Crisis financiera mundial se evidenció en materias primas; fondos salieron a vender sus inversiones en granos

Esta tendencia le será benéfica para el país, pues traerá una reducción en costos de importaciones y, por ende, productos resultantes de estos, como alimentos para animales, mermarían su alza.

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noviembre 07 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-07

En el caso del trigo, el abaratamiento de esta materia prima tendrá incidencia directa en la alimentación y se espera que baje el precio de la harina de trigo y se abarate el pan y las pastas alimenticias.

El trigo en la bolsa de granos de Kansas (KCBT), llegó el pasado 12 de marzo a su cotización más alta (488,05 dólares por tonelada), para iniciar una descolgada de la que no se ha recuperado, pues ha venido cayendo de forma permanente en el mercado.

Para el inicio de la crisis financiera actual, el pasado 18 de septiembre, la cotización registrada ese día fue de 269,79 dólares, mientras que hoy abrirá el mercado en 206,87 dólares, el mismo registrado a mediados de diciembre del 2007.

Así, de su precio más alto registrado durante este año, el trigo ha perdido 281,18 dólares.

En Colombia, el precio del bulto de harina de trigo (50 kilos) se cotiza hoy en 74.000 pesos, en promedio en el país. La cifra cambia entre 2.000 y 4.000 pesos según la zona.

Según José Félix Cipriani, gerente de la Asociación Nacional de Industriales de la Panadería y Alimentos Complementarios (Anipan), la crisis en la industria agroalimentaria se presentó a comienzos del mes de abril, cuando llegó a los 106.000 pesos por bulto. Sin embargo, el precio se ha mantenido en descenso: para mayo estuvo en 90.000 pesos, en el bimestre juniojulio un promedio de 76.000 y en el siguiente, agostoseptiembre, bajó a 74.500 pesos.

Así, las cosas, dejó entrever el dirigente gremial, ha mejorado la canasta de costos.

El maíz en la bolsa de granos de Chicago (Chicago Board of Trade) llegó el primero de julio a su tope más alto, 297,07 dólares por tonelada, iniciando su tendencia a la baja que le ha reportado una pérdida de 149,28 dólares en los últimos cuatro meses.

Durante el actual periodo de crisis ha perdido 59,78 dólares, al pasar de 207,57 a hoy, cuando abre el mercado mundial a 147,79 dólares por tonelada.

En Colombia, durante el segundo semestre del 2007 se sembraron 4.204 hectáreas de maíz amarillo tecnificado, de las que se cosecharon 317.566 toneladas que terminaron de recogerse en abril pasado; para el primer semestre del 2008 se sembraron 101.000 hectáreas y la producción totalizó 480.495 toneladas de grano.

Ahora, para el segundo semestre se espera que el área sea la misma, las siembras ya están en marcha y, se estima que finalizarán esta semana; se cosechará entre febrero y abril del 2009.

Si el trigo y el maíz han sorprendido su comportamiento en el mercado mundial de granos, el de la soya es aún más llamativo.

La primera semana del mes de julio (el día 6) cerró a 609,21 dólares por tonelada, una escalada alcista sin precedentes que comenzó el primer día hábil de enero de este año (443,72).

Así, entre el 6 de julio y ayer, la pérdida en la cotización de esta materia prima sumó 274,25 dólares. El reporte del viernes pasado de la bolsa de granos de Chicago (Chicago Board of Trade) dio cuenta de un precio de cierre de 334,96 dólares por tonelada.

En el periodo de crisis actual (entre el 18 de septiembre y ayer) la pérdida totaliza 75,10 dólares.

El boletín del Observatorio del Hambre de la Oficina Regional de la FAO, señala que los precios internacionales de las materias primas han comenzado a descender, sin embargo recuerda que las proyecciones de largo plazo indican que los precios para los próximos 10 años se mantendrán entre 10 y 60 por ciento más altos que la década anterior.

"Es de esperarse que aquellos países altamente dependientes de las importaciones sean más vulnerables ante las alzas que aquéllos que satisfacen su demanda con producción interna", indicó.

No obstante, la transmisión de precios, es decir la relación donde los precios internacionales determinan los precios domésticos, dependerá de los costos de transporte, la estructura de los mercados internos, las políticas comerciales y el tipo de cambio, entre otros factores.

"Así, los cambios en los precios internacionales no necesariamente generan cambios equivalentes en los precios domésticos", concluyó el boletín de la FAO.

Para el caso de los fletes de transporte marítimo de granos, en buques graneleros desde los Estados Unidos hasta los puertos colombianos de la costa Atlántica, estos incrementaron sus precios en 110 por ciento entre enero del 2007 y diciembre de ese año, al pasar de 21 a 44,25; para los del Pacífico el índice también fue del 126 por ciento, al pasar de 31 a 70,25 dólares por tonelada.

En contravía, durante lo corrido del año han mostrado una tendencia constante hacia la baja; por ejemplo, para la costa Atlántica han descendido de 43,25 a 250 dólares por tonelada, es decir, una merma de 18,25 dólares o el 57 por ciento menos.

Para los puertos de la costa pacífica la baja en el valor del flete ha sido de 32 dólares por tonelada, al pasar de 65,50 a 33,50 dólares ó el 51 por ciento menos.

Esto, beneficiará a Colombia, abaratando los costos de importación de granos.

Los que pierden y los que ganan

Un comisionista de la bolsa de granos de Kansas, en diálogo con PORTAFOLIO desde esa ciudad estadounidense, afirmó que el comportamiento de los precios de las materias primas analizadas es la consecuencia directa de la crisis financiera, de la reducción de los créditos y del retiro de capitales de los fondos de inversión.

"Estos, al verse obligados a lograr liquidez inmediata buscan como vender sus inversiones en futuros de materias primas, inundan el mercado, ocasionando sobreoferta y, por ende, deprimiendo los precios", dijo el comisionista de la bolsa consultado.

Así, los grandes perdedores son los fondos de inversión (a los que se acusa de especular en el mercado), todos los que tienen desde uno hasta infinidad de contratos a futuro de materias primas y hasta las compañías multinacionales comercializadoras de granos.

Estas últimas, en su afán de mayor protagonismo y control de la cadena de producción, desde la siembra de granos hasta su comercialización en los países importadores han capitalizado el mercado, a través de comisionistas de bolsa, parte de sus inversiones.

Por último, entre los ganadores están los países importadores como Colombia, que van a pagar menos por la compra de estos productos y por el transporte desde los puertos de embarque hasta los de destino. Los buenos negocios dependerán, en buena parte, de qué tan favorable resulte la tasa de cambio local frente al dólar estadounidense.

Otros ganadores, en este caso, podrán ser los inversionistas especializados en la compra de títulos basura, es decir de las acciones o los títulos valores deprimidos en el mercado, en espera de lograr pingües ganancias en el mediano plazo.

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