Consultorio tributario | Finanzas | Economía | Portafolio

Consultorio tributario

Consultorio tributario

POR:
septiembre 28 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-28

Facturación en mandato

¿A nombre de quien deben ser expedidas las facturas en un contrato de mandato?

El artículo 1262 del Código de Comercio define el mandato comercial como un contrato por el cual una parte se obliga a celebrar o ejecutar uno o más actos de comercio por cuenta de otra. El mandato puede conllevar o no la representación del mandante.

En la ejecución de su encargo, el mandatario puede y debe realizar todos los actos comprendidos en el marco general de su encargo, al igual que aquellos que sean necesarios para la realización del objeto central del mismo. Por esta razón, el mandatario siempre estará obligado y facultado para realizar las operaciones y compromisos propios que le corresponderían en el campo fiscal al mandante conforme a las normas tributarias. Así por ejemplo, si el encargo para el mandatario es adquirir unas mercancías para el mandante y éste tiene la calidad de agente retenedor, aquel deberá practicar la retención en las mismas condiciones y circunstancias que se presentarían de haber actuado directamente el mandante.

En cuanto al tema de la facturación, el artículo 3 del Decreto 1514 de 1998 indica que si el mandatario adquiere bienes o servicios en cumplimiento del contrato, la factura deberá ser expedida a nombre del mandatario. Ahora, el mandante para soportar sus costos, deducciones e impuestos descontables, deberá obtener del mandatario una certificación en donde se consigne la cuantía y concepto de estos, la cual debe ser avalada por contador o revisor fiscal. Finalmente, la norma señala que el mandatario deberá conservar las facturas y demás documentos comerciales que soporten las operaciones que realizó por el mandante mínimo por el término de revisión de las declaraciones tributarias del mandante.

Impuesto de renta en liquidaciones

Una sociedad que se va a liquidar tiene el siguiente patrimonio, en millones: Capital, 200; prima en colocación de acciones, 2.500; revalorización del patrimonio, 1.500; pérdidas acumuladas, 2.600; en total, 1.600.

¿En la cuenta final de liquidación se pueden absorber la pérdidas acumuladas con la prima en colocación de acciones, y solo se les asignaría a los accionistas en las hijuelas 100 como reembolso de aportes y 1.500 como distribución de la cuenta de revalorización del patrimonio, en este orden de ideas, ¿no existiría una distribución de la prima en colocación de acciones gravada?

Señala el artículo 36 del Estatuto Tributario que la prima en colocación de acciones no constituye renta ni ganancia ocasional si se contabiliza como superávit de capital no susceptible de distribuirse como dividendo. En el año en que se distribuya este superávit, tales valores constituirán renta gravable para la sociedad, sin perjuicio de las normas aplicables a los dividendos.

De otra parte el artículo 36-2 también del Estatuto Tributario, al hacer referencia a las capitalizaciones que no son gravadas para los socios o accionistas, señala que la distribución en acciones o cuotas de interés social, o el traslado a la cuenta de capital de la prima en colocación de acciones es un ingreso no constitutivo de renta ni ganancia ocasional.

Las regulaciones anteriores sobre el tratamiento de la prima en colocación de acciones suponen la existencia legal del ente societario en marcha.

En un escenario de liquidación de la sociedad, la prima debe considerarse como una utilidad susceptible de distribuirse o repartirse en la cuenta final de liquidación como dividendo gravado en cabeza de los accionistas, utilidad en su momento obtenida por la sociedad como resultante de la diferencia entre el precio al que fueron ofrecidas las acciones y su valor nominal.

Ahora, como en el caso de su consulta en el balance final de liquidación figuran pérdidas acumuladas, consideramos que el tratamiento propuesto en el enunciado de la misma en el sentido de compensar las pérdidas con el valor de la prima es válido, en cuanto que el artículo 151 del Código de Comercio dispone en su inciso segundo que no podrán distribuirse utilidades mientras no se hayan enjugado las pérdidas de ejercicios anteriores, que es precisamente el ejercicio que resulta del cruce propuesto entre la prima y las pérdidas para hallar al final el activo a distribuir entre los accionistas como consecuencia de la conclusión del proceso liquidatorio.

De Grant Thornton

Estas opiniones, de expertos de Grant Thornton Ulloa Garzón, están basadas en el entendimiento de la normativa vigente, sin embargo pueden no ser compartidas por las autoridades. Preguntas al correo impuestos@gtcolombia.com 

Siga bajando para encontrar más contenido