No cuajaron los créditos anticrisis ofrecidos por Bancóldex, según comerciantes

Indicadores de producción y ventas de automotores y electrodomésticos se ubican en igual nivel de antes de lanzarse líneas de crédito blandas para reactivar venta de bienes de consumo.

POR:
julio 27 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-27

El pasado 6 de marzo, un día después de que el presidente Álvaro Uribe canceló una rueda de prensa nocturna en el aeropuerto de Catam porque no pudo llegar a tiempo de la Costa Atlántica, se anunció con bombos y platillos por parte del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y Bancóldex y el propio mandatario un plan para reactivar la caída de las ventas de vehículos y la pérdida de puestos de trabajo en la industria automotriz.

Además, se incluyó en la medida al sector de electrodomésticos, cuyas ventas también se han resentido por la crisis económica.

A través de una línea de crédito de Bancóldex por 500.000 millones de pesos se facilitó a las entidades crediticias financiar la compra de dichos bienes a menores tasas de interés.

En el caso de los carros, se les ofreció a las entidades financieras el 50 por ciento de ese cupo y una tasa de 1,35 por ciento mensual para el cliente.

El ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, explicó entonces que para un carro que costaba 22 millones de pesos, a un plazo de 5 años, el pago mensual pasaría de 542.000 pesos a 489.000 pesos.

El Gobierno además anunció respaldos a los distribuidores de electrodomésticos con créditos más económicos y mayores plazos, para que traspasaran los beneficios a los compradores finales.

Aunque este diario hizo varias llamadas a la oficina del presidente de Bancóldex, Gustavo Francisco Ardila Latiff, no obtuvo respuesta para conocer su balance sobre la línea de redescuento especial en cuestión.

Hoy, casi 5 meses después de ser expedida la medida, mientras unos consideran que sigue siendo prematuro medir sus efectos sobre el mercado, la mayoría coincide en que no tuvo el impacto deseado.

En efecto, las cifras que muestran estos sectores no indican que se hayan recuperado o dejado de caer tras conocerse el estímulo. Es así como los promedios mensuales de ventas de vehículos al detal se han mantenido en 14.000 unidades, un nivel similar al de enero de este año.

Mientras tanto, las estadísticas de la consultora Econometría indican que las ventas de carros nuevos cayeron 22,3 por ciento en los seis primeros meses del 2009, contra igual periodo del 2008.

Entre tanto, la Muestra Mensual Manufacturera del Dane señala que la producción y las ventas del sector automotor se desplomaron, en su orden, el 46 y 40 por ciento a mayo pasado. Mientras que las de aparatos domésticos cayeron, respectivamente, el 21,7 por ciento y el 17,1 por ciento.

Ante la pregunta de qué pensaba sobre los créditos blandos para adquirir carro anunciados por el presidente Uribe, el presidente de GM Colmotores opinó en días pasados que "En términos prácticos, eso no funciona".

"Proveyó dos cosas que el sector automotor no necesitaba: liquidez, porque los bancos están líquidos en Colombia, y tasas de interés, a los cuales los bancos ya tienen acceso a un costo de sus recursos incluso más baratos de los que ofrece Bancóldex", explicó.

Chamorro les atribuye las ventas jalonadas por los créditos de Bancóldex a menos del 2 por ciento del total de modelos Spark y Aveo, dos de las líneas cobijadas por los créditos de esa entidad, aunque reconoció que 'la cuña' del presidente Uribe para que los colombianos compren 'made in Colombia' es un gesto de buena intención.

El presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), Guillermo Botero Nieto, tampoco ha visto un efecto de la medida porque los bancos tienen plata para prestar, inclusive a tasas más baratas, como DTF más tres puntos anuales.

Ante la comisión que deben pagar por el redescuento ante Bancóldex, considera que las financieras prefieren usar sus propias fuentes de financiamiento.

Por ello, el representante de los comerciantes tampoco siente efectos en la venta de carros ni de electrodomésticos. Estas últimas inclusive han caído de precio hasta un 10 por ciento; por ejemplo, en las líneas de neveras y televisores, a causa de factores como la revaluación, y los consumidores no han reaccionado.

El gerente general de la corporación financiera Finandina, Jorge Alejandro Mejía, afirma que aunque en principio se mostró optimista con el anuncio de la línea de crédito especial de Bancóldex y el camino era el correcto, a las pocas semanas le entró el escepticismo debido a que, aunque era un esquema donde todos ponían, hay recursos más baratos con los que se puede 'fondear' el sistema financiero y prestar.

"Cerca del 70 u 80 por ciento de las líneas, en el caso de los vehículos, se lo ofrecieron a las ensambladoras que trabajan con sus propias financiera y las que no quedaron por fuera", explica.

Incluso, el ejecutivo sostiene que a pesar de que trataron de hacer acuerdos con distribuidores y concesionarios de las ensambladoras, no se concretaron.

"Además de que la tasa no es barata, el mecanismo es complejo porque Bancóldex solo presta a entes jurídicos y cuando llega una persona a solicitar un crédito no se flexibiliza", añade. Aún así, reitera que fue una buena idea.

Sí funciona

El presidente de Sofasa Renault, Germán Camilo Calle, no cree que la línea de Bancóldex haya fracasado porque cuando se anunció la medida fue marcado el aumento en el número de visitantes a la salas. "Por ahí empieza la venta y salió preciso cuando nos aprestábamos a celebrar los 40 años lanzando un programa con cero interés", asevera.

El industrial considera que si bien el mercado automotor se ha contraído este año, junio pasado fue mejor que otros y el balance a final de 2009 para la empresa será de un número igual de autos vendidos, contra 2008, así como unas colocaciones en la industria que estarán entre las más altas de la historia.

El dirigente no descarta el próximo año un aumento del 10 por ciento en las ventas de vehículos y que inclusive la empresa pueda recuperar algunos turnos de trabajo que se perdieron con el desplome de las ventas de la industria.

Igualmente, es optimista que en el segundo semestre se refleje sobre las tasas de mercado el efecto de las medidas del Banco de la República de reducción de tasas de interés y la banca sea más agresiva al ofrecer alternativas diferentes en cuanto a créditos de consumo.

Por su parte, otros analistas dicen que si bien por los días de anunciarse la medida de Bancóldex la tasa de interés estaba aún alta, los vehículos importados se encarecieron por el alza en esos días del dólar y la incertidumbre económica.

No obstante, dichas tendencias se han revertido y podrían acabar de una vez por todas con la indecisión de los consumidores de recurrir a las líneas de financiamiento.

Añaden además que la oferta de vehículos cobijados con la línea de Bancóldex fue muy reducida porque las financieras no las promocionaron adecuadamente por tener las suyas. El Pico y Placa y el costo de la gasolina se habrían encargado de darle una estocada adicional al alicaído negocio de la venta de carros en el país.

Siga bajando para encontrar más contenido