El crédito siente menos la desaceleración

Los indicadores del primer semestre se mantuvieron positivos pese al entorno complicado. Hay expectativa sobre si la dinámica seguirá en lo que resta del 2015.

Según la encuesta del Emisor entre los establecimientos de crédito, los importadores y el sector agropecuario son las actividade

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Según la encuesta del Emisor entre los establecimientos de crédito, los importadores y el sector agropecuario son las actividade

Finanzas
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agosto 23 de 2015 - 04:46 p.m.
2015-08-23

En medio de la seguidilla de récords poco alentadores para la economía colombiana, hay algunos índices que todavía se mantienen saludables, entre ellos la cartera de crédito.

Es más, a pesar de que JP Morgan puso al país entre los cinco frágiles, destacó que el único factor de bajos riesgos es el crédito.

En efecto, las cifras que reveló la Superintendencia Financiera la semana pasada muestran que ni el crecimiento de los saldos ni la morosidad reflejan, por ahora, el menor desempeño económico.

El saldo de cartera de los establecimientos de crédito cerró el primer semestre en 357,5 billones de pesos, que según la Superfinanciera representan un crecimiento real anual de 11,4 por ciento.

No obstante, vale la pena aclarar que los datos del 2015 no son del todo comparables, pues al reportar bajo las Normas Internacionales de Información Financiera (Niif) hubo algunos ajustes en la cartera. El más representativo es que se incluyó la cartera de empleados, que le sumó al saldo alrededor de un billón de pesos.

Entre tanto, la morosidad se mantuvo en 3,1 por ciento, que en plata blanca son 10,8 billones de pesos vencidos. Y, quienes conocen del sector dicen que no solo es importante mantener bajo este saldo, sino tener coberturas suficientes. Aquí, el saldo de provisiones de las entidades equivale a casi 1,45 veces el valor del monto que está en mora.

De todas maneras, lo que sí se ha moderado es el ritmo de los desembolsos. En junio, las entidades prestaron 27,8 billones de pesos, apenas 3,2 por ciento más que el año pasado.

Esta cifra no sorprende, en la medida en que las encuestas de percepción ya habían dado luces de que las entidades de crédito estaban siendo más cautelosas a la hora de asignar recursos, justamente por las menores expectativas frente a la actividad productiva del país.

Precisamente, si bien hay buena dinámica en el otorgamiento de recursos para vivienda, hay una desaceleración en los desembolsos para consumo, tarjetas de crédito, ordinarios y tesorería, entre otros.

SEÑALES DE ENFRIAMIENTO

Sin embargo, el panorama para el segundo semestre podría cambiar. Al menos esa es la percepción que deja la más reciente encuesta sobre la situación del crédito, que cada trimestre realiza el Banco de la República.

En el sondeo, las entidades financieras advirtieron que, con excepción del segmento comercial, han sentido una disminución de la demanda por préstamos para consumo, vivienda e incluso microcréditos.

Justamente, al verlo desde el punto de vista de la demanda, Fedesarrollo advirtió la semana pasada sobre un deterioro en la confianza del consumidor, en donde se hizo evidente una menor disposición para comprar bienes muebles y electrodomésticos, adquisiciones que generalmente se hacen a crédito.

Y, desde la óptica de la oferta, los establecimientos de crédito señalaron que en los últimos meses han aumentado las exigencias para otorgar crédito en todas las modalidades, especialmente en consumo y microcrédito.

“Por otra parte, para el próximo trimestre se espera un comportamiento igual o más restrictivo por parte de los bancos”, señaló el reporte del Banrepública.

Entre tanto, aparte de la capacidad de pago de los clientes, el factor que más impide otorgar más créditos es la actividad económica de los clientes.

Precisamente, para elevar los montos que asignan, manifestaron que el elemento principal será el mayor crecimiento de la economía.

DESEMPEÑO DE LOS SEGMENTOS

En la modalidad comercial, que representa más de la mitad del total, el saldo superó los $207 billones, que ahora incluye los recursos del leasing operativo y financiero.

Según la Superfinanciera, los desembolsos en junio del segmento rondaron los $19 billones, en su mayoría de créditos preferenciales y sobregiros.

En cuanto al consumo, los préstamos ya superan los $94 billones y en junio se asignaron $6,6 billones, de los cuales el 43 % fueron tarjetas de crédito.

La modalidad de vivienda incluye ahora el leasing habitacional, con lo cual el saldo llegó a $45,35 billones. Y en el microcrédito, la cartera supera los $10 billones, pues más entidades están en este ramo.