THORNTON
Estas opiniones, de expertos de Grant Thornton Ulloa Garzón, están basadas en el entendimiento de la normativa vigente, sin embargo pueden no ser compartidas por las autoridades. Preguntas al correo impuestos@gtcolombia.com

Ganancias ocasionales

Tengo una declaración de renta de una persona natural asalariada, quien durante el año 2007 recibió por sucesión del Fondo de Pensiones Horizonte la devolución de saldos de sobrevivientes correspondiente al bono de su hermano fallecido hace 2 años, puesto que no había legitimarios a quien pasar la pensión.

Dicha cuantía ascendió a la suma de $215.000.000, suma igual que recibió su hermana. Mi pregunta es: ¿esta suma de dinero es ganancia ocasional gravada, teniendo en cuenta la parte legal exenta de 27'473.000? ¿Son deducibles las deudas que se pagaron a través de la sucesión, los gastos notariales y los honorarios del abogado?

Según los términos de la consulta, se está en presencia de una herencia o legado percibido como consecuencia de un proceso de sucesión en el cual no hubo legitimarios o cónyuge sobreviviente.

Evidentemente, lo recibido en tales circunstancias por los beneficiarios, constituye para cada uno ganancia ocasional gravable frente a la cual debe aplicarse lo previsto para su tratamiento en la parte exenta por el artículo 308 del Estatuto Tributario.

La citada norma indica que cuanto se trate de herencias o legados recibidos por personas diferentes a legitimarios o el cónyuge, se tomará como ganancia ocasional exenta el 20 por ciento del valor percibido sin que dicha suma exceda la suma de 1.200 UVTs.

En cuanto a los gastos que menciona por concepto de honorarios y notariales, consideramos que pueden ser tomados en el proceso de depuración de la ganancia ocasional gravable, en la medida que guardan relación de causalidad con el ingreso.

Para esto, además, se debe conservar la prueba de los mismos, por cuanto que la autoridad de impuestos puede realizar revisiones y requerir los soportes correspondientes.

Tengo una sociedad que fue disuelta pero el proceso de liquidación no ha finalizado, quisiera saber qué obligaciones tributarias debo seguir cumpliendo y que eventuales alivios tributarios puedo recibir.

Lo primero que se debe tener presente es que la vida de una sociedad como persona jurídica cesa en el momento en que la misma se disuelve y liquida.

La disolución trae como consecuencia que su capacidad jurídica se ve limitada y la sociedad puede realizar únicamente actos relacionados con su inmediata liquidación, no puede desarrollar operaciones propias de su objeto social.

Teniendo en cuenta, que la sociedad como persona jurídica solo se extingue una vez finaliza el proceso de liquidación, durante el tiempo en que la sociedad se encuentra disuelta pero no liquidada debe seguir cumpliendo con todas sus responsabilidades desde el punto de fiscal.

En este orden de ideas, si bien la sociedad debe seguir cumpliendo con responsabilidades fiscales tales como presentar la declaración de renta, presentar las declaraciones de retención en la fuente, declaraciones de IVA y las declaraciones de ICA ,si la actividad está sujeta a dicho impuesto.

Adicionalmente, y por razón del proceso mismo de liquidación, existen algunos alivios.

De conformidad con el artículo 191 del Estatuto Tributario, las sociedades en liquidación se encuentran excluidas de la renta presuntiva por los primeros tres años.

En relación con el impuesto al patrimonio, el artículo 297 del estatuto tributario consagra que las sociedades en liquidación no se encuentran sujetas al impuesto al patrimonio.

En este orden de ideas si bien el hecho generador es la posesión de riqueza, a primero de enero del 2007 cuyo valor sea igual o superior a tres mil millones de pesos (3.000.000.000) y la base gravable sea la misma para todos los años fiscales: el patrimonio liquido poseído por el contribuyente el primero de enero de 2007, la causación del impuesto se produce el primero de enero de cada año fiscal hasta el año 2010, razón por la cual si por ejemplo una sociedad poseía un patrimonio liquido igual o superior a tres mil millones de pesos para el año 2007 pero al primero de enero de 2008 se encuentra en liquidación, dicha sociedad no estaría sujeta a dicho impuesto.

En suma se debe tener presente que el estado de liquidación de la sociedad se evalúa al primero de enero de cada año fiscal.

Este punto es bueno resumirlo bien por que confunde y ya casi se acaba la obligación.

Por último cabe resaltar, que para efectos fiscales, de conformidad con el artículo 595 del estatuto tributario, cuando en el año fiscal se presenta una liquidación, el año fiscal concluye para las personas jurídicas vigiladas por el estado en la fecha en que se efectúa la aprobación del acta de liquidación y para las personas jurídicas no sometidas a la vigilancia del estado en la fecha en que finaliza la liquidación de conformidad con el último asiento de cierre de la contabilidad.

Por lo anterior, es claro que una vez se produzca alguno de los eventos mencionados, la sociedad debe proceder a solicitar la cancelación del RUT ante la DIAN y no estará obligada a cumplimiento de obligaciones formales hacia el futuro.

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