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Cuestión de tiempo

Cuestión de tiempo

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septiembre 21 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-21

El largo periplo que comenzó el jueves pasado Álvaro Uribe por Washington y Nueva York, constituye el esfuerzo más reciente de una larga cadena de intentos por ablandar al Congreso estadounidense, con el fin de lograr la aprobación del Tratado de Libre Comercio firmado con esa nación hace ya casi dos años.

Como es sabido, la suerte del acuerdo sigue en veremos por cuenta de la llegada del Partido Demócrata como fuerza mayoritaria en el legislativo, en las elecciones del 2006. Parte de ese cambio en la dirección del viento tuvo que ver con el clima más hostil para el libre comercio en la opinión norteamericana. Así las cosas, un tema que no era fácil no ha hecho más que complicarse por cuenta de nuevas exigencias en cuestiones laborales y otras materias, que de hecho fueron aprobadas por el parlamento colombiano en un protocolo adicional que ya superó todos los filtros del caso.

Pero todo eso llegó demasiado tarde. A pesar de que probablemente la mayoría de los congresistas le daría hoy su voto favorable al pacto con Colombia, el tema no ha vuelto a la agenda por cuenta del tire y afloje entre los demócratas y la Casa Blanca, en plena época electoral. Para colmo de males, quedan muy pocos días de sesiones ordinarias, aunque seguramente estas serán extendidas una vez los líderes de ambos partidos y la administración se pongan de acuerdo en la conformación del mecanismo que debería servir para superar, de una vez por todas, la pavorosa crisis financiera que tanta zozobra ha creado en Wall Street y en los demás mercados de valores del planeta. Pero es precisamente el diseño del nuevo mecanismo, que puede venir acompañado de una factura que superaría fácilmente los 500.000 millones de dólares, el que relegaría a un lugar todavía más distante el TLC. Con razón, tanto el Presidente como sus funcionarios han debido aceptar que la meta de corto plazo es la prórroga de las preferencias arancelarias contenidas en la Ley Atpdea que expira a finales del 2008.

Semejante aplazamiento puede descorazonar a más de uno. Al fin de cuentas, con el futuro de la economía mundial en veremos, no estaría de más consolidar el acceso privilegiado de los bienes con el sello de 'hecho en Colombia' al que sigue siendo el primer comprador de productos nacionales en el extranjero. Esa circunstancia probablemente cimentaría la llegada de nuevas inversiones de otras latitudes, para aprovechar las facilidades de entrada al mercado estadounidense.

Todo ello, a pesar de que el comercio marcha bien. Según las cifras del Dane, las exportaciones a Estados Unidos ascendieron a 8.658 millones de dólares hasta julio, 55,5 por ciento más que en igual período del 2007. Si bien buena parte de esa dinámica está asociada a las mayores ventas de combustibles y otros productos tradicionales, con un salto del 72,2 por ciento, también ha habido crecimiento en otros renglones. Así, las llamadas exportaciones no tradicionales alcanzaron los 2.037 millones de dólares con un alza del 18,2 por ciento, gracias a rubros como los alimentos, los químicos o los textiles.

Ahora, la inquietud es qué puede pasar en el futuro. La razón gira en torno a que hacen cábalas dependiendo de quien resulte ganador en la carrera por suceder a George W. Bush en noviembre. Para unos, el republicano John McCain es más amigo del país, pero va a tener su gobernabilidad comprometida por cuenta de un Congreso que seguiría en manos de la oposición. Para otros, hay inquietud con Barack Obama por venir de la colectividad demócrata y haber hablado en el pasado en términos ásperos del país. Sin embargo, los analistas se muestran tranquilos en cualquiera de los dos casos. La razón es que McCain no tendría problemas en sentarse a negociar con el argumento de que los aliados de Washington deben ser bien tratados, sobre todo en una región en donde la bandera de las barras y estrellas no es la más bienvenida. Algo similar ocurriría con Obama, una vez pasada la campaña. Por eso el consejo que reciben los funcionarios colombianos es el de seguir haciendo la tarea y continuar teniendo paciencia.

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