El Niño afectará los costos de la energía por dos meses más

Aunque ya se declaró el fin del fenómeno, sus efectos se seguirán resintiendo. En lo más fuerte, las tarifas de la luz subieron 8,57 por ciento.

La central hidroeléctrica Guatapé, ubicada en el Oriente antioqueño, tiene una capacidad de generación de energía de 560 megavatios.

Un informe de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios señala que entre enero y marzo el costo de la energía final a los usuarios se incrementó 8,57 por ciento.

Archivo particular

Finanzas
POR:
ÓMAR G. AHUMADA ROJAS
junio 13 de 2016 - 07:40 a.m.
2016-06-13

Un mes después de que la agencia climática de los Estados Unidos (NOA) declaró la finalización del fenómeno del Niño, el balance para los consumidores finales y para el mercado de energía mayorista muestra un impacto significativo.

Un informe de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios señala que entre enero y marzo el costo de la energía final a los usuarios se incrementó 8,57 por ciento, es decir, 2,4 veces la inflación del mismo período.

Lo preocupante de esta situación es que los impactos más fuertes del fenómeno solo se conocerán cuando se analicen los datos del segundo trimestre del año.

Solo en mayo, según el Dane, en el grupo de vivienda los precios de la energía fueron los que más subieron, al tener una variación del 3,98 por ciento respeto al mismo período del año pasado, siendo uno de los gastos que más aportaron al índice total de precios al consumidor.

La Superservicios indica que el mayor efecto para los consumidores se dio en los mercados de la Costa Atlántica que atiende Electricaribe: Chocó, Guaviare y Tolima.

Allí, el precio promedio del kilovatio pasó de 454,2 pesos en el cuarto trimestre del 2015 a 497,4 pesos, para una variación del 9,5 por ciento entre un trimestre y otro, un alza 2,6 veces la variación del costo de vida.

El efecto en las tarifas se trasladó de forma plena a los usuarios de los ocho departamentos de la región Caribe, ya que, según la entidad, Electricaribe decidió no aplicar la opción tarifaria que existe desde el 2008 para suavizar los incrementos abruptos en los precios de un mes a otro, difiriéndolos en varios meses.

Una situación similar viven los usuarios atendidos por Enertolima y Dispac (Chocó).

En la Costa Atlántica fue donde se sintió el aumento de precios, ya que al tener Electricaribe una alta exposición de esta empresa a los precios de bolsa, que son más altos en épocas secas, la empresa debe pagarlos para prestar el servicio a sus usuarios, que también ven que se elevan sus tarifas.

En los mercados del área de distribución Centro, que agrupa a Pereira, Caldas, Santander, Norte de Santander, Quindío y Antioquia, también se presentó una de las mayores variaciones en los precios entre enero y marzo, pues se pasó de 438,4 pesos el kilovatio en el primer trimestre del 2015, a 478,5 pesos en igual lapso del 2016, esto es 9,15 por ciento más.

La Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgén) destaca que, gracias al cargo por confiabilidad que los usuarios pagan cada mes en sus facturas, durante el Niño se beneficiaron de 16 billones de pesos por la cobertura que dio el precio de escasez (techo máximo que se paga al generador en épocas de sequía), en lugar de tener que pagar el precio de corto plazo de la energía.

La Superservicios señala que adicional a la situación crítica que vivió el país por la salida de operación de la central Guatapé, en Antioquia, y de una unidad de la Zona Franca Celsia (antes Termoflores), las altas temperaturas produjeron alzas en la demanda superiores a las esperadas.

Las cifras de la firma XM, filial de ISA que administra el mercado eléctrico del país, muestran que al elevarse el precio de la energía en bolsa y escasear los contratos, los generadores, comercializadores y distribuidores asumieron un costo importante.

Según las estadísticas de esta entidad, entre septiembre del 2015, cuando comenzó a elevarse el valor de la energía en bolsa, y marzo pasado, el monto de las transacciones de energía 100,9 por ciento, al ubicarse en 3,6 billones de pesos, situación que fue más fuerte en el primer trimestre del año, cuando el valor de la energía transada en bolsa subió 109 por ciento anual, a 1,7 billones.

Entre septiembre del 2014 y marzo del 2015, el valor total de la energía comprada en bolsa fue de 1,8 billones de pesos.

La compra de energía más costosa la asumieron tanto los generadores, que en algún momento tenían faltantes para cumplir sus ofertas, como los propios comercializadores, que al no contar con contratos tenían mayor exposición a los precios de bolsa, principalmente los de la Costa Atlántica, atendida por Electricaribe, Cali (Emcali), Chocó y Cauca.

Según la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgén), en septiembre del 2015 los mercados más expuestos a la bolsa fueron la Costa Atlántica, con el 22 por ciento, Cali (46 por ciento) y Cundinamarca y Risaralda (19 por ciento).

El presidente de la Asociación Colombiana de Distribuidores de Energía (Asocodis), José Camilo Manzur, explica que si bien había energía para atender la demanda, se tenía una baja en la energía comprada por contrato.

Esto hizo que los agentes acudieran en mayor medida al mercado más costoso, la bolsa, donde el valor promedio del kilovatio fue de 791,9 pesos entre septiembre del 2015 y marzo del 2016.

ÓMAR G. AHUMADA ROJAS
Subeditor Economía y Negocios
@omarahu