Corinthians, uno de los clubes de fútbol de Brasil, es el fenómeno comercial en el vecino país

En su afán por ganar la Copa Libertadores de América, el club repatrío a figuras como Ronaldo y Roberto Carlos, quienes además de aumentar sus esperanzas de juego sirven para engordar la billetera.

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enero 29 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-29

En 2005, el Corinthians conquistó el campeonato brasilero. Samsung, la marca que patrocinaba al club en áquel entonces, pagó un poco menos de 4 millones de dólares para ocupar el espacio publicitário del uniforme del equipo paulista.

Cinco años despúes, el club -que en el 2008 tuvo que jugar en la segunda división trás los malos resultados del año anterior- acaba de firmar un contrato por más de 20 millones de dólares con el grupo Hypermarcas, que dividirá los espacios del uniforme con algunas de las marcas que administra (la mayoria articulos de higiene y belleza).

Como si fuera poco, el club aún puede negociar la parte del hombro de la camiseta. Se calcula que Corinthians puede recibir hasta 7 millones de dólares por ese espacio.

Como comparación, el São Paulo, el equipo que en los últimos años más titulos conquistó, recibió el año pasado cerca de 12 millones de dólares de sus patrocinadores. Ahora, sin sponsors, el rival de los corintianos trata de negociar su espacio en blanco de su uniforme por 17 millones, aunque se especula que máximo recibirá 14 millones.

Entonces, ¿cómo logró Corinthians, en cinco años, valorizar en más de 500 por ciento su marca?

Hay algunas respuestas, entre ellas el hecho de que el equipo que tiene cerca de 25 millones de seguidores en Brasil, es el segundo con más fanáticos según encuesta del 2007 - queda atrás solamente de Flamengo, cuya hinchada es de casi 35 millones - celebra su centenario este año, lo que, por si, ya representa una exposición mediática enorme.

Además, contrario a los últimos años, el club disputará la Copa Libertadores de América, otro motivo para aumentar su exposición y, a su vez, el interés publicitário.

Vuelta a casa

Pero el factor más importante en este exito es la llegada de jugadores de muchos quilates. En 2009, fue Ronaldo. Su regreso generó desconfianza, no sólo por la duda si volvería a recuperar su alto nível trás tantas lesiones, pero también porque no se sabia como Corinthians podria pagar su salario. La solución fue darle al jugador, ex Real Madrid, Intern y Milan, parte del patrocínio y de ventas de productos que el club lograría con su presencia.

A los 230.000 dólares mensuales pagados por el club, se somaron cerca de 400.000 dólares a cada més, con el éxito de ventas. Con la llegada de Ronaldo, Corinthians logró no solo más dinero con publicidad sino que además incrtementó sus ingresos con las ventas de entradas para ver al 'Fenómeno' y tambien por las mejores ventas de articulos del club. Logro también, por supuesto, mucho más exposición mediática, y, a su vez, valorar la marca. Es decir, ganaron todos.

La fórmula funcionó tan bien que el club trajo este año otro campeón mundial con Brasil en 2002: Roberto Carlos, quien, como Ronaldo, llevaba más de diez años jugando en Europa.

Con un contrato semejante al del 'Fenómeno', el lateral recibirá además del salário (cerca de 170.000 dólares), participación en ingresos de mercadeo relacionados a su nombre.

Ronaldo y Roberto Carlos son los más destacados, pero no los unicos jugadores que decidieron regresar a Brasil tras años en Europa. A ellos se junta Fred, en el Fluminense, Adriano, en Flamengo, y, ahora, Robinho, en Santos. Todos jugaron el mundial de 2006 y todos regresaron gracias al dinero de los patrocionadores.

El retorno, que en principio podria parecer el fracaso de estos cracks, representa un exito para los equipos brasileños que ahora logran competir financieramente con los grandes mercados del deporte. Para los jugadores, puede significar reencontar el fútbol que los llevó a las ligas de Europa, además de tener la portunidad de regresar a la selección brasilera. La mayoría de ellos optó por ganar menos dinero, pero estar cerca de los suyos, del sol y de la playa.

"No hay dinero en el mundo que pague esta felicidad2, dijo Adriano tras vestir la camiseta de Flamengo en su regreso al equipo donde creció. Meses antes, trás anunciar que se retiraría del fútbol por un tiempo indeterminado, el 'Emperador' habia dicho: "Llegué a mi límite. Perdí el brillo y la alegria de jugar. Acá en Brasil, con la familia y los amigos, quiero volver a ser feliz". Adriano terminó el campeonato brasilero como el máximo goleador y su Flamengo fue campeón. Parece que volvió a ser feliz y compartió la alegría con su hinchada.

Y si en Río la felicidad aterrizó a final de año, en São Paulo los de Corinthians esperan que llegue en la mitad del 2010. Por el momento, Ronaldo y Roberto Carlos trajeron al Corinthians dinero y la esperanza de conquistar la Libertadores, el torneo que la hinchada, en sus canticos llama el de "la obsesión", ya que jamás lograron conquistarlo.

Si levanta la Copa Libertadores en su centenário, el equipo paulista logrará un año perfecto, con dinero en el bolsillo y una copa inédita. Si pasa, São Paulo vivirá carnavales atemporales, en pleno agosto.

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