¿Cómo debería ajustarse la economía colombiana?

Fedesarrollo indica que los bajos precios del petróleo obligan al país a realizar un ajuste ordenado y gradual. Conozca cuáles son esos tres frentes de trabajo que recomienda la entidad al Gobierno.

Para Fedesarrollo, la diversificación de la canasta exportadora del país es una tarea crucial.

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Para Fedesarrollo, la diversificación de la canasta exportadora del país es una tarea crucial.

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mayo 07 de 2015 - 09:24 p.m.
2015-05-07

La pronunciada caída del precio del petróleo transformó el panorama macroeconómico del país. Los analistas especializados hablan de un cambio radical en los ‘fundamentales’ de la economía.

El desbalance económico, que se refleja en el descarrilamientos del déficit de cuenta corriente que superó el 5 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2014 y se proyecta superior a 6 % en 2015, no ha podido ser corregido de manera automática.

Si bien el Gobierno cuenta con herramientas y mecanismos como la flexibilidad cambiaria, la regla fiscal y la estabilidad financiera, las autoridades económicas siguen buscando soluciones.

Lo anterior llevó a Fedesarrollo a plantear las acciones que deben llevarse a cabo para lograr un ajuste gradual y ordenado.

Las tres claves son: incrementar los ingresos tributarios, controlar el crecimiento del gasto público y diversificar la oferta de productos exportables.

OCASO DE LA BONANZA DEL SECTOR PETROLERO

Entre 2006 y 2013, el PIB creció 0,9 puntos porcentuales más por año debido a los elevados precios del crudo y al aumento en las ventas externas minero-energéticas.

Este crecimiento económico sólido estuvo acompañado por la expansión de la inversión privada, flujo considerable de divisas y generación de ingresos públicos.

Las siguientes cifras demuestran lo anterior.

Las exportaciones de petróleo y sus derivados pasaron de representar el 26 % de las exportaciones totales en 2006 a un poco menos de 53 % durante el período 2011-2014.

Los impuestos y las utilidades de Ecopetrol significaron casi 20 % de los ingresos de la nación en 2014.

Pero, ¿qué pasó?

En junio de 2014, sin que los mercados lo anticiparan, el precio del petróleo comenzó a caer rápidamente.

En un lapso de seis meses, las cotizaciones de un barril de crudo alcanzaron valores mínimos de los últimos cinco años.

Los analistas esperan que en el mediano plazo la oferta mundial de crudo se mantendrá en niveles altos, pues la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) no va a reducir su cuota de mercado, mientas que la demanda de crudo convencional ha ido decreciendo con la aparición de fuentes alternativas de energía.

A lo anterior hay que sumarle que las proyecciones alrededor del crecimiento económico de las principales economías se mantendrán a la baja.

Los precios eventualmente podrán recuperar parte del terreno perdido, pero será complejo que vuelvan a marcar cotizaciones de la época del ‘boom’.

Ante este escenario, Fedesarrollo presentó el panorama macroeconómico que le espera al país ante la nueva realidad petrolera.

NUEVOS ESCENARIOS

El choque de precios del petróleo sí tendrá un impacto permanente sobre la inversión en el sector, que se ha empezado a percibir desde finales del año pasado.

En línea con lo anterior, Fedesarrollo espera un recorte sustancial en la producción futura a través de la menor exploración y el bajo desarrollo de nuevos campos.

El volumen de producción se mantendría por encima del millón de barriles en 2015,  pero el impacto de los menores precios sobre la producción de petróleo del país se vería a partir de 2016, cuando se iniciaría un descenso.

En el frente fiscal, la entidad espera una sustancial reducción en los ingresos provenientes del sector minero-energético a través de menores impuestos, regalías y dividendos.

Para 2015, se estima una caída asociada a los menores ingresos por la renta de este sector, que pasarían de 2,4% del PIB en 2014 a 1,2% del PIB en 2015 y a niveles del orden de 0,8% del PIB a partir de 2016.

La caída de los precios de petróleo ha de­teriorado significativamente el balance externo del país.

El saldo de balanza comercial ya venía registrando un deterioro persistente a lo largo de los últimos cuatro años, como consecuencia de un incremento sustancial de las compras externas del país.

Dicho quebranto se aceleró de manera drástica en 2014, en respuesta a la caída en el valor de las exportaciones petroleras en el cuarto trimestre del año.

Como resultado de esto, el déficit de cuenta corriente pasó de representar el 3,2% del PIB en 2013 a ubicarse en 5,2% en 2014, la cifra más alta de los últimos 15 años.

Para 2015 Fedesarrollo proyecta que el déficit de cuenta corriente alcanzaría el 6,5% del PIB.

