El consumidor quiere todo bueno, barato y a la mano

En 20 años, la casas inteligentes serán la norma en todas las ciudades de Colombia y en los estratos 3 a 6. Además, el consumo de alimentos será más saludable y la gente controlará mejor la ingesta de calorías.

Las personas cuidarán al máximo su dieta.

Archivo Portafolio.co

Las personas cuidarán al máximo su dieta.

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septiembre 26 de 2013 - 07:14 p.m.
2013-09-26

Las mediciones de tendencias y los estudios de mercado que se conocen año a año seguirán de aquí al 2033 porque la tarea de las compañías girará en torno a lo mismo: buscar las maneras de cumplir con las necesidades básicas que para ese entonces tengan los consumidores.

Expertos consultados coinciden en que temas como la evolución demográfica, la demanda de alimentos, la disposición de energía y los factores de compra marcarán la vida del consumidor en el 2033.

Camilo Herrera, presidente de Raddar Consumer Knowledge, plantea que “en 20 años seguiremos comiendo, vistiéndonos, buscando entretenimiento, haciendo compras, transportándonos y seguramente continuaremos buscando conocimiento”.

A su juicio, nada fundamental cambiará porque nuestras necesidades serán la mismas, pero lo que sí cambiará será la forma en que las satisfacemos, la tecnología que usamos y los hábitos de consumo que se adaptan a nuevos procesos.

En el tema demográfico, Herrera estima, por ejemplo, que mientras la edad media es hoy de 30 años con 3,7 personas por hogar, en dos décadas podría ser de 37 años con 3 personas por unidad familiar, lo cual influirá en las condiciones de mercado, compra y consumo. Al aumentar la media de edad, el interés por mantener la longevidad será una prioridad. Por eso surgirá la importancia de los alimentos saludables que privilegien lo natural.

Al paso de la revolución en los procesos de producción y comercialización, el cliente será cada vez más exigente con el paso de los años. Por eso, señala Herrera, “compraríamos comida para el hogar de manera diaria para tener productos frescos, y por esto los domicilios tomarían más fuerza”.

Y en esa línea, la personalización será una variable fundamental en los años que vienen el producto será único para el comprador o fabricado por él mismo, a su medida. Y el consumo será personalizado. Así, todos podremos ver la misma película, pero cada uno lo hará de una manera particular de lugar, experiencia y hasta formato, vaticina el analista.

El director de estudios económicos de la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, Rafael España, no dista en muchos conceptos con Herrera, al ‘pintar’ al consumidor del 2033. Cree que en vista de que los mayores de 60 años representarán cerca de la cuarta parte del total, el consumo de alimentos será más saludable en el sentido de que los consumidores, en general, controlarán más y mejor la ingesta de calorías, gracias a aparatos portátiles invisibles que les alertarán cuando se pasen de cierta cantidad de calorías.

Lo anterior, sumado a una menor ingesta de harinas y a una mayor de proteínas. Y agrega que no cree que las personas renuncien al placer de comer, así que no es muy probable que para almorzar los colombianos opten por una cápsula, como los astronautas.

Para España, la casa inteligente será la norma en todas las ciudades y en los estratos 3 a 6. Así la describe: “las luces se prenderán y apagarán solas, dependiendo de la presencia de seres humanos y de la rotación de la tierra, la calefacción y aparatos de aire acondicionado igual se monitorearán solos, los pedidos de mercado se harán en forma automática al Supermercado en la medida en que se vaya desocupando la nevera”.

Además, España cree que en dos décadas podría surgir la tendencia de los hogares colombianos hacia el encapsulamiento, entendido como la decisión de procurar no salir mucho de casa por temor a las enfermedades, a la inseguridad, al mal trato de los vendedores, a accidentes, a la polución. “Entonces -desde su perspectiva- se refugiarán más en sus casas, eso sí, dotadas de grandes comodidades y facilidades, como que se prenda la chimenea con una palmada”. Y añade que en ese escenario el computador, los móviles y la televisión inteligente estarán a la orden del día”.
EMERGENTES EN SU APOGEO
Yamile Salebe, gerente de Mercadeo de BDF, la marca que comercializa marcas como Nivea y Eucerín, explica que muchos fenómenos se plantean en estudios globales y no están alejados de lo que puede presentarse en nuestro mercado hacia el 2033.

Así, advierte, “lo que vemos es que en las tendencias, los mercados emergentes y sus consumidores, van a seguir ganando participación en términos de consumidores porque los mercados de Europa y Estados Unidos ya están muy grandes y muy atomizados”. Años atrás se ha visto como estos países no disponían de dinero para adquirir muchas cosas, pero haca adelante el acceso a los recursos se amplía y su influencia en el consumo se notar. La ejecutiva señala que conceptos como la calidad y las promociones serán importantes en la decisión de compra.

Los productos amigables con el medio ambiente y con funcionalidad, así como la virtualidad al alcance de un consumidor más informado también será tendencia en el 2033, concluye.

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