Cuentas de la nación deben ser más claras

El panorama que se avizora con el escenario que se está delineando en el mundo después de la crisis financiera, constituye un verdadero desafío para quienes tienen bajo su responsabilidad la formulación de políticas públicas, elaborar presupuestos y analizar los resultados de los estados contables consolidados de la nación.

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septiembre 14 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-09-14

A pesar de los esfuerzos para equilibrar las cuentas públicas, nuestro Gobierno debe tomar medidas más severas para mejorar la competitividad de la economía y lo que exige aumentar el gasto en educación, salud, infraestructura y tecnología. Se trata de una difícil encrucijada que sin duda obliga a optimizar la asignación y calidad del gasto público social y encontrar nuevas formas de obtener recursos para mejorar los servicios públicos. Para este reto se debe partir del análisis de las cuentas públicas de la nación y en especial de los estados contables, que deben reflejar la realidad económica del Estado colombiano. Este análisis debería ser el resultado de aplicar mecanismos para el registro exhaustivo y oportuno de sus variaciones anuales que se articulen con los saldos acumulados históricos y surjan como transacciones de la ejecución presupuestal en su unidad de cuenta anual de estimación de ingresos y autorización máxima del gasto. La auditoría a los estados contables consolidados de la nación y analizados por la Contraloría General de la República debe determinar si ellos reflejan razonablemente la situación financiera del Estado colombiano. En los últimos ocho ejercicios fiscales anuales, el balance general de la nación ha sido calificado con grado de razonabilidad, pero con un alto nivel de salvedades, no permitiendo con ello su utilización efectiva para tomar decisiones operativas y financieras por el Poder Ejecutivo y los demás actores económicos. En concreto, podemos observar que en materia de deuda pública neta del país, en el tema pensional o de los derechos sobre rentas por cobrar y deudores, se encuentran subestimaciones y/o sobreestimaciones importantes que impiden la consideración confiable de su realidad patrimonial, afirma la contralora Sandra Morelli Rico en su informe al Congreso. Es de resaltar que la elaboración y presentación de los estados contables consolidados de la nación es responsabilidad de la Contaduría General de la Nación, y la competencia de la Contraloría General de la República es la de expresar una opinión sobre la razonabilidad de las cifras presentadas en los estados antes mencionados. Para dictaminar los estados contables consolidados, la Contraloría General de la República efectuó un trabajo de auditoría contable y financiera, con base en una muestra representativa de 245 entidades públicas, de las 316 que se consolidan en los estados contables. El dictamen de la Contraloría General de la República a los estados contables consolidados de la nación, vigencia 2010, fue con salvedad. ¿La razón?: los hallazgos encontrados en el activo sumaron 68,5 billones de pesos y el total del activo es de $325,9 billones de pesos, lo cual nos da en términos relativos que los hallazgos representan el 21,04 por ciento del total de los activos. Una cifra para resaltar del balance general es que el pasivo es superior al activo en 148,1 billones de pesos, es decir, el pasivo supera el activo en un 45 por ciento. En cuanto a las cuentas de orden deudoras, estas representan unos presuntos derechos para la nación de 8,5 billones, mientras que las posibles obligaciones por litigios y mecanismos de resolución de conflictos ascienden a 848,9 billones. Es por esto que la Contraloría General de la República debe insistir, con sentido de urgencia, en dos temas cruciales para la depuración de los estados contables: la revisión exhaustiva de la metodología, plan de cuentas y estructura de la tecnología informática de la contabilidad de la nación y la definición e incorporación contable del pasivo pensional en el Balance General de la República. HELGON

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