A lo anterior debe sumarse el menor crecimiento de América Latina y la expectativa de una menor liquidez mundial si la economía de Estados Unidos sigue recuperándose.

¿CÓMO AJUSTAR LA ECONOMÍA?

El primer ajuste requerido tendrá que venir del frente fiscal.

El gobierno ya anunció un aplazamiento de gasto en 2015 para compensar parcialmente la caída en la renta petrolera.

Además, se está evaluando una reforma tributaria para sustituir dichos ingresos en el mediano plazo con el fin de cumplir con los límites establecidos por la regla fiscal.

En segundo lugar, se hace indispensable modificar la composición del crecimiento económico desde la demanda interna hacia una mayor dinámica de las exportaciones.

Para ello, la devaluación de la tasa de cambio permite que sectores diferentes al petrolero se hagan más competitivos, logrando así una mayor diversificación de la canasta exportadora del país.

Lo anterior puede tomar tiempo porque las exportaciones hacia países ve­cinos se encuentran estancadas y la recuperación de las exportaciones hacia las economías desarrolladas no va a compensar fácilmente la caída de los precios del petróleo.

Sin embargo, sí se espera que la canasta exportadora del país se haga menos dependiente de las exportaciones petroleras y que, con el progresivo crecimiento de las exportaciones diferentes a las de pro­ductos básicos, el saldo de la balanza comercial se haga menos deficitario.

De igual forma, una reducción de las importaciones del país, en respuesta a la moderación en el crecimiento de la demanda interna y a la mayor tasa de cambio, permitirá aminorar el déficit de cuenta corriente.

En el frente monetario, Fedesarrollo no considera con­veniente un cambio en la postura de política de la Junta Directiva del Banco de la República en los próximos me­ses.

En particular, un aumento en las tasas de interés no se justificaría pues los aumentos recientes en los precios obedecen a factores puntuales relacionados con la oferta de alimentos y, lo más importante, las expectativas de inflación se mantienen dentro del rango meta de inflación establecido por el Banco.

Por su parte, una reducción en las tasas de interés para estimular la demanda interna podría, en la coyuntura económica actual, agravar la situa­ción de las cuentas externas.

Fedesarrollo ha estimado que la desaceleración económica llevará el crecimiento del PIB a 3,5% en 2015 y a 3,7% en 2016, cifras se destacan en el contexto latinoamericano.

CONTEXTO ACTUAL DEL MERCADO GLOBAL DE PETRÓLEO

En años recientes, el mercado mundial de petróleo ha experimentado cambios en su estructura por cuenta de nuevas tendencias en la oferta y demanda global del crudo.

Estas nuevas tendencias, tales como la potencialidad de desarrollo de actividades de exploración y producción de recursos no convencionales, el rápido crecimiento y estabilidad en las fuentes de oferta, la mayor eficiencia energética en los vehículos ligeros y las regulaciones pro emisiones limpias, han permitido que el mercado transite hacia una estructura mucho más competitiva.

Lo anterior se evidencia, entre otras cosas, en la falta de coordinación en la postura de los países miembros de la Opep frente a su política de cuotas y en el fuerte interés de Arabia Saudita de limitar el desarrollo de los recursos no convencionales en un intento por mantener su poder en el mercado mundial de petróleo, el cual se ha visto amenazado por la escalada en la producción estadounidense.

En la coyuntura de la crisis financiera global de 2008, el precio del petróleo se desplomó hasta niveles muy cercanos a los 40 dólares, y sólo hasta 2011 los precios se recuperaron a los niveles previos a ese periodo de turbulen­cia.

Desde enero de 2011 y hasta junio de 2014, el precio promedio del barril de petróleo Brent osciló alrededor de los 110 dólares mientras el WTI fluctuó alrededor los 96 dólares por barril.

Desde la tercera semana de junio de 2014 el mercado mundial de petróleo experimentó una descolgada en los precios internacionales de referencia que se mantiene hasta hoy.

PROYECCIONES DE MEDIANO Y LARGO PLAZO

Los escenarios de precios presentados por Fedesarrollo se apoyan en las proyecciones de la Agencia Internacional de Energía (EIA).

Entre 2014 y 2035, el escenario de referencia asume una tasa promedio de crecimiento económico del orden del 3,5% anual, con las economías OCDE creciendo al 2,1% y las emergentes a un 4,6%.

En este escenario, tanto la producción mundial de petróleo como el consumo mundial en 2035 ascienden hasta 110,9 millones de barriles diarios.

En el escenario de precios altos, la cotización de petróleo WTI cae hasta $70,00 dólares por barril en 2016, mientras que la del Brent alcanza los $74,00 dólares.

A partir de ese año, ambas cotizaciones presentan una tendencia al alza que las lleva hasta los $127,77 y $129,77 dólares por barril, respectivamente, en 2035.