Cooperativas del país, al negocio de los giros y las remesas

Con un mercado potencial que se aproxima al millón de personas en todo el país, empresas del sector solidario da otro paso hacia la creación de una plataforma única.

Finanzas
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abril 30 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-30

El negocio de los giros nacionales, al que en el último año y medio han incursionado nuevos operadores, especialmente los de tipo postal, tiene desde este año un nuevo competidor: el sector cooperativo.

Luego de integrar sus plataformas tecnológicas a través de Sumared, 18 cooperativas abrieron al público la posibilidad de enviar dinero a familiares, amigos o como pago a proveedores en 19 departamentos del país, con una cobertura que llega a 132 oficinas.

Los asociados a estas entidades, donde se destaca Comultrasan con sede en Santander, pueden ordenar sus giros en cualquier oficina o por Internet, para que el dinero sea consignado en cuenta o reclamado en la sucursal de la cooperativa donde reside el destinatario, que a su vez debe estar afiliado a una cooperativa.

Juan José Camargo, gerente de Sumared, afirma que en el negocio de giros nacionales el objetivo es que la población que no tiene acceso a servicios financieros tradicionales cuente con ventajas competitivas y allí el precio es una variable de gran impacto.

Precios competitivos

La tarifa para este servicio es de 4.000 pesos para giros hasta por 500.000 pesos, mientras que los montos superiores se trabajan por porcentaje, de acuerdo con el valor a girar.

"Es una alternativa para quienes ven en estos esquemas un servicio de alto costo", asegura. En otras redes que están en el negocio las tarifas fijas superan los 8.000 pesos.

Con la mayor competencia que quieren hacerles las cooperativas al sector financiero tradicional, la idea es que el servicio de la transferencia de dinero sea la puerta de entrada para el ofrecimiento de otros servicios como la capacitación, el ahorro y el crédito, especialmente a quienes viven en zonas apartadas.

De la misma manera, las cooperativas planean poner en marcha operaciones de envío de remesas, como agentes a través de los cuales los colombianos residentes en el exterior puedan hacer llegar dinero a sus familiares en el país.

"Muchos familiares de quienes viven en otros países no tienen acceso al sistema financiero o a las empresas de giros internacionales y por ello estamos buscando tener autorización para entrar en ese mercado", señaló Camargo.

Con el servicio de giros inicia en firme la operación en línea de la red cooperativa, la cual se complementará con una tarjeta débito, para lo cual se adelantan los trámites respectivos ante la Superintendencia Financiera.

En el corto plazo, las cooperativas no aspiran a arrebatarle de tajo los clientes a la banca tradicional, pero sí a hacer las veces de apoyo financiero, con una herramienta para que las personas de bajos ingresos hagan cuentas y escojan la entidad que se ajusta a sus necesidades y posibilidades de pago.

Un mercado con potencial

En las 18 entidades cooperativas que operan el servicio de giros nacionales los clientes potenciales fácilmente sobrepasan las 800.000 personas, de las cuales Comultrasan tiene más de 450.000 personas vinculadas.

Sumared adelanta un plan de acercamiento con diferentes cooperativas para aumentar su cobertura y convencerlas de que no van a perder clientes, porque está demostrado que una persona es más fiel a su entidad si ésta le ofrece más servicios.

Para hacer parte de esta red una entidad pequeña ingresa pagando entre 5 y 10 millones de pesos por una sola vez, dinero que cubre la habilitación del sistema y la capacitación de sus funcionarios. Una cooperativa de gran tamaño paga alrededor de 20 millones de pesos.