Cuidado con los mercados

Entre lunes y martes, el precio de la acción de la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) cayó 15,9 por ciento y el de la Empresa de Teléfonos de Bogotá (ETB), 9,4 por ciento.

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diciembre 07 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-12-07

El Presidente de la Bolsa y analistas del mercado financiero explican estos movimientos como una reacción frente los anuncios del Alcalde electo de Bogotá en relación con las empresas de servicios públicos. En días pasados, en entrevista para el diario El Tiempo, el Alcalde electo anunció que fusionaría las empresas de acueducto, energía y telecomunicaciones, de manera que con los recursos superavitarios de la EEB podrían lograrse reducciones en las tarifas de agua para los bogotanos. De paso, el Alcalde confirmó que la ETB no se privatizaría e insinuó que habría restricciones para la inversión en el exterior de las empresa de servicios, como lo ha venido haciendo la EEB en el sector de gas en Perú. Sobre la unión de las entidades de servicios públicos de la capital, tres comentarios para reflexionar. El primero, la fusión, tal y como la vislumbra el Alcalde, estaría implicando que la eficiencia (superávit) de una compañía compensaría la ineficiencia (déficit) de la otra, objetivo económico por decir lo menos, extraño. ¿No sería mejor promover la eficiencia de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá? Segundo, el Alcalde debe diferenciar esta fusión del caso de Empresas Públicas de Medellín (EPM), la cual nació como una organización con los servicios integrados y que, al ceñirse a la regulación, lleva centros de costos separados por actividad, justamente para evitar que la eficiencia de una compense la ineficiencia de otra. Tercero, la unificación desde el punto de vista legal puede encontrar enormes dificultades. El mercado debería saber que ese propósito es muy difícil de alcanzar. Ahora bien, nadie se opone a que se reduzcan las tarifas de agua en Bogotá. Pero la manera de alcanzar ese loable objetivo social no tiene por qué pasar por la pérdida de valor del patrimonio público de la EEB. Muy por el contrario, dada su participación en la propiedad de la empresa, el Distrito puede usar los recursos provenientes de los dividendos que de esta recibe, para aliviar el costo de vida de los hogares pobres mediante, por ejemplo, compensaciones a esos bogotanos. Además, podría continuar aportando recursos al Plan de Desarrollo de la capital. Una consideración también importante es que cuando las empresas están inscritas en Bolsa y sus acciones se transan en el mercado de valores, los anuncios sobre posibles movimientos son altamente importantes para los inversionistas y para quienes en un futuro le darán crédito al Distrito. Si la información lleva a los inversionistas a pensar que el valor de la compañía va a descender, por ejemplo, porque se va a limitar su expansión, estos van a disminuir su posición inversora en dicha firma. Llámese como se llame, especulación o movimientos racionales, la reducción en el precio de las acciones de las dos empresas en estos días pueden terminar afectando el patrimonio de la ciudad. Incluso, los anuncios del Alcalde electo pueden reñir con las buenas prácticas de gobierno corporativo. Ya no siendo candidato, el Alcalde debe tener en consideración que sus anuncios se toman como intenciones ciertas, así sus conclusiones sean diferentes una vez se posesione. En ese momento sus decisiones deberán ser guiadas por los estudios técnicos y las consideraciones de los expertos conocedores de estas entidades y tener en cuenta las restricciones jurídicas que enmarcan el funcionamiento de estas empresas, su composición accionaria y los mandatos de la ley y la Constitución. HELGON

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