Cuatro recomendaciones para negociar el salario mínimo

Un exministro de trabajo, un economista, el presidente de un gremio y un sindicalista señalan cómo, desde su experiencia y su punto de vista, debe concertarse el salario mínimo para el próximo año y qué debe tener en cuenta el reajuste.

Finanzas
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diciembre 11 de 2014 - 09:54 p.m.
2014-12-11

Las cartas están sobre la mesa. Tanto empresarios como trabajadores presentaron su propuesta de cuánto es el porcentaje que aspiran aumente para el 2015 el salario mínimo de los colombianos.

Por el lado de los gremios y empresarios, su base parte en un reajuste de 4,2 por ciento, es decir 25.800 pesos. El salario mínimo vigente para este año es de 616.000 pesos.

Sin embargo, para los trabajadores y sindicatos, esa cifra es muy baja y establecieron como punto de partida para negociar un 9,5 por ciento, 58.520 pesos más de lo que hoy gana un empleado con salario mínimo.

Portafolio.co entrevistó al exvicepresidente y exministro de Trabajo, Angelino Garzón, al economista Stefano Farné, director del Observatorio del Empleo de la Universidad Externado de Colombia. También al presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía, y al sindicalista de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Francisco Maltes. Todos dieron su opinión acerca de cómo debería ser la concertación que se realiza por estos días.

Los consultados coinciden en la influencia que puede llegar a tener la reforma tributaria a la hora de la concertación. Estas son sus opiniones:

 

 

‘SALARIO MÍNIMO PARA PROFESIONALES Y PACIENCIA’

El exvicepresidente de la República y exministro de Trabajo, Angelino Garzón, confía en que con el actual ministro de la cartera, Luis Eduardo Garzón, se pueda llegar a un acuerdo justo para los trabajadores. Propone que se evalúe un salario mínimo para técnicos y profesionales. Además, asegura que con sueldos dignos, la productividad mejorará en el país.

¿Cree que el panorama económico del país, con la reforma tributaria en la mitad, influye en las decisiones sobre el aumento del mínimo?

Colombia es un país que tiene unos indicadores de crecimiento económico y el presidente de la República ha definido a Colombia como un país en progreso.

También ha dicho que su política es la prosperidad y eso significa que su Gobierno está en capacidad de tomar la decisión de incrementar el salario mínimo por encima del 4,2 por ciento que han planteado los empresarios, que me parece muy bajo.

Además, la reactivación económica también está muy relacionada a mejorar la capacidad adquisitiva de la población. En la medida en que se mejoren los salarios, en que haya sueldos dignos, habrá desarrollo económico en el país.

Pero los empresarios podrían decir que la carga tributaria es mayor y no podrían aumentar los salarios…

Mire, en muchos países del mundo los empresarios pagan tributos más altos que en Colombia y también mejores salarios...

¿Qué les sugiere a los miembros de la mesa de Concertación Laboral para que haya un resultado que favorezca a todos?

Mi recomendación para el Gobierno Nacional es que, la misma paciencia que han tenido con la guerrilla y con las Farc en la Habana, deberían tenerla con los empresarios y con los sindicatos para encontrar un acuerdo concertado en torno al salario mínimo.

También se debería pensar en que habría de existir un salario mínimo para los trabajadores que han hecho una carrera universitaria, para aquellos que han terminado una educación técnica o quienes tienen una experiencia comprobada en el servicio técnico.

Yo creo que aquí lo que se necesita es que el Gobierno Nacional envíe un mensaje de diálogo y paciencia con los sindicatos. Porque lo que más le ayuda a la productividad del país y a las relaciones laborales es un acuerdo concertado con los empresarios y los trabajadores.

Nadie entendería que el Gobierno tiene paciencia en la Habana y no en la mesa de Concertación salarial.

¿La mediación del ministro Luis Eduardo Garzón va a ayudar a que la decisión sea mejor para los trabajadores?

La presencia del ministro Luis Eduardo Garzón en la mesa de concertación es una gran ventaja para el Gobierno y los trabajadores.

Porque un ministro de trabajo con sensibilidad social es un ministro que sabe la importancia del diálogo y la concertación laboral.

Yo lo que creo es que el Gobierno, los empresarios y los trabajadores deben contribuir para que un ministro como Luis Eduardo Garzón pueda trabajar en pro de lo más justo para todos.

 

 

“SER PRUDENTE CON LOS COSTOS DEL MÍNIMO PARA NO AFECTAR LA COMPETITIVIDAD”

Stefano Farné, director del Observatorio del Mercado de Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia, dijo que la Comisión de Concertación debe ser muy cuidadosa en el reajuste del salario mínimo para no afectar la competitividad de la economía colombiana.

¿Sobre qué bases se debe definir el salario mínimo?

Sobre los parámetros que da la corte constitucional. Se debe tener en cuenta el índice del Precio al Consumidor (IPC), la meta de inflación y la productividad de la economía, entre otros factores que define la Corte.

Es decir, que el valor mínimo que se debe reajustar es 4,2 por ciento. Ese es el piso, el valor en el que se debe iniciar la negociación.

Ya lo que viene por encima de ese porcentaje depende de la fuerza y el poder de negociación de los trabajadores y de los empresarios, que depende, a su vez, de cómo va la economía, del proyecto de la reforma tributaria, entre otras consideraciones.

En principio, un economista diría que los salarios deben ir en línea con la productividad, pero hay que tener en cuenta que también se define por otros aspectos, como los que anteriormente mencioné.

