Costos y beneficios del pico y placa

Costos y beneficios del pico y placa

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mayo 25 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-25

Gracias a una acción de tutela logré que la Secretaría de Movilidad de Bogotá me enviara los estudios que sustentaron la ampliación del pico y placa.

Según esos estudios, el costo de la ampliación del pico y placa consiste en la reducción de ingresos de la administración por el menor recaudo de la sobretasa a la gasolina. Ese costo es de 21.869 millones de pesos. Los beneficios se calculan multiplicando el número de minutos ahorrado por persona al disminuir el volumen vehicular y por lo tanto la velocidad de desplazamiento. La administración lo calcula en 72,6 millones de pesos diarios, para un total anual de 26.483 millones. Con base en estos datos, las conclusiones son muy simples: los beneficios son superiores a los costos. Debe por lo tanto tomarse la medida.

El lector se puede hacer una pregunta legítima: ante tanta maravilla, ¿por qué no se amplía la medida, restringiendo no al 40 por ciento de los vehículos, sino por ejemplo al 80 por ciento de ellos? Tendríamos un beneficio económico de 52.000 millones de pesos y unos costos de solo 42.000 millones. ¿Y qué pasa si hacemos las cuentas con el 100 por ciento de restricción? Aquí la velocidad de los pocos automotores particulares autorizados a circular (carros oficiales, blindados y motos) no tiene límite distinto a la impuesta por la potencia del vehículo. El beneficio sería enorme. La administración habría desperdiciado una magnífica oportunidad de mejorar el bienestar ciudadano.

Calcular los costos de una medida solo por sus efectos fiscales es equivocado. La manera correcta de hacerlo es mirar sus efectos sobre el bienestar de la ciudadanía y sobre la disminución en los ingresos (o el incremento de los costos) de las familias y empresas que utilicen vehículos particulares en la operación de sus negocios. Ello no se evalúa en los estudios de la Administración Distrital.

Otra manera de calcular los costos de la inmovilización consiste en valorar el capital inutilizado. Si en Bogotá existen, según la Administración, 895.000 automotores particulares, y le asignamos a cada uno de ellos un valor relativamente pequeño de 10 millones de pesos, nos da un stock de capital de 8,9 billones de pesos. Si suponemos, generosamente, que dicho parque automotor fue comprado por las empresas y familias para disponer de él por lo menos durante 98 horas semanales (12 horas diarias, y aquí estamos incluyendo los domingos), la restricción vehicular adicional de 16 horas a la semana, significa una disminución del 16 por ciento de esa disponibilidad. El costo de la medida sería de 1,4 billones de pesos, 54 veces superior a los beneficios calculados por la propia Secretaría para el año 2009.

FRANCISCO AZUERO*
* Profesor Asociado, Facultad de Administración, Universidad de los Andes

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