Coronel Luz Marina Bustos, primera mujer en ser llamada a curso de ascenso para general

Cuando tuvo mando en la Escuela de Cadetes General Santander, uno de sus comandantes le dijo que sólo debía mandar mujeres porque su voz y sus actitudes podrían confundir a los hombres.

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noviembre 02 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-02

Hoy parece ser la excepción a la regla. Con el trabajo de 29 años en la Policía logró destacarse entre 25 hombres que también aspiraban a uno de los 10 cupos para el máximo grado dentro de la institución.

Ahora, como Directora Administrativa y Financiera de la Policía, la coronel Luz Marina Bustos, de 48 años, recuerda que un amigo fue el que la motivó para que ingresara a la Escuela de la Policía, en enero de 1980.

Por primera vez la institución incorporaría mujeres para prepararse como oficiales. Ese año ingresó con 13 compañeras más, de las cuales solo ella sigue en la Policía.

Quería ser piloto

Cuando vivía en su natal Paime (Cundinamarca), soñaba con ser piloto o ingeniera. Sin embargo, en la Escuela de Cadetes se convirtió en abogada, conoció a su esposo, el coronel (R) Rafael Cepeda Granados y tuvo tres hijos.

En su hoja de vida se destaca la especialización en Vigilancia, 19 reconocimientos de la Policía y más de 40 felicitaciones por el servicio prestado en estas casi tres décadas.

Su trayectoria como comandante pasa por la Estación de Policía de Barrios Unidos, la Dirección de la Superintendencia de Seguridad Privada, del Fondo Rotatorio, la Dirección de Sanidad de la Policía y el Comando de la Policía de Mujeres.

"Cuando se abrazan sueños uno lucha y la persistencia es lo único que no se puede dejar", asegura la coronel Bustos al recordar que el inicio no fue grato ni fácil por el machismo que se vivía en la institución.

Asegura que nunca desfalleció. Pero para llegar a este punto tuvo que dar la batalla y esperar a que una norma le permitiera el ascenso. Su nombre ya había sonado en varias ocasiones y la última fue en 2006. Sin embargo, la norma le extendió su permanencia como coronel por dos años.

"Creo que ahora que se dieron las cosas seré una mujer estricta en mis decisiones y mi trabajo, muy comprometida con la responsabilidad que tenga", asegura.

Ahora dejará su actual cargo para empezar el curso de ascenso y en noviembre del 2009 recibir su primer sol. "Una bendición y un privilegio infinito para compartir con todas las mujeres de Colombia", dice y asegura que su caso es un mensaje para que las mujeres que hacen parte de la Fuerza Pública compitan a la par por los cargos de los hombres, sin renunciar nunca a sus convicciones.

REDACCIÓN JUSTICIA

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