La coyuntura mundial cambió (Opinión)

La coyuntura mundial cambió (Opinión)

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julio 13 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-13

Al igual que lo que acontece mundialmente, la situación económica de Colombia se está deteriorando. Inflación, debilidad del dólar y gasto público están en rojo.

Empecemos por los elementos positivos. El más sobresaliente es el volumen de inversión extranjera que sigue mostrando registros históricos, este año superaremos los 12 mil millones de dólares.

Las exportaciones siguen mostrando una buena dinámica que se explica por los elevados precios internacionales de las materias primas y el efecto aspiradora de la economía venezolana.

Pero hay señales preocupantes. La debilidad del dólar ha puesto de manifiesto la frágil competitividad de Colombia y los ingresos de la inversión extranjera nos están generando los síntomas de la enfermedad holandesa.

Los sectores transables (incluidos los que tienen competencia internacional) han perdido buena parte de sus márgenes y están siendo desplazados por las importaciones. A pesar de la buena dinámica exportadora, el país tiene una cuenta corriente débil.

Dada la delicada situación de la economía americana no es probable que el dólar recupere su fortaleza en estos meses por lo seguirá la fuerte presión cambiaria. La inflación es un fenómeno mundial que tiene a todos los gobiernos sufriendo, incluida Colombia.

El Emisor no cuenta con margen para bajar las tasas del interés ni puede comprometer su debilitada credibilidad en materia de control de precios.No podemos retornar a los escenarios en los que se presentan espirales entre precios y salarios. No es fácil la tarea del Emisor, no obstante lo más preocupante es el tema fiscal. A pesar del mejoramiento de las cifras fiscales, la verdad es que se ha registrado un crecimiento muy significativo del gasto público. En varios aspectos los mayores gastos son necesarios pues han permitido consolidar, por ejemplo, la seguridad.

El recaudo ha estado dopado por el crecimiento de la actividad económica. Al frenar el crecimiento hay muchas razones para preocuparse por la estabilidad presupuestal. Los ingresos fiscales diminuyen más rápidamente que la capacidad de reducir el gasto público. No ayuda la actitud del gobierno de estar repartiendo recursos para intentar compensar los efectos de la caída del dólar. El mercado reaccionaría favorablemente a un programa ambicioso de ajuste fiscal. Es lo único que puede hacer subir el dólar, contribuye a frenar la inflación y permite reducir las tasas de interés.

¡Ojo! La coyuntura económica mundial cambió y lo hjace rápidamente en Colombia. Vienen tiempos difíciles que requerirán coraje y decisión.

MIGUEL GÓMEZ*
* Director Ejecutivo de la Cámara de Comercio Colombo Americana

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