Entre la credibilidad y la independencia se debate la Junta Directiva del Emisor

Por un lado hay presiones de Gobierno y empresarios para que baje tasas de interés; por otro, se enfrenta al deber constitucional de controlar la inflación, que está en niveles superiores al esperado.

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mayo 21 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-21

Las presiones del Ejecutivo comienzan desde el propio presidente Álvaro Uribe, que en una entrevista radial pidió este miércoles al Emisor bajar las tasas de interés para frenar la desaceleración de la economía.

"Hoy por las señales de crisis, por el panorama internacional, por las peligrosas señales de desaceleración de la economía interna, las empresas y las personas naturales tienen suficientes precauciones, señales para ser muy prudentes en el endeudamiento", dijo el Mandatario a la cadena radial RCN.

"Reconociendo ese hecho, se deberían tomar decisiones para rebajar la tasa de interés. Ojalá eso se pueda lograr, ojalá tengamos una respuesta en ese sentido en la próxima Junta del Emisor", dijo Uribe.

Por el lado empresarial, las presiones al banco central también son muy fuertes. En entrevista publicada ayer miércoles por PORTAFOLIO, el presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, dijo que en la reunión de la Junta de mañana "se debería descartar cualquier alza en las tasas de interés y comenzar el debate sobre su descenso".

En el seno de la propia Junta hay posiciones encontradas sobre las decisiones que se tomarán sobre las tasas, que ya llevan más de dos años de alza, sin lograr que se cumpla la meta de inflación trazada por el propio Emisor en el rango del 3,5 al 4,5 por ciento.

Es más, para el 2008 la autoridad monetaria cree que el aumento de la inflación será de 4,9 por ciento, aceptando desde ya que nuevamente 'perdió el año'.

Por eso, en el mercado financiero creen que el banco central ya tiene la mira puesta en el 2009 y sus próximos movimientos se orientarán a cumplir la meta de ese periodo.

El problema para el Emisor es que su credibilidad se está viendo cada vez más deteriorada, pues este será el segundo año consecutivo que no logra cumplir su tan anhelada meta. Si esto se vuelve a repetir en el 2009, su nivel de credibilidad será aún peor.

Un informe de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) señala que "el Banco de la República debe afianzar sus credenciales antiinflacionarias, pues está en serio riesgo su credibilidad y reputación".

Agrega el documento que el Emisor "está pronto a enfrentar cambios institucionales a nivel de los miembros de su Junta Directiva, donde todos habrán sido nombrados por Uribe-I ó Uribe- II, rompiéndose así la protección constitucional que le había dado la Carta Política de 1991".

Con este panorama, dice Anif, la mejor prueba de independencia tecnocrática que la Junta puede mostrar -al menos la que finaliza su periodo en el 2008- es dejar una herencia de control de la inflación, "con credibilidad de convergencia hacia el ansiado rango 2-4 por ciento de mediano plazo y no el 4,5-5,5 por ciento que hoy nos muestran las expectativas de inflación".

Lo que esperan analistas

En el mercado financiero se insiste en que el Emisor no debe ceder a presiones políticas para tomar sus decisiones que afectan a toda la economía.

"La Junta debe tomar la mejor decisión desde su independencia, pero es claro que el costo político de subir las tasas es cada vez mayor. Seguramente, este viernes no las va aumentar, aunque soy partidario de que debe haber una nueva alza", dice Manuel Felipe García, director de investigaciones económicas del grupo financiero Skandia.

Camilo Pérez, director de análisis económico del Banco de Bogotá, dice, por su parte, que muy seguramente en esta oportunidad el Emisor mantendrá estable sus tasas, pero no se descarta un aumento en los próximos meses para controlar las expectativas inflacionarias que se generen a futuro.

Según las encuestas que se hacen entre expertos del sistema financiero, el 80 por ciento de ellos no espera para mañana aumentos en los intereses del Banco de la República. El 20 por ciento restante cree que habría un nuevo incremento.

Las presiones económicas

Más allá de las presiones políticas que enfrenta por estos días el Banco de la República para tomar sus decisiones, existen presiones económicas locales y externas que deben ser, en últimas, las que seguramente tenga en cuesta el Emisor para tomar sus medidas.

Por el lado externo está el fuerte aumento de los precios del petróleo, además de otros productos básicos y los alimentos.

Ayer, el precio internacional de crudo cerró en un nuevo nivel récord de 133,19 dólares el barril y las amenazas de alzas siguen latentes.

En el caso interno, es claro que la inflación sigue por encima de la meta del Emisor, mientras el crédito mantiene una buena dinámica pese a que se ha desacelerado de manera sustancial en los próximos meses.

Otra presión que comienza a generar ruido es la desaceleración de la economía, que se evidenció en la producción industrial y las ventas del comercio en el primer trimestre del año.

Hay quienes dicen que el Emisor debe suspender las alzas de intereses para evitar que la economía sufra un fuerte retroceso.

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