Crisis aumenta casos de fraude en las empresas

Los recientes casos de defraudación en empresas como Bavaria, Federación de Cafeteros, Fidubogotá y el Fondo Porvenir, son apenas una muestra de la oleada de delitos de este tipo que se registran en el país y el mundo, y que se han incrementado en los últimos años como consecuencia de la crisis y de la masificación de las transacciones electrónicas.

POR:
mayo 14 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-14

Aunque el sector financiero presenta el mayor riesgo de fraude, cada vez son más los casos de desfalcos en las empresas industriales y de servicios, mientras que en las entidades del Estado se han incrementado la corrupción, al trascender los niveles de contratación pública y permear procesos claves a través de tráfico de información y documentos confidenciales, venta de bases de datos y robo de proyectos. En el ámbito privado, el secreto industrial está expuesto a un mayor riesgo, pues la tecnología le permite a cualquier funcionario copiar información en una memoria USB cualquier documento, sin que quede registro de manipulación. Según Ernesto Carrasco, Gerente General de Kroll en Colombia, una empresa dedicada a la consultoría sobre riesgos, los asaltos de bancos a mano armada prácticamente desaparecieron. “Ahora los atracos se hacen desde una oficina. Los ladrones de cuello blanco se ‘arman’ de un computador, una conexión a Internet o una simple memoria USB, en la que copian información confidencial”, señala Carrasco. En su opinión, la actual turbulencia financiera y la amenaza de una recesión global han comenzado a generar un incremento en los delitos electrónicos así como grandes cambios en la forma de operar de los defraudadores, de acuerdo con el Informe global sobre fraude realizado por Kroll. Carrasco sostiene que en tiempos difíciles hay más propensión al delito y a la corrupción corporativa. Las áreas de las empresas más críticas y susceptibles de ser objeto de algún tipo de estafa son la financiera y de tesorería, en los cuales ocurren el 70 por ciento de los casos de fraude. El 25 por ciento de los siniestros se registran en el sector financiero, y de ese total, el 50 por ciento de fraudes se cometen con tarjetas y movimientos electrónicos entre cuentas. En el 2008, las entidades financieras colombianas reportaron robos con tarjeta de crédito por alrededor de 20.000 millones de pesos, en tanto que los hurtos con tarjeta débito fueron tres mayores. Para los banqueros, aunque les preocupa la cifra, no la consideran alta comparada con el valor de las transacciones totales que se realizan a diario en el país. Aunque las defraudaciones de carácter económico siguen siendo las más atractivas para los empleados deshonestos, en los últimos años se registró un incremento en el tráfico de información, plagio de proyectos, penetración en bases de datos, acceso a documentos confidenciales y robo de estadísticas y de resultados que pueden ser usados por los competidores en el mercado para sacar ventaja o diseñar estrategias comerciales. Aunque los usuarios creen que las consecuencias económicas de estas defraudaciones las asumen las empresas, la realidad es que estas son pagadas por los consumidores de seguros a través del incremento de las primas. Tesorerías, en alto riesgo El país no ha sido ajeno al robo corporativo. La encuesta de Kroll concluye que en Colombia, el 70 por ciento de los fraudes se cometen en las áreas financiera y de tesorería de las empresas, rasgo común en los recientes casos de Bavaria, Porvenir y Fidubogotá. El fraude externo cometido desde fuera de la empresa pero en complicidad con empleados, también ha crecido en el país. Privados prefieren tomar medidas y guardar silencio Uno de los problemas que se presenta con los fraudes en el sector privado, es que las cifras no revelan la realidad de este fenómeno, debido a que las empresas prefieren tomar medidas y guardar silencio para no afectar la imagen corporativa. Con el fin de conocer aspectos generales sobre este tema, la empresa Kroll y la revista The Economist realizaron una encuesta mundial acerca de este delito y sus efectos en los negocios. Los resultados en su edición 2008-2009 demuestran que el fraude, y la vulnerabilidad a este, va en aumento. La consulta fue respondida por 900 ejecutivos de alta dirección de las compañías más importantes del mundo. Algunos de los resultados son los siguientes: en promedio, las compañías perdieron 8,2 millones de dólares debido a los fraudes en los últimos tres años. Esta cifra representa un incremento en el 22 por ciento respecto a la encuesta de un año atrás, en el que el monto promedio fue de 6,7 millones de dólares. El 85 por ciento de las compañías encuestadas resultó afectado por al menos una estafa en los últimos tres años, en comparación con el 80 por ciento del que daba cuenta la edición anterior. El fraude solo descendió en dos de las diez categorías a las que se les hizo seguimiento: lavado de dinero y en los departamentos de compras. Además, su disminución no fue significativa: cercana al 1 por ciento. Las demás categorías crecieron, siendo el robo de activos físicos el caso más generalizado, pues se presenta en el 37 por ciento de las empresas encuestadas y tuvo un aumento de 3 puntos porcentuales respecto al 2007. El número de compañías que se consideran vulnerables, por lo menos moderadamente, al fraude aumentó en 5 por ciento en términos generales.No hay que ceder en los controles Uno de los problemas radica en que el apretón dispuesto por las empresas para hacerle frente a la desaceleración de la economía incluye recorte de personal de auditoría y disminución de controles para reducir costos, lo que unido con las mayores necesidades de los empleados, facilita el aumento de las defraudaciones. “A ello se suma el hecho de que la competencia en el mercado se hace más fuerte para mantener los niveles de ventas, lo cual induce a muchas empre- sas a conseguir información con- fidencial de sus competidores, lo que hace aumentar el soborno y el negocio del tráfico de informa- ción”, señala Carrasco. En su opinión, la identificación de los niveles de riesgo y de los puntos críticos en los procesos de las empresas son la clave para mitigar la exposi- ción al fraude. ''Ahora los atracos se hacen desde una oficina. Los ladrones se ‘arman’ de un computador y una conexión a Internet”..WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido