Control de la cadena de suministro en tiempos de alta competitividad

Con la globalización y la tercerización de algunos procesos dentro de las empresas, la gestión del riesgo adquiere gran importancia. Hay que establecer los puntos débiles.

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mayo 20 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-20

Durante los últimos años, a raíz del aumento de competidores en casi todas las actividades productivas, las empresas se han visto obligadas a centrar sus esfuerzos en satisfacer y ganarse a un consumidor mejor informado y con acceso a un mayor número de ofertas. Para ello, han apostado por establecer estrategias competitivas que pretenden mejorar la calidad y reducir los costos de sus actividades.

Como consecuencia de esto, el outsourcing estratégico, el desarrollo de mercados y proveedores internacionales o la utilización de TIC para el control de la Cadena de Suministro (CS), son cada vez más comunes.

Estas estrategias han proporcionado ventajas competitivas en la mayoría de los casos, pero también han ayudado a que la complejidad de la gestión aumente, debido al mayor número de actores involucrados, con objetivos en su mayoría desalineados.

Esto ha incrementado el riesgo inherente a la actividad productiva y a la CS, ya que más factores deben ser controlados, y en muchos de ellos se tiene poca capacidad de influencia.

Cuando, por ejemplo, un fabricante comienza a importar sus productos de China, se enfrenta a una serie de factores nuevos: diferencias en cultura, idioma, legislación entre otros, además de un mayor tiempo de transporte, que se traduce en menor flexibilidad.

Cada uno de estos factores incrementa el riesgo de incumplir con los objetivos estratégicos de la empresa y con los compromisos adquiridos con el cliente.

La cuestión no es si se decide o no importar un producto, es que en un mundo globalizado, los productos internacionales llegan al mercado local y son competitivos en precio, calidad y servicio.

Esto hace que la gestión del riesgo adquiera gran importancia hoy, y que las empresas deban prepararse para gestionar de forma adecuada el riesgo que deben asumir.

¿Cómo gestionar el riesgo?

Sin lugar a dudas, es importante comenzar por identificar las fuentes y los tipos de riesgo potencial a los que se enfrenta la organización.

Una vez hecho esto, es necesario vincular los diversos componentes de la CS, con el tipo de riesgo al que se están enfrentando.

Con esto se podrá tener claridad acerca de la problemática existente y se podrán desarrollar trabajos de evaluación del riesgo y desarrollo de estrategias de mitigación del mismo.

Esta aproximación para el análisis del riesgo exige que las compañías comprendan que son parte de una CS, lo que las hace mucho más dependientes de los otros miembros de la cadena, y vulnerables a los problemas que surgen al coordinar la oferta y la demanda.

La gestión de riesgo debe tener, por tanto, una visión holística e integradora, basada en los objetivos del negocio y que tenga en cuenta las prioridades competitivas y la relación existente entre los objetivos estratégicos y el riesgo que está dispuesta a asumir la compañía.

Para lograrlo, es necesaria la cooperación entre las diferentes áreas de la empresa, y con los otros miembros de la CS. 

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