'El crecimiento estará en América Latina': Graham Mackay, presidente mundial de SABMiller

El surafricano dijo en Cartagena que en Colombia la empresa quiere ganar participación en el segmento de bebidas alcohólicas a favor de la cerveza. Dice que habría más movidas en la región.

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abril 08 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-08

Como presidente del segundo conglomerado cervecero más grande del mundo, el surafricano Graham Mackay tiene sus ojos puestos en diferentes mercados de todo el planeta. Uno de ellos es el colombiano, en donde SABMiller hizo una inversión considerable al adquirir hace más de un lustro a Bavaria y, por su intermedio, presencia en Perú, Ecuador y Panamá.

Sobre la situación del sector y sus perspectivas, el ejecutivo habló con PORTAFOLIO en Cartagena, en donde asistió a la reunión del Foro Económico Mundial en su versión latinoamericana, que terminó este jueves.

¿Cómo va el negocio de la cerveza?

A la industria cervecera en el mundo le está yendo, probablemente mejor que al promedio. Es interesante ver las razones, pues las economías más grandes, en general, y E.U., en particular, salieron impactadas por la recesión con lo cual hemos visto un declive en el volumen vendido y en las propias ventas. Quizás la peor suerte es la de Europa, en donde los consumidores y las propias economías no van bien, por lo cual quizás no hemos visto lo peor.

¿Y los demás?

En contraste, en el resto del mundo la foto es diferente. América Latina se recuperó muy rápido con buenas tasas de crecimiento y es la de mejor desempeño. China ha mantenido su ritmo, aunque la duda es si este puede seguir, dependiendo de los paquetes de apoyo del gobierno.

África va también por el camino correcto y está viviendo un repunte, aunque en Sur África estamos viendo algo parecido al caso europeo.

¿Los mercados emergentes serán fuente de su crecimiento en los próximos años?

La verdad es que nuestro perfil de inversiones está orientado hacia los mercados emergentes, entre otras razones porque creemos que el crecimiento está allí. Desde hace unos 15 años hemos venido estableciéndonos con fuerza en diferentes países. Tenemos una presencia fuerte en E.U. y otras naciones desarrolladas, pero es claro en dónde estamos concentrados.

Como resultado de eso creemos que contamos con una ventaja, mirando hacia el largo plazo. Somos grandes en A. Latina, en África, en China y en Europa Oriental y ahí es donde están las posibilidades.

La consolidación sigue en la industria, como lo demuestra el caso de Femsa en México...

No tengo mucho que decir sobre ese negocio, aparte de señalar que nosotros miramos a Femsa con mucho detalle y no encontramos ahí los valores que eventualmente encontró Heineken. No obstante, ese fue un negocio de alto perfil que demuestra que la consolidación entre los productores de cerveza sigue su marcha. Hay otras transacciones en camino en el mundo, pero no las puedo comentar en detalle.

¿Vendrán más compras?

Seguramente. La consolidación ha sido muy rápida pero todavía no se ha completado si uno mira al mundo. Para poner las cosas en perspectiva, cuando nosotros cambiamos la sede de la compañía a Londres, que fue en 1999, la proporción de la industria de la cerveza que estaba en manos de las cuatro empresas más grandes era inferior al 20 por ciento y ahora está en cerca de 50 por ciento.

Eso quiere decir que hay un campo adicional para compras, aunque el ritmo de operaciones puede bajar un poco.

¿En qué lugar se encuentran en el planeta?

El puesto en este negocio no es tan importante, aunque si nos medimos por volumen producido o capitalización de mercado estamos en el segundo lugar. Lo importante acá es tener en cuenta es que en el negocio de la cerveza las economías de escala aplican realmente en mercados restringidos a las fronteras nacionales.

Una de las razones es que los portafolios de marcas normalmente son locales, al igual que las plantas de producción. Las técnicas de distribución y ventas también siguen criterios locales, por lo cual lo que es clave es cómo le va a uno en un mercado específico y la competencia que uno tiene, país por país.

¿Por qué A. Latina es importante para ustedes?

Porque desde hace ocho años hemos invertido cerca de 10.000 millones de dólares en esta región, incluyendo costos de adquisición de plantas e inversiones adicionales. Esa es una cantidad importante bajo cualquier parámetro y obviamente esperábamos que los rendimientos fueran buenos.

Ahora puedo decir que esa rentabilidad se ha dado y que incluso estamos un poco por encima de las proyecciones originales, con lo cual, y en términos generales, estamos muy contentos.

¿Cuáles son las causas de ese resultado?

Son varias. Las monedas de la región se han comportado con mayor fortaleza, como le ha pasado al peso colombiano o al sol peruano. Por otra parte, teníamos un gran interés en Colombia que representaba el 60 por ciento de nuestras operaciones latinoamericanas y las cosas han salido bien, entre otros factores porque el país va mucho mejor gracias a lo hecho por este Gobierno.

No obstante, el consumo per cápita sigue estando por debajo del nivel de hace 15 años y pensamos que en ese campo existe espacio para mejorar.

¿Y Colombia?

No ha sido el mercado de mejor desempeño en la región a lo largo de los dos o tres años pasados. Vimos, entonces, como los consumidores se vieron afectados tanto por la menor dinámica de la economía interna y externa. No obstante, el mercado empezó a reaccionar antes que en el resto de la región y del mundo, pues yo creo que tanto la crisis como la reactivación llegaron aquí primero.

Más recientemente, nos vimos impactados por el aumento en los impuestos a la cerveza, que fue sustancial, y eso lo hemos sentido en la demanda.

Y en el largo plazo ¿cómo lo ven?

Somos muy optimistas. Creemos que el consumo debería crecer 50 por ciento en el largo plazo, si uno toma como base las cifras actuales de población. Ese es un premio muy prometedor.

¿Qué esperan del próximo Gobierno?

Lo que desearíamos es una continuación de las políticas del presidente Uribe y su Gobierno. Así mismo, un intento sistemático de mejorar la competitividad de la economía colombiana. Hay una gran oportunidad en ese sentido, para sortear los obstáculos que todavía existen en infraestructura y otros aspectos.

¿Quiere decir eso que van a incrementar su apuesta en Colombia?

Tenemos una participación de mercado elevada y en ese campo es difícil mejorar. Sin embargo, queremos ganar participación en el segmento de bebidas alcohólicas a favor de la cerveza. También, el crecimiento natural del mercado requerirá mayores inversiones, al igual que una generación de empleos más elevada.

Deseo resaltar este último punto, pues el radio de creación de empleos de la industria cervecera en Colombia es de 37 a uno. Eso quiere decir que generamos unos 4.500 puestos de trabajo directos, pero que en toda la cadena hay unas 165.000 personas trabajando. Dicho de otra manera, si aumentamos el tamaño del negocio, toda la economía se verá beneficiada.