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Crecer con los pobres

Crecer con los pobres

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septiembre 10 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-10

Colombia, al igual que otros países de América Latina, ha registrado altas tasas de crecimiento en los últimos años, contribuyendo a una importante reducción en los niveles de pobreza y desigualdad.

Además de los factores exógenos que han contribuido a estos resultados, como el incremento de los precios de los productos primarios de exportación, Colombia se ha beneficiado por el progreso en su situación de seguridad y el clima de negocios, así como la aplicación de programas sociales orientados a mejorar la distribución de los frutos del crecimiento.

No obstante, las tasas de pobreza y desigualdad se mantienen por encima del promedio de América Latina y el reto del desarrollo a futuro se plantea no sólo a través de la expansión y mejoramiento de calidad de los programas sociales, sino del mantenimiento y, en lo posible, del aumento de las tasas de crecimiento.

La apertura de la economía se ha identificado como un elemento clave en la estrategia de crecimiento de Colombia, reconociendo que un mayor crecimiento requiere de mercados más amplios que absorban la mayor oferta de productos nacionales, en este caso mediante la demanda externa.

En este contexto, la implementación de tratados de libre comercio se percibe como un factor crucial para el modelo de desarrollo adoptado por el país y el desafío de alcanzar mayores niveles de competitividad se hace ineludible.

Sin embargo, conviene tomar en cuenta, como complemento a esta visión, los argumentos esbozados por el Banco Interamericano de Desarrollo en su propuesta de 'Oportunidades para la Mayoría', lanzada por el presidente de la institución, el colombiano Luis Alberto Moreno en el año 2006 y reflejada en la estrategia del Banco con el país para los años 2007-2010.

Este enfoque llama la atención sobre la posibilidad de alcanzar mayores tasas de crecimiento y reducciones de la pobreza y desigualdad también a través del mercado interno, con la incorporación de los más pobres a la actividad económica como consumidores y como socios en la creación de riqueza.

Esta propuesta no es contraria a la estrategia de apertura de la economía, sino que la complementa eficazmente desde el punto de vista del desarrollo, recogiendo lecciones aprendidas de experiencias en varios sectores y países, debidamente documentadas en la literatura especializada.

El desafío es crecer con los pobres y los grupos tradicionalmente excluidos de la actividad económica, incorporándolos al proceso de desarrollo y reconociendo el potencial de esa numerosa población, en lugar de considerarlos como una carga o como víctimas de la sociedad.

Los ejemplos abundan. El profesor C. K. Prahalad ha puesto énfasis en las posibilidades de negocio que ofrecen aquellos que están en la base de la pirámide, quienes representan un mercado con potencial de retorno económico por su mero volumen, si no necesariamente por las ganancias por unidad.

La experiencia de las microfinanzas también ha probado las oportunidades de negocio que se encuentran entre los grupos más pobres que los atendidos por la banca tradicional, a quienes se puede atender con éxito con metodologías especialmente diseñadas para sus propias características.

Hernando de Soto ha resaltado el reconocimiento de los derechos de propiedad como herramienta clave para la incorporación de los pequeños productores a la economía formal. El BID, por su parte, ha contribuido a generar otros múltiples ejemplos de innovación empresarial, especialmente a través del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), promoviendo cadenas o clusters productivos que integren empresas de menor tamaño, así como el concepto de responsabilidad social empresarial.

Colombia ha incorporado estos principios en su estrategia de desarrollo mediante la promoción de proyectos productivos que permitan la generación de empleos e ingresos para los más pobres de manera sostenida.

El crecimiento con los pobres en una economía globalizada, debe resultar de la generación de proyectos innovadores que permitan consolidar el aprendizaje de estas experiencias y la reproducción de las mismas a escalas mayores, contribuyendo a una mayor competitividad y al desarrollo económico y social del país.

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