‘El desafío del país es mejorar la ejecución’

“Colombia tiene tareas pendientes que incluyen tomar decisiones difíciles pero necesarias. Eso hay que hacerlo en la época de la bonanza y no en la de las vacas flacas... Preocupa que a veces nuestra agenda se concentra en lo episódico”.

Luis Alberto Moreno, presidente del BID

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Luis Alberto Moreno, presidente del BID

Finanzas
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octubre 07 de 2012 - 05:51 p.m.
2012-10-07

La semana pasada el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno, estuvo en Colombia con el mensaje de que el país no se puede dormir sobre sus laureles. Por lo tanto, tiene que desarrollar una larga agenda de reformas si quiere aumentar sus tasas de crecimiento. Portafolio lo entrevistó.

Esta semana tiene lugar la asamblea conjunta del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. ¿Cuál cree que va a ser el diagnóstico?

Que las cosas siguen complicadas y que las perspectivas de la economía global son peores que hace unos meses, por cuenta de la crisis en Europa, el menor ritmo de China y el desempeño de Estados Unidos.

¿Eso cómo impacta a América Latina?

Ya lo estamos viendo. La semana pasada la Cepal dijo que el crecimiento de la región este año será del 3,2 por ciento, que no es una cifra particularmente buena. Afortunadamente el desempleo ha bajado y eso permitirá que la pobreza siga en descenso.

¿Y a Colombia?

También la golpea, aunque estemos por encima del promedio regional. Tenemos la ventaja de que los precios del petróleo siguen relativamente altos y de que la inversión pública empieza a ser más dinámica que el consumo de los hogares, pero no hay que desconocer los riesgos que vienen de afuera.

¿Europa va a salir adelante?

Así es, aunque le faltan varios años duros. Pero ellos van a hacer las reformas que necesitan y en una década van a ser más competitivos, con la ventaja de que tienen elementos que nosotros no, como una buena infraestructura o una excelente calidad en la educación.

¿Qué pasa con Estados Unidos?

Los datos más recientes son alentadores. El desempleo por fin bajó del 8 por ciento. Hay un tema de polarización política que no ha dejado tomar decisiones claves y que ojalá se solucione en las elecciones del 6 de noviembre.

¿Y China?

Tiene un modelo que está montado sobre el ahorro y las exportaciones y menos sobre el consumo interno, pero ahora tiene que apoyarse en este último. El desafío es hacer bien esa transición en los próximos años.

¿Qué debemos hacer frente a esas realidades?

En el corto plazo, estar atentos porque aún hay volatilidad. Afortunadamente, la economía colombiana sigue fuerte y eso le permite enfrentar mejor que otros la turbulencia.

¿Y en un plazo mayor?

Muchas tareas pendientes que incluyen tomar decisiones difíciles pero necesarias en materia institucional. Eso hay que hacerlo durante la bonanza y no en la de vacas flacas. A veces veo con preocupación que nuestra agenda se concentra en lo episódico.

¿A qué se refiere?

Por ejemplo, tenemos que trabajar para reducir lo que se conoce como el ‘costo país’. Si queremos un sector productivo diversificado y aumentar las exportaciones, no podemos depender de una tasa de cambio devaluada, sino de recortar costos de energía y de logística o bajar las barreras de entrada para que se creen nuevos negocios.

¿Ve algún movimiento en ese sentido?

Sí. Lo que está comenzando a pasar en infraestructura es muy alentador, pero hay que acelerar la estructuración de proyectos. Y noto mucho entusiasmo con la Ley de Asociaciones Público Privadas que bien utilizadas pueden hacer que el atraso que tenemos en carreteras, puertos o ferrocarriles lo recortemos mucho.

¿Qué más encuentra?

Hay unas ciudades que han comenzado a planear para los próximos 30 años y así no sorprende que vayan disparadas como le pasa a Barranquilla. Lamentablemente en otras no pasa lo mismo, y hay cierta desconexión entre lo local y lo nacional.

¿Qué otros obstáculos ve?

Hay uno muy grande en materia de eficiencia y calidad de la justicia. También tenemos dificultades a la hora de ejecutar bien los recursos públicos. El desafío de Colombia ahora no es conseguir el dinero, sino mejorar la capacidad de ejecución.

¿Tiene alguna opinión de la reforma tributaria?

No la he mirado con detalle, pero me alegra que al país no le de miedo hablar de impuestos y me parece bien eso de desmontarle cargas a la nómina para impulsar el empleo formal. Advierto que ese es apenas un primer paso porque Colombia necesita un nivel de tributación más alto, incluso si apenas quiere llegar al promedio de América Latina.

¿Cómo analiza el tema de la paz?

Con esperanza. Es indudable que tenemos que superar el conflicto interno y que eso nos permitiría ver la llegada de más oportunidades e inversión a las zonas rurales, pero al tiempo que se adelanta la negociación con las Farc no podemos perder de vista la agenda del país. Los cambios que se deben hacer no dependen de lo que pase en la mesa de diálogo.

RICARDO ÁVILA PINTO

DIRECTOR DE PORTAFOLIO