Contratos de estabilidad jurídica/Opinión

Contratos de estabilidad jurídica/Opinión

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noviembre 17 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-17

La Ley 903 de 2005 autorizó al Gobierno a firmar unos "Contratos de Estabilidad Jurídica" con el fin de garantizar a los inversionistas que lo suscriban (siempre y cuando estén en posibilidad de realizar una inversión de por lo menos 7.500 salarios mínimos, casi 3.500 millones de pesos), protección frente a eventuales modificaciones de las normas tributarias en su contra.

Leyendo algunos de los contratos hasta ahora firmados, y que están publicados en la página web del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, me han llamado la atención algunos puntos.

La protección tributaria que protege a las empresas firmantes no hace referencia a una tarifa efectiva pagada (con relación a las utilidades), sino a la estabilidad de las normas, solo en el caso en que sean adversas al inversionista.

En el caso en que las nuevas normas sean favorables a él, le será aplicable la nueva normatividad.

Es normal que una reforma tributaria reduzca los ingresos mediante un determinado mecanismo (por ejemplo, eliminando una exención o un descuento) y los trate de compensar aumentándolos con otro (por ejemplo aumentando la tarifa). Es decir, no hay manera de que el Congreso pueda en normas tributarias futuras, compensar normas. Si trata de hacerlo, disminuirán los ingresos públicos, especialmente los que provienen de los grandes contribuyentes que hayan firmado estos contratos.

En uno de los contratos examinados, la inversión ya se había realizado en el momento de la firma del contrato. Es decir, no es acertado afirmar (como se dice en la cláusula tercera) que la estabilidad de las cláusulas hubiera sido determinante de la decisión de invertir. Esto puede demostrar otra cosa: en algunos casos, lejos de estimular inversión adicional, estos contratos están protegiendo una inversión que de todas maneras se iba a realizar.

La prima, en virtud de lo establecido en la Ley 963, equivale al 1 por ciento de la inversión que se realice en un año. Es curioso este mecanismo de incentivar la inversión: al solicitante del contrato le convendrá minimizar el valor de su inversión, y con esa prima comprará una protección hasta cierto punto ilimitada, vigente durante todo el período de vigencia del contrato.

En algunos contratos, la garantía de estabilidad jurídica se amplía a la totalidad de la actividad económica del inversionista. Pensemos en una posible consecuencia: todas las empresas que adquiera la empresa favorecida gozarán por contagio de la protección jurídica, sin que ello se traduzca en un aumento de las obligaciones del inversionista. Esto estimulará adquisiciones motivadas exclusivamente por fines tributarios. Lo lógico es que aumente la concentración del poder económico y de la riqueza.

Tengo otras observaciones e interrogantes. Los trataré en mi próxima columna.

FRANCISCO AZUERO
Profesor Asociado, Facultad de Administración, Universidad de los Andes. franciscoazuero@blogspot.com

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