¿Es decir que usted cree que la reforma tributaria y otros factores como el precio del petróleo y la apreciación del dólar en Colombia pueden influir en el reajuste del salario mínimo?

Claro, por supuesto que sí. Porque los empresarios van a decir que tienen más impuestos, que la carga tributaria es mayor, que la economía en general no es tan buena.

Entonces hay que ser prudentes en el crecimiento de los costos del salario mínimo para no afectar la competitividad de la economía.

Hubiera sido diferente, por ejemplo, el año pasado, que la reforma tributaria les desgravaba un costo en particular a los empresarios. Desde el primero de enero les quitaba 2,5 puntos de la contribución a salud. Además la economía se veía mucho mejor...

Fíjese cómo en un año han cambiado las condiciones en el marco de las negociaciones del salario mínimo.

¿Qué opina sobre la diferencia que hay en cuanto al porcentaje que separa a ambas propuestas?

Hay que entender que eso hace parte de la negociación y que desde cada orilla van a llegar propuestas.

Para un economista, el aumento de 9,5 por ciento que proponen los trabajadores es muy alto, pero es entendible que los trabajadores hagan esa propuesta porque así es como inicia la concertación: unos proponen su porcentaje y los otros hacen lo mismo. Es la manera como se empieza a negociar.

 

 

“PARA TENER SALARIOS DIGNOS, HAY QUE TENER EMPRESAS SOSTENIBLES”

Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), cree que la economía en el país no es la mejor y que eso afecta las garantías de los gremios y empresarios. Dice que un porcentaje alto en el incremento del salario mínimo para el próximo año es un beneficio “cortoplacista”, que no tiene en cuenta los intereses de los propios empleados a futuro.

¿Qué expectativas tienen los gremios para la concertación del salario mínimo?

Ya están las cartas puestas sobre la mesa. Hay una productividad del 0,8 por ciento y va a haber una inflación del 3 por ciento, según el Banco de la República. Por eso hicimos una oferta del 4,2 por ciento.

Hay que entender que estamos cumpliendo con lo que exige y estipula la ley y el gran problema que existe es que se juntan una propuesta de aumentar el salario, que va contra la rentabilidad de los productores y lógico es un beneficio para los trabajadores a corto plazo, con una reforma tributaria que va contra la rentabilidad del sector productivo colombiano y eso va en beneficio del Gobierno porque son los 12,5 billones de pesos adicionales.

¿Hasta cuanto estarían dispuestos a ceder?

Yo creería que entre 4,2 y 4,3 por ciento dependiendo de cómo se mueva la inflación, pero no más.

¿Influye la reforma tributaria y el panorama de la economía?

Por su puesto, porque es que veníamos de una economía boyante y en el mundo cambió y en Colombia también va a cambiar a partir del 2015.

¿Cuál es su mensaje entonces para los trabajadores?

Ellos tienen que entender que la situación es compleja y que todos debemos poner de nuestra parte.

Si queremos tener empleos dignos necesitamos empresas que sean económicamente sostenibles.

 

 

“PARA SOBREVIVIR, UNA FAMILIA DE TRES PERSONAS NECESITA $1’160.000”

Francisco Maltes Tello, responsable de asuntos estatales de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT) y miembro de la comisión negociadora ante el Gobierno de la misma entidad, considera que la economía en Colombia va bien y que más que el tema de los impuestos que deben pagar los empresarios por la reforma tributaria, se debe analizar las ganancias de las empresas para ajustar el salario de sus empleados.

¿Cómo ve el clima de concertación del mínimo para el próximo año?

La discusión sobre el salario mínimo se ha tornado un poco enrarecida por la actitud de los empresarios este año de no tener en cuenta los criterios para definir el salario mínimo como son la inflación causada, la inflación esperada, más la productividad.

La excusa es que tendrían que pagar más impuestos.

¿Usted cree que factores como la reforma tributaria van a influir en ese reajuste?

La discusión principal debe ser cuánto han ganado los empresarios este año, cuánto los exoneró este Gobierno de los aportes parafiscales el año anterior.

Si uno observa la conducta de los empresarios, ninguno de ellos se está quejando porque la ganancia se le ha disminuido. Sin duda la ganancia de los empresarios ha aumentado de una manera sustancial y a eso habrá que sumarle los descuentos parafiscales que son de cerca de 2 billones de pesos.

Entonces aquí lo que hay son unas ganancias multimillonarias de los empresarios que se expresan con unos datos macroeconómicos, por ejemplo: el PIB crecerá este año 4,7 por ciento, eso demuestra que hay más consumo de los hogares, que hay una mayor demanda.

Por otro lado también está planteándose la disminución del desempleo, lo que significa que más trabajadores han participado en el ámbito laboral y que están produciendo sus aportes al PIB, entonces uno observa que por donde se le mire las ganancias siguen siendo multimillonarias de los empresarios.

Entonces, ¿cuál debería ser un salario mínimo digno para el trabajador colombiano?

Según Planeación Nacional, no según los sindicatos, una familia de tres personas para sobrevivir necesita recibir una remuneración de $1.160.000.

Por supuesto que eso significa doblar el salario mínimo que hay en este momento y no aspiramos a eso. Sin embargo, hemos planteado un incremento del 9,5 por ciento, que se ajusta a la realidad colombiana.

Javier Acosta
javaco@eltiempo.com