Los ‘cuenta propia’: fiel reflejo de la dura tarea del rebusque de los colombianos

La supervivencia es el único camino para millones de colombianos ante la insuficiente creación de puestos de trabajo y/o la desaparición de los mismos.(VER CUADRO)

POR:
abril 30 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-04-30

Muchos trabajadores ni siquiera logran entrar al mundo del rebusque y quedan rotulados como desempleados (la suma de los que perdieron el empleo y los que por primera vez llegan al mercado laboral), que en diciembre del 2006 ascendieron a 2'352.000, cifra que supera en 180.000 a la registrada un año atrás. El grupo más ‘gordo’ es el eufemísticamente llamado trabajadores por cuenta propia y que es el típico ejemplo del rebusque: vendedores ambulantes, compañeros de los semáforos, cuidadores de carros en la calle. Su desprotección social es total, salvo los que han podido afiliarse a la salud subsidiada. Con razón, algunos estudiosos del tema han llamado a esta clasificación ‘falso cuentapropismo’ para quitarle el halo de independencia que la rodea y aterrizarla en su real situación. En diciembre pasado sumaban 6'412.000 (36,3 por ciento del total de ocupados), 710.000 menos que un año atrás. El único grupo que entre uno y otro periodo aumentó en términos absolutos y porcentuales fue el Jornalero o peón: de una participación de 5,1 por ciento pasó a 6,7 por ciento (de 958.000 subió a 1'184.000. La mayoría no cuenta con seguridad social y muchos (a lo mejor la mayoría también) ni siquiera ganan un salario mínimo mensual. En el servicio doméstico, donde predominan las mujeres, se contabilizaron 689.000 personas en diciembre (3,9 por ciento del total de ocupados), 138.000 menos que en igual mes del 2005. No se sabe cuántas, pero apenas una porción cuenta con todas las garantías laborales y de seguridad social contempladas en la ley. No todas esas personas, ni las del grupo anterior, trabajan los 30 días del mes, lo cual se convierte en un obstáculo para afiliarse a salud, pensiones y riesgos profesionales, escenario que el Ministerio de la Protección Social espera superar con la autorización para que puedan cotizar sobre lo realmente devengado y no sobre un salario mínimo mensual, como lo ordenan las normas vigentes. Situación similar atraviesan el grupo pomposamente denominado Patrón o empleador y el muy crudamente bautizado Trabajadores familiares sin remuneración (ver gráfico de la nota central). 4,3 por ciento de los ocupados en oct.-dic. del 2006 eran trabajadores familiares no remunerados.

Siga bajando para encontrar más contenido