Por la crisis, familias pobres hacen trabajar a sus hijos y retirarse de las aulas de clase

Un alto porcentaje de niños trabajadores no accede a servicios de salud, a una buena alimentación y menos a espacios de juego y recreación.

POR:
mayo 08 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-08

La crisis económica que atraviesa el país está motivando a las familias de escasos recursos a que envíen a los niños a buscar empleo para que ayuden con la subsistencia del hogar.

Esa es una de las conclusiones del estudio Trabajo infantil y procesos locales, contratado por la organización Visión Mundial y adelantado por el Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la Universidad Nacional en los municipios de Funza y Madrid (Cundinamarca).

"Es preocupante que la comunidad en general no sea consciente de las graves repercuciones del trabajo infantil", aseguró Jorge Iván Bula, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, al explicar que en la investigación, que duró dos años, se estableció que un alto porcentaje de niños trabajadores se retira de las aulas de clase y no accede a servicios de salud y tampoco a una buena alimentación y menos a espacios de juego y recreación.

En dichas poblaciones, tanto en la zona rural como en la urbana, fueron encuestados 1.611 niños, desde los 6 hasta los 17 años, con el fin de determinar cuántos de ellos trabajan y en qué condiciones lo hacen.

El estudio es pionero en su especie en el país, pues por primera vez se tiene en cuenta un enfoque de derechos que midió las situaciones de vulneración a las que son expuestos estos niños.

En Funza se determinó que el 27,8 por ciento de los menores de edad encuestados son trabajadores, mientras que en Madrid la cifra asciende al 26,9 por ciento. Sin embargo, en ambos lugares se superó el promedio nacional del 23 por ciento. En Colombia se estiman en más de 2 millones los menores de edad que son explotados laboralmente, según datos del Ministerio de la Protección Social.

Cerca del 50 por ciento del total de estos niños se ve obligado a trabajar más de 15 horas a la semana. Incluso, se identificaron a algunos que trabajan hasta 10 horas al día en condiciones de total desprotección y expuestos a los peligros de la calle.

En Madrid, el 38 por ciento de los niños trabajadores mayores de 14 años están desvinculados del sistema escolar, mientras que en Funza la cifra de desescolarizados alcanza el 26,9 por ciento.

Preocupan los patrones culturales

Según Rafael Malagón, investigador que participó en el estudio, se pudo establecer que hay patrones culturales que consideran que el trabajo es un factor formativo, y por eso en muchas familias prefieren que los niños se dediquen a alguna actividad laboral en lugar de ir a estudiar.

En Funza, el 29 por ciento de niños varones trabaja en actividades productivas remuneradas de agricultura y ganadería. El porcentaje restante labora en el comercio informal, en servicios domésticos, en la construcción, en hoteles y restaurantes y en el sector del transporte.

El 7,8 por ciento de los niños trabajadores mayores de 14 años de Funza, en el área rural, está por fuera del sistema de seguridad social y por consiguiente no tiene acceso a servicios de salud. En Madrid el 9,5 por ciento de los niños del área rural está sin ese cubrimiento. La mayoría de niñas trabaja en labores domésticas, dentro y fuera de sus hogares.

Otro porcentaje, tanto de niños como de niñas, trabaja en la casa cuidando a los hermanos menores, o colaborando en oficios domésticos para que los padres puedan trabajar.

Según Jorge Iván Bula, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, el hallazgo más preocupante del estudio fue comprobar que aunque existe una política nacional que busca la erradicación del trabajo infantil, en los municipios no tienen, según él, un nivel robusto.

En la investigación también se estableció que un menor de edad está en riesgo de ser explotado laboralmente si dejó de estudiar el año inmediatamente anterior -o si perdió el año-, o si un hermano mayor -aunque menor de edad- ya trabaja. El bajo nivel educativo de los padres también es un factor.  

Siga bajando para encontrar más contenido