Las CTA, en el ojo del huracán Empresas públicas y privadas se han aprovechado del trabajo asociado, según directivos del sector .

Las CTA, en el ojo del huracán Empresas públicas y privadas se han aprovechado del trabajo asociado, según directivos del sector .

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noviembre 12 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-12

JORGE CORREA C. Redacción de Economía y Negocios Las Cooperativas de Trabajo Asociado (CTA) se mantienen en el centro de la tormenta que muchas de ellas desataron por dedicarse a la intermediación del mercado laboral, actividad expresamente prohibida por las normas vigentes. Las falsas CTA, es decir, las que se apartaron del modelo cooperativo, precarizaron el trabajo y los ingresos de los trabajadores al poner este esquema de autogestión al servicio de intereses particulares y no de sus asociados y/o de la comunidad. La queja fue lanzada públicamente por el presidente de la junta directiva de la Confederación de Cooperativas de Colombia (Confecoop) y de Saludcoop, la mayor Empresa Promotora de Salud (EPS) del país, Carlos Gustavo Palacino, al instalar el jueves el ‘XV Encuentro Nacional de CTA’. “Tienen que estar ocurriendo cosas que desvirtuaron el modelo cooperativo”, se lamentó el directivo. Y, efectivamente, algo ha ocurrido y está ocurriendo para que en apenas seis años, del 2000 al 2006, las CTA hayan pasado de 572 a 3.296 y sus asociados de 37.048 a 451.869, según un reciente estudio del Observatorio del mercado laboral de la Universidad Externado, que dirige Stefano Farné. No obstante lo abultadas, esas cifras corresponden a los organismos registrados ante las autoridades y de ellas, apenas 2.100 reportan pagos a la seguridad social de sus afiliados, señaló Néstor Herrera, asesor del viceministro de Relaciones Laborales, al intervenir el pasado miércoles en el seminario ‘Precariedad y Pobreza en el Trabajo’, organizado por el Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID), de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional. Tanto o más grave que ese señalamiento de no cumplir con los aportes a la salud, pensiones y riesgos profesionales de cientos de miles de sus asociados, Herrera estima que por fuera de los registros oficiales “hay como 3.000 CTA que no están bajo el control de las autoridades. Sin son sancionadas, pagan las multas y esto no afecta sus ganancias”. ¿Cuántos asociados tienen? Difícil saberlo, pero académicos manejan cifras que se acercan al millón. ¿Qué es lo que está pasando? Palacino, Herrera y el superintendente de la Economía Solidaria, Enrique Valderrama, entre otros conocedores del tema, van soltando las explicaciones: “Grandes empresas multinacionales y nacionales contratan cooperativas para introducirlas en sus procesos de producción, reducir costos y optimizar sus utilidades”, apunta el presidente de Saludcoop. “Las grandes empresas tienen mecanismos muy rentables en las CTA y desmontan sus nóminas para contratar con estas”, comenta Herrera. Al no pagar la seguridad social de sus asociados -que en realidad son trabajadores dependientes de las contratantes, como lo advierten algunos estudiosos-, ni los aportes parafiscales (Sena, Icbf y cajas), la mano de obra les sale muy barata. La relación entre las falsas CTA y las empresas que las contratan es de ‘tigre con burro amarrado’, expresa Ricardo Bonilla, investigador del CID, quien concluye que las CTA no se las inventaron los microempresarios, apreciación que está en línea con lo dicho por Palacino y Herrera. Para Valderrama, empresas públicas y privadas han demandado los servicios de las CTA para abaratar costos y “no les ha importado cómo lo hagan, ni qué tipo de responsabilidad les cabe. Si no hubiera tanta demanda, la oferta no sería tan grande”, fue su razonamiento en el XV Encuentro Nacional. PIDEN RESCATAR LA ESENCIA COOPERATIVA Ante las presiones de las centrales obreras y, principalmente, de Estados Unidos cuando se estaba negociando el Tratado de Libre Comercio (TLC) y más recientemente de la bancada demócrata, el Gobierno colombiano les ha venido apretando las tuercas a las CTA. Desde el año pasado, las CTA están obligadas a afiliar a sus asociados a la seguridad social, cuyo cumplimiento debe ser verificado por quien las contrata, y en el Congreso cursa un proyecto de ley para imponerles el pago de los parafiscales. El problema, dicen las autoridades y los dirigentes cooperativos, no son las CTA en sí mismas, sino que “ha habido una indebida utilización del modelo del trabajo asociado por parte de algunos empresarios”, expresa Alejandro Rodríguez, gerente de Juriservicios, que presta asesoría jurídica y económica a organismos del sector. Practicar los valores y principios del cooperativismo, dijo el superintendente Enrique Valderrama a sus dirigentes, es una forma de rescatar la esencia de las CTA y validar este modelo empresarial autogestionario.

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