‘La cultura gratis no es sana’: Mariana Garcés

El emprendimiento cultural es un tema relativamente nuevo en el país. No obstante, el Ministerio de Cultura ha centrado sus esfuerzos en la generación de un entorno adecuado para la creación de empresas y apoyar ideas de negocio del sector cultural.

Mariana Garcés Córdoba, ministra de Cultura

Juan David Padilla – Prensa Ministerio de Cultura

Mariana Garcés Córdoba, ministra de Cultura

Finanzas
POR:
mayo 04 de 2015 - 12:12 p.m.
2015-05-04

En entrevista con la ministra de la cartera de Cultura, Mariana Garcés Cordoba, Portafolio.co abordó el panorama de la industria cultural, las líneas de crédito para los emprendedores y las metas que están trazadas en esta materia.

¿Cuál es el proyecto más importante que tiene el Ministerio en relación a empresas y procesos culturales?

Nosotros tenemos la línea de emprendimiento cultural, nosotros apoyamos a aquellos que tienen una visión comercial dentro de sus quehaceres.

El Ministerio, básicamente, es un facilitador de los quehaceres regionales.

Es decir, nos interesa que los distintos acontecimientos, eventos y procesos culturales se involucren con las marcas.

Este proceso siempre debe hacerse con respeto. No puede ser un tema absolutamente invasivo, donde la manifestación cultural o los portadores de los saberes y de las tradiciones queden ocultos por una marca.

Creo que el tema es de hacer una pedagogía conjunta donde todos ganen.

¿Cómo sería ese proceso pedagógico?

Esto consistiría en explicar claramente qué es lo que aporta el sector cultural a la construcción de una sociedad.

Nosotros somos el sector del valor agregado, y, cuando digo “valor agregado”, es que una marca, que acompaña un proceso cultural, le está entregando a la sociedad colombiana una mejor forma de vivir.

Es complementario, obviamente, a todos los temas de educación, pero más que una exposición de la marca es el tema de la responsabilidad social.

Nosotros sí creemos que cuando la marca tiene respeto por el proceso cultural, la ciudadanía lo valora mucho.

Le voy a poner el caso de una marca que tuvo en algún momento una relación cercana con el Museo Nacional de Colombia: Gas Natural.

Esta marca fue respetuosa con los procesos del Museo y lo apoyó enormemente.

Por eso pienso que debemos hacer una pedagogía a los empresarios de este país.

¿Cómo está el panorama para el emprendimiento cultural?

El emprendimiento cultural de alguna manera es un tema nuevo en Colombia. No es un tema que lleve muchos años.

Éste hace parte de una política pública del Ministerio de Cultura que comparte con otros sectores.

Nosotros tenemos alianzas estratégicas con Impulsa, con el ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, con el Ministerio de Industria y Comercio, que han permitido habilitar unas líneas de crédito para los emprendedores.

Lo que ha sido importante en este Gobierno, es que pasamos, del planteamiento de una política, a tener la posibilidad de que los emprendedores accedan a crédito.

¿Quiénes acceden a esos recursos?

La política de emprendimiento implica: un “capital semilla”, para que los emprendedores puedan fortalecer sus empresas, y la posibilidad de acceso al crédito de manera barata y sin tanto requisito.

Esas son dos cosas que logramos de una manera importante.

Tenemos 20 mil millones de pesos en créditos para los emprendedores.

¿Capitales semilla?

Las personas de la población que tienen la posibilidad de que un hecho creativo se convierta en un emprendimiento.

Puede ser una pequeña empresa que haya empezado una actividad creativa y dónde sea posible ver buenos resultados en el mercado.

¿Economía naranja o emprendimiento cultural?

Ambas. Nosotros lo llamamos emprendimiento y economía naranja.

Economía naranja es el término que le dio el Banco Interamericano de Desarrollo Cuando yo llegué al gobierno nos reunimos con el presidente del BID, el doctor Moreno, para tratar el tema de la relación entre cultura y economía.

A partir de ese momento empezamos a tratar el tema de la economía naranja para efectos de la Cuenta Satélite de Cultura.

¿Para qué sirve la Cuenta Satélite de Cultura?

