El desafío de Motorola: rearmar su equipo tras éxodo de personal | Finanzas | Economía | Portafolio

El desafío de Motorola: rearmar su equipo tras éxodo de personal

Empresas rivales contratan en masa a ex empleados del fabricante de celulares

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septiembre 05 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-05

M ientras evalúa cómo enderezar el rumbo de la división de teléfonos celulares de Motorola Inc., Sanjay Jha enfrenta un desafío adicional: un éxodo de gerentes, ingenieros, diseñadores y representantes de ventas que han pasado a engrosar las fi las de sus rivales.

En los próximos dos meses, se espera que Jha lance una campaña para llenar las vacantes ejecutivas de su división de teléfonos móviles.

Un 80% de los gerentes de la unidad se ha ido después de que su teléfono insignia, el Razr, empezara a perder popularidad a comienzos del año pasado. Además, Motorola ha despedido a unas 8.300 personas entre enero de 2007 y junio de 2008.

Jha tiene la misión de rescatar una división que ha arrojado pérdidas de US$1.900 millones en los 18 meses fi nalizados en junio.  El ex ejecutivo de Qualcomm Inc., que tomó las riendas de la unidad celular el mes pasado, es remunerado generosamente por la tarea. Podría embolsarse US$100 millones si su reestructuración funciona y aún más si logra escindir la fi lial, una medida planeada para fi nales de 2009. No obstante, el ejecutivo se enfrenta a rivales que han reforzado sus cuadros con décadas de experiencia de los ex empleados de Motorola.  Los fabricantes de celulares de mayor crecimiento en el mercado estadounidense, Apple Inc. y Research in Motion, el fabricante canadiense de los BlackBerry, han contratado a muchos ex empleados de Motorola para impulsar sus ventas y producción.  Apple ha cortejado a un director global de ventas para el iPhone, un experimentado director de cadena de suministros y a representantes de ventas que la han ayudado a entrar con fuerza en América Latina, hasta hace poco un mercado dominado por Motorola.  RIM, la cual fabrica uno de cada 10 teléfonos celulares que se venden en EE.UU., ha contratado a más de 500 ex empleados de Motorola desde el año pasado.  Motorola amenazó con iniciar acciones legales contra Apple cuando el fabricante del iPhone organizó en marzo un evento de reclutamiento en un hotel muy cercano a la sede de la división de celulares de Motorola en Libertyville, Illinois.

Apple canceló la sesión, pero en abril ofreció refrescos y comida a cientos de actuales y ex empleados de Motorola que visitaron un evento sobre la ingeniería y las operaciones del iPhone en un hotel de Mundelein, Illinois.  "Siempre estamos buscando talentos para que se unan a nuestro equipo", dijo un alto ejecutivo de Apple.

La participación del mercado global de Motorola cayó de 20% a comienzos de 2007 a menos de 10% en junio. La división de aparatos móviles perdió muchos de sus gerentes después de que el entonces presidente de la división, Ron Garriques, se fue a Dell Inc. en febrero de 2007, por lo que muchos especularon que el fabricante de computadoras desarrollaría un teléfono. El mes pasado, Motorola anunció la salida del ejecutivo más alto que quedaba en la división de celulares, Rob Shaddock. Cuando Jha asumió el cargo el mes pasado, fue la quinta persona en dirigir la unidad en 18 meses.

Un ejecutivo del líder del mercado, Nokia Corp., dijo que no ha visto una reducción en el aluvión de currículums que recibe de los empleados de Motorola.

Los fabricantes rivales han ido en busca de personal de Motorola para, sobretodo, tratar de entrar a su terreno. Samsung Electronics Co., la cual ha sobrepasado a Motorola como el fabricante número dos de teléfonos celulares, también contrató a un vicepresidente de estrategia y gestión de producto de Motorola. Sony-Ericsson, por su parte, ha estado entrevistando a personas para aumentar la popularidad de sus productos, incluyendo sus teléfonos musicales Walkman.

RIM ha abierto sedes en Chicago, Dallas y Florida donde contrató a más de 100 empleados despedidos por Motorola. El presidente ejecutivo de RIM, Jim Balsillie, dice que la compañía podría contratar a cientos más.  El éxodo ha creado otros dolores de cabeza para Jha. El directivo tiene que mejorar las relaciones con socios irritados que han fi rmado acuerdos con empleados que no se quedan en la empresa el tiempo sufi ciente para hacer seguimiento a lo pactado.

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