Contratista del Cerrejón suspenden huelga

Luego de diez días de protestas y bloqueos, los trabajadores de Sepecol lograron un acuerdo con Cerrejón y las dos empresas contratistas que comenzaran a prestar el servicio de vigilancia, a partir del próximo 1 de julio.

Trabajadores de la empresa Sepecol, contratista de vigilancia del  Cerrejón.

Archivo particular

Trabajadores de la empresa Sepecol, contratista de vigilancia del Cerrejón.

Finanzas
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junio 29 de 2014 - 01:39 a.m.
2014-06-29

Aunque el acuerdo beneficia a un 20 por ciento de la fuerza laboral de Sepecol, representada en 890 trabajadores, estos se sienten satisfechos una vez levantado el bloqueo de la línea férrea, después de seis días.

Lo que generó grandes pérdidas para la carbonera y estuvo a punto de colocar en riesgo la entrega del mineral a los mercados internacionales y la operación, ya que a través de ella se transporta el combustible y otros insumos que se requieren.

Entre los acuerdos figuran, la contratación por parte de las empresas Vise y Vigil, del 50 por ciento del personal que se fue a las vías de hecho.

En total, unos 300 trabajadores de Sepecol, recurrieron a este mecanismo. Antes, 60 de ellos habían sido llamados a formar parte del nuevo equipo de trabajo.

El resto será indemnizado.

“Siento que se logró un gran fruto, porque la posición inicialmente era que no iba a haber mucha contratación, por eso el motivo de las manifestaciones”, sostiene Neiro Bocanegra, presidente de Sintrasepecol.

Es de señalar, que con el cambio de empresas, hubo un reajuste en los turnos programados y esto generó la reducción de personal.

“No hay conformidad total, no se logró el 100 por ciento de los objetivos, pero es el sistema de una negociación, lo que se logro es lo mejor para las partes”, puntualizó Angel Amaya, miembro de la Comisión de reclamo de Sintracarbón.

Para este acuerdo fue necesario la intervención del Gobierno Nacional a través de tres ministerios: Interior, Trabajo y Minas y Energía.

Así como, la participación del gobierno departamental en cabeza del Gobernador de La Guajira, José María Ballesteros, quien aseguró que “después de 48 horas, se logró el acuerdo buscando que las comunidades se sintieran acompañadas y representadas y que de la misma forma, la empresa viera que había un acompañamiento al proceso, seguiremos atentos al mismo, como garantes”.

Cerrejón, agradeció la mediación del Gobierno Nacional y Regional, y la voluntad de las partes de llegar a diversos acuerdos, lo que permitió el restablecimiento de manera inmediata del transporte de carbón hacia Puerto Bolívar.

Veinticuatro horas antes de firmarse el acuerdo los manifestantes decidieron desbloquear la línea férrea la noche del pasado jueves, permaneciendo a un lado de la misma.

Sólo hasta este vienres, se firmó el acta, lo que permitió además, que los manifestantes retornaran a sus actividades.

Así mismo, las partes acordaron asumir como un problema conjunto la búsqueda de soluciones para aquellas personas que no alcanzan a tener trabajo en el nuevo dispositivo de protección de Cerrejón.

El nuevo esquema demanda 771 personas, de las cuales, el 80 por ciento provienen de las empresas con las que hoy se tienen los contratos de vigilancia privada, es decir, Sepecol (que prestará sus servicios hasta el 30 de junio) y Vigil (Vigilancia Guajira que continúa su contrato).

Por su parte, el Gerente de Responsabilidad Social de Cerrejón, Eduardo Lozano, aseguró que “hemos demostrado que con un dialogo franco, sincero y transparente, se puede alcanzar acuerdos satisfactorios para todos”.

Otra de las preocupaciones de la fuerza laboral, es la parte contractual, por lo que Nora Molina, directora territorial del Ministerio de Trabajo en La Guajira, señaló que a partir del próximo 10 de julio, comenzaran a recibir por parte de Sepecol las copias de contratos, finiquitos y liquidación de los trabajadores, con miras a tener la certeza de que no hubo violación a sus derechos laborales.

Esta es la segunda protesta laboral, en menos de dos años, que le ha tocado sortear a la carbonera, generándole graves pérdidas.

A esta protesta, se suma, el costo social y económico que debió asumir la multinacional por haber enviado al Esmad hasta las comunidades

indígenas wayuu, con el fin de levantar el bloqueo de la línea férrea a la altura del km 34.

Cerrejón tendrá que pagar la falta según los usos y costumbres de esta etnia.

“En cuanto a las comunidades lo más importante, es que siempre hay lecciones y salen fortalecidas las relaciones, ratificamos el compromiso por el respecto por la cultura y la tradición de las comunidades wayuu”, sostuvo Lozano.

Riohacha