Necesitábamos medir la contribución de los bienes y servicios culturales al Producto Interno Bruto (PIB). Nosotros acogimos las recomendaciones del Departamento Nacional de Planeación (DNP) y desarrollamos, con el Departamento Administrativo de Estadística Nacional (Dane), la Cuenta.

¿Cuánto aporta el sector cultural a la economía colombiana? ¿Cómo estamos frente al resto del mundo?

La contribución del sector al PIB está entre 1,5 % y 1,6 %.

En el escenario mundial, la contribución del sector del entretenimiento y de la cultura al PIB es más o el 9%.

Si nos acogemos a la medición que hace el BID, entonces nuestras cifras suben a 3,3 %.

¿A nivel regional?

Argentina, por ejemplo, mide muchos más rubros que Colombia. Por ejemplo, los argentinos meten hasta el ‘catering’ de sus conciertos en su cuenta satélite, pero nosotros no lo hacemos.

Eso hace más difícil la posibilidad de compararnos.

¿Cuál es la actividad económica que tiene mayor peso dentro de la economía cultural?

Es la industria audiovisual, especialmente la televisión.

¿La cultura debe ser gratis?

Depende de qué vamos a entender por eso. Nosotros propendemos por crear sistemas y mecanismos que permitan un mayor acceso de la gente a los bienes culturales.

En este momento nuestra gran perspectiva es incentivar al ciudadano que demande bienes y servicios culturales.

Brasil tiene una experiencia muy importante a través de un mecanismo denominado bono-cultura.

A los ciudadanos les dan bonos para entrar a cine o comprar libros.

Sin embargo, nosotros, desde el Ministerio, creemos que la cultura de la gratuidad no es sana.

Creemos que debe existir un valor a pagar correspondiente a la capacidad adquisitiva de los individuos. Además esperamos, que la demanda por bienes culturales se convierta en una demanda inelástica.

Nosotros lo que queremos es que las personas entiendan que hay que pagar y que el trabajo de los artistas merece ser reconocido.

Los subsidios no pueden ser descartados para aquellos con menos capacidad adquisitiva.

¿Cómo han sido los resultados de la Ley del espectáculo público?

La ley del espectáculo público ha generado la posibilidad de quitarle una enorme carga tributaria a un sector que estaba pagando impuestos en exceso.

Si usted quería traer un artista internacional a Colombia, sobre sus honorarios, tenía que pagar el 33 % de impuestos.

Eso hoy se bajó al 8 por ciento.

Es decir, los empresarios siguen pagando, pero esta reducción nos hace competitivos en el mercado internacional.

Si no fuese por esa ley, artistas como Paul McCartney o Madonna, no hubiesen podido ofrecer sus servicios en Colombia.

¿Cuál es la meta del Ministerio de Cultura?

Nuestro referente es participar en el total de la economía colombiana con nueve por ciento, pero obviamente estamos muy lejos de eso.

Aunque si superamos el dos por ciento estaríamos muy contentos.

Un mensaje para los empresarios…

Yo le diría a los empresarios lo siguiente: el sector cultura tiene un papel fundamental en nuestra sociedad.

Una persona que se acerque a una biblioteca pública podrá resolver sus conflictos de manera pacífica. Así mismo, un ciudadano que adquiere el hábito de leer, entre los cero y los siete años, tendrá la posibilidad de ser más crítico. Defenderá la democracia y será más participativo de la vida civil.

Entonces, apostarle a la inversión en cultura no tiene pérdidas. Eso lo han demostrado con creces otros países y otros gobiernos.

El aliado mayor de las bibliotecas públicas del país son extranjeros. Tenemos alianza con una organización extranjera, fundación Bill y Melinda Gates, y con el gobierno de Japón.

El gobierno japonés ha construido más de 125 bibliotecas públicas en los municipios con bajos ritmos de desarrollo económico.

La cultura forma individuos capaces de vivir en sociedad y serán incapaces de empuñar un arma.

Por lo tanto, la cultura hará de Colombia un país más competitivo, que es lo que, creo yo, quieren los empresarios de este país.

Juan Sebastian Rojas

@jusebroj