'Se ha creado un conflicto innecesario', asegura Country Manager de AngloGold Ashanti, Rafael Herz

Reconoce que la última semana ha sido una de las más agitadas que ha tenido en mucho tiempo, por cuenta de la decisión del Minambiente para retomar la exploración de La Colosa en Cajamarca.

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mayo 11 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-11

La máxima autoridad ambiental permitirá a AngloGold que siga con la exploración, pero en una reducida área, la cual equivale al 1,24 por ciento de la inicialmente solicitada. Ello ya despierta muchas dudas en el sector minero acerca de poder hacer un trabajo riguroso sobre el potencial de la mina.

Herz dice que tanto la empresa en Colombia, como los directivos en Johannesburgo, recibieron con cautela la decisión del Minambiente, aunque acatarán la decisión, la cual deberá recorrer un largo camino antes de quedar en firme.

¿Cómo recibieron la aprobación de sustracción del área tras tantos meses de espera?

Primero que todo, respetamos y acatamos las decisiones de la autoridad ambiental. Pero esta decisión requiere un estudio detallado por parte de la empresa, porque efectivamente es una decisión diferente a la que se había solicitado y por ende requiere analizar las implicaciones que tiene para el avance del proyecto.

¿Todavía no se ha tomado la decisión de seguir con el proyecto?

Vale la pena anotar dos cosas en torno a la autorización del Minambiente: una es que todavía no es una decisión en firme, y dos, que se requiere un plan de trabajo y unas solicitudes de permisos, que se estarán adelantando posteriormente.

¿Entonces los trabajos suspendidos, aún no se reanudan?

Para que se inicien las labores de exploración, todavía faltan unos pasos, entre otros, permisos ambientales específicos, y la empresa debe presentar un plan de trabajo que se está analizando.

¿Se puede explorar en un área tan pequeña como la autorizada?
 
Ese es el reto y debemos analizar si con la decisión se permiten adelantar los estudios que se requieren para determinar la viabilidad del proyecto. Detrás de esto viene un reto técnico y ambientalmente importante, que el Ministerio decidió imponerle a la empresa. La solicitud era por 515,7 hectáreas y la autorización fue por 6,39 hectáreas, es decir el 1,2 por ciento el área.

¿Por qué cree que un proyecto como este ha generado tanta polarización?
 
Creo que en el caso de La Colosa, de manera prematura e innecesaria, se ha creado un potencial conflicto donde no hay. Primero, porque estamos en una fase exploratoria y -como dice la palabra- se trata de analizar la viabilidad del proyecto. Y en esta fase, un impacto ambiental frente al recurso hídrico no existe.

También es prematuro porque al país le interesa saber qué riqueza se encuentra en el depósito minero, y conocer en qué condiciones se puede explotar. El conflicto es innecesario porque se ha plasmado el debate como si esto fuera una decisión entre oro y agua, o vocación minera o vocación agrícola. Creo que es equivocado porque lo que tenemos que ver es cómo, a partir de la vocación minera, se genera desarrollo adicional.


¿En esta fase de exploración habría algún impacto significativo?
 
La respuesta es claramente no. Obviamente toda actividad humana en la naturaleza tiene un impacto ambiental, pero en la fase exploratoria es mínimo y mitigable.

¿En algún momento han pensado en tirar la toalla ante tanto lío, e irse para otra parte?
 

Esta empresa determinó desde hace varios años comprometerse con Colombia, un país que en cierto momento se veía con cautela por parte de las empresas mineras de este tamaño.

La empresa sí se ha encontrado con problemas, y una serie de incertidumbres que se le han creado, pero como su compromiso con el país es el que acabo de señalar, en este momento la intención es asumir esas dificultades como retos.


En este proceso se ha visto un tire y afloje entre las mismas entidades del Estado, ¿eso no es una mala señal para un inversionista que busca estabilidad?

Sin duda ha habido elementos de incertidumbre que la empresa ha tenido que asumir con cierta paciencia, pero hay que señalar que este es un Estado soberano, y dentro de sus entidades cabe la posibilidad de que ciertas interpretaciones normativas cambien y eso tiene que ser acogido por la empresa.

Sí quisiéramos que en adelante se diera una certidumbre y claridad normativa. Lo que quiero enfatizar es que la empresa ha actuado conforme a al ley y la normatividad vigente.


Minera pide reglas de juego claras

Para Rafael Herz, esta es la primera vez que a un proyecto de la compañía "se le ponen esta clase de obstáculos en la fase exploratoria... Queremos que las reglas de juego en adelante sean claras, que fueran estables, que permitieran no solo a esta empresa sino al sector minero ver en qué condiciones puede operar en el país.

Está bien que se exijan ese tipo de responsabilidades sociales y ambientales, pero también tenemos que reconocer que en épocas de crisis y dificultades, tener una vocación adicional en el país como una industria aurífera fuerte es algo muy positivo".

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