Debe practicarse retención en la fuente sobre los ingresos recibidos por pensión de jubilació

Para contextualizar el tema es preciso señalar que en principio la totalidad de los pagos o abonos en cuenta provenientes de una relación laboral o legal y reglamentaria, se encuentran gravados con el impuesto sobre la renta, salvo aquellos que expresamente exceptuados en la norma fiscal, por estar consagrados como ingresos no constitutivos de renta ni ganancia ocasional o como rentas exentas en el artículo 206 del Estatuto Tributario.

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julio 01 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-01

Pues bien, dentro de las excepciones previstas por la disposición mencionada, se encuentran precisamente en el numeral 5, modificado por el artículo 96 de la Ley 223 de 1995, las pensiones de jubilación, invalidez, vejez, de sobrevivientes y sobre riesgos profesionales, exentas hasta el año gravable 1997. A partir del 1° de enero de 1998 estas se encuentran gravadas solo en la parte mensual del pago que exceda de 1.000 UVT (22’054.000 pesos año 2008). Teniendo en cuenta lo anterior, si el pago mensual de la pensión en el año 2008 es inferior a 22’054.000 pesos se trataría como renta exenta y, en consecuencia, no estaría sometida a retención en la fuente, pues de conformidad con el numeral 2° del artículo 369 del Estatuto Tributario, los pagos o abonos en cuenta que por disposiciones especiales sean exentos en cabeza del beneficiario no están sujetos a retención. Ahora bien, en caso que el pago mensual de la pensión exceda de 1.000 UVT tendría que practicarse retención en la fuente sobre el monto que exceda, según la tabla de retención establecida en el artículo 383 del mismo Estatuto (ver tabla). Es importante advertir que para tener derecho a la exención mencionada, el contribuyente debe haber cumplido los requisitos necesarios para acceder a la pensión, de acuerdo con la Ley 100 de 1993. Ello significa que las únicas pensiones sobre las cuales recae el beneficio, son aquellas que correspondan a las categorías que integran el sistema general de pensiones a título de pensiones legales o extralegales. Son legales, aquellas reconocidas por el sistema general de pensiones, en las categorías de vejez, invalidez por riesgo común y sobrevivientes, cuyos requisitos están previstos para cada una de ellas en los artículos 64 a 78 de la Ley 100 de 1993. Y son extralegales, aquellas reconocidas en virtud de pactos, acuerdos o convenciones colectivas de trabajo, las que constituyen ley para las partes y se encuentran amparadas por el artículo 55 de la Constitución Política. Precisamente, en relación con este punto se ha pronunciado la jurisprudencia para entender que las pensiones voluntarias o anticipadas, como aquellas que son reconocidas por mera liberalidad del empleador o que hacen parte de planes de retiro voluntario, cuando el trabajador no cumple los requisitos previstos para acceder a la pensión legal, se encuentran por fuera del sistema a que se refiere la Ley 100 de 1993, y en consecuencia, se encontrarían gravadas con el impuesto sobre la renta. WILABR

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