Derechos, filantropía o justicia

El Informe “Aportes y desafíos de la responsabilidad social empresarial en Colombia” que acaba de publicarse, escrito por Roberto Gutiérrez y Luis Felipe Avella, de la Universidad de Los Andes, fue auspiciado por las Fundaciones Carvajal, Compartir, Corona, Mario Santo Domingo, Social, Suramericana e Ideas para la Paz.

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mayo 03 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-03

Desde los esfuerzos caritativos hasta la inversión social y la filantropía estratégica, el Informe destaca que la mitad de las 850 empresas afiliadas a la Andi realizan un balance social y un tercio de ellas realiza informe de gestión social; y que los aportes a fundaciones ascienden a 256 millones de pesos, equivalentes al 3,34 por ciento de las ventas. Además presenta los montos pagados por las empresas como impuestos y como aportes parafiscales. Muestra las experiencias de las empresas en las regiones en defensa de los clientes y consumidores, actividades en educación, salud, niñez, vivienda, microempresas, paz, justicia, transparencia, arte y medio ambiente. Extrañamente no hay referencias al respeto de los derechos laborales, no habla de la calidad del empleo, ni se aborda el severo problema de contaminación, que según todos los estudios disponibles se han agravado hasta niveles preocupantes. Al mismo tiempo, la empresa Coca- Cola, demandada en tribunales de Estados Unidos por supuesta implicación en la muerte de sindicalistas colombianos, y sometida al boicot de sus productos en universidades estadounidenses, solicita a la Organización Internacional del Trabajo, el esclarecimiento de los hechos que han motivado las quejas. En la misma semana, el Secretario General de la ONU lanza en la Bolsa de Nueva York los Criterios de Inversión Responsable, y la Corporación Financiera Internacional, formaliza los criterios que deben cumplir las empresas privadas que soliciten créditos. Los bancos internacionales acaban de aprobar los Principios del Ecuador, y las grandes cadenas de ropa y textiles han establecido los criterios de respeto a los derechos laborales que deben cumplir las maquiladoras y zonas francas de exportación que son sus proveedores, si desean que sus productos ingresen a los mercados metropolitanos. Adicionalmente se está negociando la ISO 26.000 que certificará a la empresa que la obtenga, su cumplimiento de la responsabilidad social; y la Unión Europea adoptó los criterios de responsabilidad social, que se aplicarán en el Sistema General de Preferencias. De modo que cada vez será menos voluntario, y en ninguno de los referidos instrumentos se menciona el pago de impuestos como una demostración de responsabilidad social. Llama poderosamente la atención que el empresariado nacional no parezca percatarse de que no se está ante una exigencia de hacer filantropía, y que no basta cumplir con los aportes fiscales. Todos los instrumentos mencionados tratan de garantizar el respeto de los derechos de los indígenas, asegurar que no haya discriminación racial ni de género, que no se utilice trabajo infantil, que se prevenga, mitigue o recupere el medio ambiente; y en ese mismo nivel, se garanticen los derechos laborales, consagrados en instrumentos internacionales y nacionales. Serias sorpresas podríamos llevarnos si seguimos creyendo que los regalos navideños, las caminatas, banquetes para obras de caridad y todos los esfuerzos de marketing para mejorar la imagen de las empresas, son suficientes para acallar las críticas de nuestros socios internacionales, frente a la escasa protección de los derechos fundamentales, expresadas en las decenas de miles de recursos de tutela que se presentan en nuestro país. Profesor de las U. Nacional y Externado "Llama poderosamente la atención que el empresariado nacional no parezca percatarse de que no se está ante una exigencia de hacer filantropía, y que no basta cumplir con los aportes fiscales”.

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