Un debate alimentado por ‘Ángeles y demonios’

Angeles y demonios es una película sobre las intrigas que acechan al Vaticano durante la elección del Papa, la cual no recibió permiso para rodar ni una escena en los lugares más emblemáticos en los que se desarrolla la novela homónima del estadounidense Dan Brown, el mismo autor de El código Da Vinci.

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mayo 15 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-15

El éxito de las producciones de Dan Brown se extiende también al cine, y Ángeles y demonios apuesta también al caballo ganador con el mismo protagonista, Tom Hanks, quien en Roma, con motivo del estreno mundial de la cinta, dijo no entender las polémicas surgidas, y añadió que no cree que “ninguna fe se haya destruido” después del estreno de El código Da Vinci y que “la gente va a la iglesia como antes”. El actor estadounidense sí tiene claro que el fenómeno de las teorías conspirativas contra la Iglesia Católica se han convertido “en un gran negocio”. Prueba de ello es el éxito de El código Da Vinci, que recaudó 758 millones de dólares en las taquillas de todo el mundo. No obstante, la organización religiosa estadounidense Catholic League acusa al filme de “intolerante” y de atacar con falsedades a la Iglesia Católica. El obispo más viejo del mundo, el italiano Antonio Rosario Mennonna, de 103 años, se ha convertido en el primer prelado en arremeter contra Ángeles y demonios, filme que ha calificado de “estupidez inútil” y ha denunciado que “tiene un contenido altamente denigratorio, difamatorio y ofensivo para los valores de la Iglesia y el prestigio de la Santa Sede”. Para el sacerdote jesuita colombiano Carlos Novoa, doctor en teología, “en el Código Da Vinci, Brown fue muy deshonesto al sostener que todo se basaba en documentos reales que terminaron siendo falsos”. Sin embargo, cree que Ángeles y demonios no es “lesiva para la imagen de la Iglesia”, pero el sacerdote insiste en que el público debe “conocer algunos detalles para no crear confusiones” (ver recuadro). Para el sacerdote, esta vez “se entiende desde el principio que se trata de ciencia ficción y que en ese sentido el director está en todo su derecho de mostrar las cosas a su modo, en una producción que resulta muy entretenida”. REPETICIÓN Ron Howard, que repite en la dirección, se quejó de que el Vaticano, además de denegar el rodaje en las iglesias de Roma, presionó a las autoridades para que impidiesen su trabajo en cualquier punto de la capital italiana. Tom Hanks vuelve con su papel como experto en simbología de Harvard, Robert Langdon, que una vez más descubre a antiguas fuerzas que no se detendrán ante nada, ni tan siquiera ante el asesinato, para cumplir con sus objetivos. En la parte femenina le acompaña la de la investigadora italiana Vittoria Vetra (interpretada por la israelí Ayelet Zurer), mientras que el británico Ewan McGregor es el camarlengo Carlo Ventresca. Falsedades de la película de Ron Howard -Ewan McGregor encarna al carmalengo, un sacerdote común, que no es papable. En la vida real, el carmalengo es obligatoriamente un cardenal que hace las veces de asistente personal del Papa y puede ser elegido como su sucesor. -La película empieza con la muerte del Papa, que, por su parecido físico, podría ser Juan Pablo II. La insinuación del filme es que no tuvo una muerte por enfermedad sino que fue asesinado. -Aunque no hay certeza de quienes fueron los verdaderos miembros de Los Iluminados, en la película se menciona a Galileo y Rafael como parte de la logia. - En la historia se dice que la Organización Europea para la Investigación Nuclear (Cern) es una entidad suiza que ha logrado crear la antimateria, la cual no existe. La venganza de los Iluminados En la película, el profesor Robert Langdon, el famoso criptólogo de Harvard encarnado por Tom Hanks, reconstruye el camino hacia los Iluminados (Illuminati), una antigua sociedad secreta que busca venganza por los atropellos que la Iglesia Católica cometió en su contra, años atrás. Así, secuestran a cuatro altos jerarcas del catolicismo con el fin de reivindicar sus cuatro símbolos principales: aire, tierra, fuego y agua. Pero, hay un quinto elemento que Langdon intenta descubrir y que está estrechamente relacionado con la muerte del Papa. Los Iluminados de Baviera fueron una sociedad secreta fundada en Alemania, en 1776, por Adam Weishaupt. Su objetivo era derrocar a las monarquías y gobiernos de la época a través de la abolición de creencias en religiones. También querían erradicar la propiedad privada y hacer que la producción fuera equitativa para todos. Cuando se filtraron unos documentos con sus intenciones fueron perseguidos por las autoridades religiosas y políticas: muchos terminaron en la cárcel o asesinados. Sin embargo, el padre Carlos Novoa asegura que sí existieron, pero no fueron perseguidos ni menos cazados por la Iglesia, como lo muestra la cinta. “Los Iluminados tuvieron serias diferencias con la institución eclesial, pero por asuntos de fe". Según esta explicación, esta corriente religiosa no basaba su discurso en la defensa de la ciencia sino en que la fe debía ser una experiencia individual y no general, es decir, mediada por la Iglesia. Otros documentos, señalan que después de mantenerse ocultos por años, Los Iluminados se fusionaron con los Masones, pero una disidencia se extendió por Europa, a la que se sumaron científicos, artistas, políticos y alquimistas, entre otros. Ese grupo tuvo, tal como los masones, una jerarquía de 13 grados (novicios, iluminadores mayores, iluminadores menores, entre otros). Se especula que la propuesta marxista-comunista respondió a los principios de Los Iluminados. '' la organización religiosa estadounidense Catholic League acusa al filme de “intolerante”.” '' Desde el principio se entiende que es ciencia ficción y que es el punto de vista del director”. '' Los Iluminados de Baviera fueron una sociedad secreta fundada en Alemania, en 1776, por Adam Weishaupt”. WILABR

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