Crisis redujo crecimiento de salarios; Brasil ha mantenido sus aumentos de sueldo

Las dificultades económicas por las que atraviesanmayoría de economías disminuyó el crecimiento real

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diciembre 09 de 2010 - 06:08 a.m.
2010-12-09

La crisis económica y financiera ha reducido a la mitad el crecimiento mundial de salarios en los años 2008 y 2009, según un nuevo informe de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT).


El ‘Informe Mundial sobre Salarios 2010/2011, Políticas salariales en tiempos de crisis-’, que analiza datos de 115 países o el equivalente al 94 por ciento de los casi 1.400 millones de asalariados en el mundo, dice que, a nivel mundial, el crecimiento promedio de los sueldos mensuales cayó de 2,8 por ciento en 2007 (antes del estallido de la crisis) a 1,5 por ciento en 2008 y 1,6 por ciento en 2009. Si se excluye a China, el crecimiento bajó a 0,8 por ciento en 2008 y 0,7 por ciento en 2009.


El informe señala importantes variaciones a nivel regional en las tasas de crecimiento salarial.

 

Mientras que disminuyó, pero permaneció positivo de manera consistente en Asia y América Latina, otras regiones, como Europa Oriental y Asia Central, sufrieron una fuerte caída. Doce de 28 economías avanzadas experimentaron una disminución en el nivel de salarios reales en 2008, y siete presentaron esta tendencia en 2009.


“Este informe muestra otra cara de la continua crisis del empleo”, dijo Juan Somavia, director general de la OIT. “La recesión no sólo ha sido dramática para las millones de personas que perdieron sus empleos, sino que también ha afectado a quienes mantuvieron sus trabajos, al reducir de manera drástica su poder adquisitivo y su bienestar general”.


El informe –el segundo sobre este tema que la OIT publica desde 2008– dice que el impacto general de la crisis, en términos salariales, a corto plazo debería ser analizado dentro de un contexto de caída en la participación de los salarios en el total de ingresos a largo plazo, una creciente discrepancia entre crecimiento de la productividad y salarios, y una extensa y creciente desigualdad salarial.


En particular, el informe señala que, desde mediados de los años 90, la proporción de personas que reciben un salario bajo –definido como menos de dos tercios del salario medio– ha aumentado en más de las dos terceras partes de los países con información disponible.


De cara al futuro, el informe dice que el ritmo de recuperación económica dependerá, al menos en parte, de la medida en que los hogares puedan utilizar sus salarios para aumentar el consumo.


“El estancamiento de los salarios fue un detonante importante de la crisis y continúa afectando la recuperación de muchas economías”, agregó Juan Somavia. “Estamos frente a un mundo con escasa demanda agregada, grandes necesidades insatisfechas y continuo alto desempleo.

 

Los responsables de las políticas macroeconómicas deben enfocar su atención en el empleo y en los salarios, para así apuntalar la débil recuperación económica y hacer frente a los desequilibrios sociales y económicos de más largo plazo”.


El informe concluye que el 50 por ciento de los países han ajustado sus salarios mínimos, bien sea como parte de sus procesos regulares de revisión del salario mínimo, o con el objetivo de proteger el poder adquisitivo de los trabajadores más vulnerables. Esto representa un cambio en relación con crisis anteriores, en las cuales el congelamiento del salario mínimo era la norma.


También se encontró que para los trabajadores con salarios bajos, que corren especialmente el riesgo de caer en la pobreza, existe la necesidad de una mejor articulación entre salario mínimo y políticas sociales y laborales.


Así mismo, en países donde la negociación colectiva cubre a más de 30 por ciento de los empleados y lo salarios mínimos reducen la desigualdad en la mitad inferior de la distribución salarial, existe una mayor alineación entre salarios y productividad.

 

Brasil, un ejemplo a seguir en Latinoamérica

 

Para la OIT, las políticas brasileñas sobre el empleo son un ejemplo a seguir para la región.

“Es importante tener en cuenta que Brasil ha aplicado un aumento sostenido de los salarios mínimos reales
durante más de una década”. La organización valora el impacto positivo de dinamización de los mercados nacionales “creados por una política que expande los salarios reales en función de los incrementos de la productividad”.

 

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