Crece tensión sobre el rumbo de las tasas

La junta directiva del Banco de la República está ante un complicado dilema: aumentar las tasas de interés para contrarrestar la inflación; reducirlas para reanimar la economía, o dejarlas quietas, para que las cosas sigan como están hoy.

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mayo 22 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-22

Sin embargo, su decisión está sometida a una serie de presiones encontradas, provenientes del Gobierno, empresarios, expertos, académicos y hasta de las propias normas constitucionales. Esta situación, que se ha profundizado en los últimos dos años, tiene ahora un nuevo ingrediente: la petición hecha ayer por el presidente Álvaro Uribe al Emisor, en una entrevista a la cadena radial RCN, para que baje las tasas de interés para frenar la desaceleración de la economía. “Hoy, por las señales de crisis, por el panorama internacional, por los riesgos de desaceleración de la economía interna, las empresas y las personas naturales tienen suficientes precauciones, señales para ser muy prudentes en el endeudamiento”, dijo el Mandatario. “Reconociendo ese hecho, se deberían tomar decisiones para rebajar la tasa de interés. Ojalá eso se pueda lograr, ojalá tengamos una respuesta en ese sentido en la próxima junta del Emisor”, dijo Uribe. Por el lado empresarial, las presiones al banco central también son muy fuertes. En entrevista publicada ayer por PORTAFOLIO, el presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, dijo que en la reunión de la junta de mañana “se debería descartar cualquier alza en las tasas de interés y comenzar el debate sobre su descenso”. POSICIONES ENCONTRADAS En el seno de la propia junta hay posiciones encontradas sobre las decisiones que se tomarán sobre las tasas, que ya llevan más de dos años de alza, sin lograr que se cumpla la meta de inflación trazada por el propio Emisor en el rango del 3,5 al 4,5 por ciento. Es más, para el 2008 la autoridad monetaria cree que el aumento de la inflación será de 4,9 por ciento, aceptando desde ya que nuevamente ‘perdió el año’. Por eso, en el mercado financiero creen que el banco central ya tiene la mira puesta en el 2009 y sus próximos movimientos se orientarán a cumplir la meta de ese periodo. El problema para el Emisor es que su credibilidad se está viendo cada vez más deteriorada, pues este será el segundo año consecutivo que no logra cumplir su tan anhelada meta. Si esto se vuelve a repetir en el 2009, su nivel de credibilidad será aún peor. Un informe de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) señala que “el Banco de la República debe afianzar sus credenciales antiinflacionarias, pues está en serio riesgo su credibilidad y reputación”. Al interior de la Junta Directiva del Banco de la República parece haber cada vez más posiciones encontradas sobre la decisión de mover o no las tasas de interés. El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, que es el representante del Gobierno en la Junta, insiste en que ya son suficientes los 15 aumentos de tasas registrados desde abril del 2006. Desde ese entonces hasta febrero pasado, la tasa de referencia del Banco de la República pasó de 6,25 a 9,75 por ciento y esa tendencia preocupa cada día más a los empresarios y al propio Ejecutivo. Carlos Gustavo Cano, codirector del Banco, ha señalado que cuando en noviembre pasado se llegó al nivel del 9,50 por ciento ya era hora de detener los aumentos. Su argumento es que, con nuevos incrementos, serían más los efectos negativos que los positivos para la economía. Otros codirectores siguen preocupados por el poco éxito obtenido en el control de la inflación. 10por ciento es el nivel que desean quienes están en favor de que el Emisor ordene un nuevo aumento de las tasas. '' Se deberían tomar decisiones para rebajar la tasa. Ojalá tengamos una respuesta en ese sentido en la próxima junta del Emisor.” Álvaro Uribe, presidente. '' Se debería descartar cualquier alza en las tasas de interés y comenzar el debate sobre su descenso.” Luis Carlos Villegas,Andi. TENER INFLACIÓN NO ES TAN GRAVE: BERRY na inflación moderada no es siempre una desventaja. Esa es por lo menos la evidencia que tiene el profesor Albert Berry, director del Programa de América Latina del Centro de Estudios de la Universidad de Toronto, quien tiene como ejemplo a 11 países, incluidos Chile, Brasil, India y China, que han logrado un despe- gue económico teniendo infla- ciones del 20 por ciento. “No conozco en detalle el caso de Colombia como el de los otros. Yo creo que el despegue es un mo- mento en que hay mucha activi- dad en los mercados y cuando esto sucede los precios suben. Yo simplemente diría que en esos años del despegue, se debe dejar más libertad, siempre y cuando que el reflejo de esa libertad se dé en el crecimiento, en la acelera- ción. Entonces el control de la inflación de por sí, es bueno, la gente prefiere eso, pero siempre hemos sabido que en ciertas si- tuaciones eso no es bueno para el crecimiento”, señaló Berry. Agre- gó que en la etapa de despegue medidas demasiado restrictivas ponen en peligro el objetivo. En una conferencia que, sobre despe- gue de la economía y crecimiento, dictó ayer en la Universidad Nacional y organizada por el CID, dijo que en la etapa de sostener el crecimiento, es menos traumático buscar una inflación baja. Las apuestas indican que el 80 % prevé estabilidad y el 20 % pronostica un alza En el mercado financiero se insiste en que el Emisor no debe ceder a presiones políticas para tomar decisiones que afectan a toda la economía. “La junta debe tomar la mejor decisión desde su independencia, pero es claro que el costo político de subir las tasas es cada vez mayor. Seguramente mañana no las va aumentar, aunque soy partidario de que debe haber una nueva alza”, dice Manuel Felipe García, director de investigaciones económicas de Skandia. Camilo Pérez, director de análisis económico del Banco de Bogotá, dice, por su parte, que muy seguramente en esta oportunidad el Emisor mantendrá estable sus tasas, pero no se descarta un aumento en los próximos meses para controlar las expectativas inflacionarias que se generen a futuro. Según las encuestas que se hacen entre expertos del sistema financiero, el 80 por ciento de ellos no espera aumentos en los intereses del Banrepública. El 20 por ciento restante cree que habría un incremento. Más allá de las presiones políticas que enfrenta por estos días el Banco de la República para tomar sus decisiones, existen presiones económicas locales y externas que deben ser, en últimas, las que seguramente tenga en cuesta el Emisor para tomar sus medidas. Por el lado externo está el fuerte aumento de los precios del petróleo, además de otros productos básicos y los alimentos. Ayer, el precio internacional de crudo cerró en un nuevo nivel récord de 133,19 dólares el barril y las amenazas de alzas siguen latentes. En el caso interno, la inflación sigue por encima de la meta del Emisor, mientras el crédito mantiene una buena dinámica pese a que se ha desacelerado de manera sustancial en los próximos meses. Otra presión que comienza a generar ruido es la desaceleración de la economía, que se evidenció en la producción industrial y las ventas del comercio en el primer trimestre del año. Algunos dicen que el Emisor debe suspender las alzas para evitar que la economía retroceda.WILABR

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