Contrabando: nadie cree en cierre de la frontera

Las mercancías pasan de día y de noche por sitios distintos a los puentes y sin control de las autoridades.

Las mercancías pasan de día y de noche por sitios distintos a los puentes y sin control de las autoridades.

Efraín Patiño

Las mercancías pasan de día y de noche por sitios distintos a los puentes y sin control de las autoridades.

Finanzas
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agosto 12 de 2014 - 03:21 a.m.
2014-08-12

El cierre de la frontera colombovenezolana en las noches por parte de las autoridades del país vecino, como un método de lucha contra el contrabando, se asemeja al del marido que vendió el sofá para que no le siguieran poniendo los ‘cachos’.

El problema del contrabando desde Venezuela de productos básicos y gasolina, que según el Gobierno de ese país llega a los 3.659 millones de dólares anuales, no se soluciona cerrando fronteras, ni requisando, ni quitándoles los artículos que pasan las personas de a pie diariamente, sino en combatir la corrupción en ese país. Lea también '17.000 militares para combatir contrabando'.

Nadie entiende cómo un camión que sale desde el interior de Venezuela con productos básicos termine dejando la mercancía, tal y como fue empacada, del lado colombiano, pasando por todas las aduanas de ese país o la de la línea fronteriza, o cruce por las trochas del río Táchira sin ningún problema.

Los habitantes de La Parada, un barrio a 50 metros de la línea fronteriza del lado colombiano, afirman que el contrabando pasa tanto de día como de noche, y en igual cantidad por los puentes que comunican a ambos países y por el río.

Las autoridades colombianas tienen claro que en el problema del contrabando desde Venezuela están involucrados altos dirigentes del Gobierno de ese país que, asociados con las mafias a ambos lados de la frontera, hacen todo el proceso con una facilidad pasmosa, dando también por descontada la corrupción a este lado de la frontera.

En las calles del área metropolitana de Cúcuta se venden los productos venezolanos a cielo abierto, sin que las autoridades tanto civiles como policiales siquiera les inquiete la situación.

Ya el gobernador de Norte de Santander, Édgar Díaz, y los transportadores afirmaron que la medida perjudicará a la economía de la región. Sin embargo, los comerciantes a ambos lados de la frontera aseguran que no los perjudica ya que su actividad se desarrolla durante el día.

A pesar de lo drástico de la medida, los cucuteños creen que esta tendrá un efecto mínimo, como las otras muchas que ha tratado de implementar el gobierno venezolano en los últimos años en su lucha al contrabando. Funcionan por un par de semanas y después fracasan por la falta de controles y la corrupción de las autoridades venezolanas.

La gente argumenta que de nada sirve cerrar los puentes fronterizos si las trochas por donde pasa la gente y los camiones continúan activas, tal y como ha sucedido siempre que cierran los pasos fronterizos, hasta por una semana, en épocas de elecciones en Venezuela.

El contrabando no se debe combatir en las fronteras, sino al interior de ese país, y una de las claves es que esos camiones cargados de productos básicos que llegan hasta Colombia, apadrinados por las autoridades civiles y militares venezolanas, no lo sigan haciendo.

MEDIDA NO AFECTA AL TRANSPORTE, AFIRMA COLFECAR

El presidente ejecutivo de Colfecar, Juan Carlos Rodríguez Muñoz, dijo que estas medidas acordadas por los dos países favorecen la formalidad de las dos economías gravemente afectadas por el contrabando y no afecta el transporte ni a los más de 500 vehículos de carga que transitan en operación de importación y exportación mensualmente.

Así mismo, hizo un llamado a las autoridades aduaneras colombovenezolanas, a fin de coordinar sus labores y no afectar las operaciones de comercio binacional que se realizan en horas hábiles.

Finalmente, Rodríguez pidió conocer los resultados de esta medida que permita determinar su efectividad y solicitó que no se restrinja el cupo de combustibles.