Crecer con lo adverso

Es asombroso que un niño de la calle llegue a ser Nobel de Medicina, y eso lo logró el genetista italiano, Mario Capecchi, en el 2007. Escucha su relato: “Cuando tenía tres años y medio los nazis se llevaron a mi mamá, Lucy Ramberg, a un campo de concentración.

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marzo 05 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-05

Ella, que me criaba sola, lo presentía, vendió todo y me dejó al cuidado de unos campesinos del Tirol, ya que mi padre nunca vio por mí. Pero ellos, al poco tiempo me tiraron a la calle y allí sobreviví con una pandilla de chiquillos. Fue duro. En 1945, mi madre fue liberada de Dachau, me buscó 18 meses y me encontró. Yo tenía 11 años. Después fuimos a América, aprendí a leer y a escribir, tarde, pero ya sabía todo sobre la vida: me las había ingeniado para sobrevivir. Lo que aprendí en la calle me sirvió después como investigador: no rendirme y una cierta intuición del porvenir. En la calle aprendí a confiar en mí, y hoy enseño a mis alumnos a ser pacientes y querer lo que hacen. La gratificación no es inmediata, pide mucho tiempo, esfuerzo y dedicación. Todo lo adverso nos sirve para crecer. Es una sabia lección, y si hoy estás en el suelo, serénate, suelta lo que te abruma y respira calmado. Es el momento de confiar en Dios y de asumir la adversidad con una amorosa aceptación. Sólo con una fe de acero puedes hacer una catarsis, renovarte y persistir. Dios te dará su luz para saber qué puedes cambiar y qué necesitas asumir sin resistencia. Resistirse es desgastante, te quita la paz y lo único que logras es aumentar la desazón. Piensa en el limitado que pinta con los pies, no pelea con el destino y se acepta tal como es. Piensa en el enfermo que lleva más de diez años en una cama y, sin embargo, conserva viva la fe y está en paz. Todo es posible cuando amas y confías, todo es posible si eres paciente como nuestro Nobel. Ten presente que la palabra Éxito se escribe con la misma E de los valores que necesitas para alcanzarlo: 1. Ante todo Entusiasmo, o sea ímpetu, ganas desbordadas, fuertes deseos y un optimismo arrollador. Todos los triunfadores derrochan energía y esa fuerza interna les da poder para insistir, cuando los asedia el desaliento. 2. Necesitas Entrega o dedicación a algo con disciplina y una persistencia infatigable. Pocas veces se conquista algo fácilmente y detrás de los grandes logros siempre hay grandes esfuerzos. 3. Precisas Empatía con todos los que te rodean para unir y generar sinergia. Con empatía tus relaciones son armoniosas, porque eres sensible a las necesidades de los demás. 4, Por último, todo es mejor con Espiritualidad, es decir, en sintonía con Dios y cuidando tu alma. El poder espiritual es el más grande de todos y cuando el espíritu está fuerte y convoca, la mente y el cuerpo lo siguen. Avanza aunque soportes lo peor y te toque estar en la calle como Capecchi. Cree con toda el alma que “lo adverso nos sirve para crecer”. oasisggg@uniweb.net.co *Escritor - Conferencista "El poder espiritual es el más grande de todos y cuando el espíritu está fuerte y convoca, la mente y el cuerpo lo siguen".ADRVEG