‘El desarrollo debe ser sostenible’

Las comunidades se han convertido en autogestoras de su futuro y son ejemplo exportable.

Mejorar el entorno en el que viven es uno de los logros de los jóvenes de la Comuna 13 de Medellín.

Archivo particular

Mejorar el entorno en el que viven es uno de los logros de los jóvenes de la Comuna 13 de Medellín.

Finanzas
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octubre 19 de 2014 - 12:47 a.m.
2014-10-19

El desarrollo social preocupa y convoca a varios sectores de la sociedad, que hoy trabajan con las comunidades, entendiendo que son ellas las que deben gestionar su futuro, evidenciando, con ejemplos reales, que bajo sus resultados, es posible pensar en una etapa postconflicto con efectos exitosos.

El desarrollo sostenible, según el Banco Mundial, exige equilibrar las necesidades de la generación actual con las futuras, teniendo en cuenta lo económico, ecológico y social. Este último exige empoderar a las personas mediante sociedades e instituciones más inclusivas, cohesivas y responsables.

En Colombia, desde hace varios años, se trabaja en el desarrollo social local con ejemplos desde distintos sectores, y con similares visiones, que permiten evidenciar la posibilidad de lograrlo, pero se requiere el compromiso de todos los actores de la sociedad.

PAZ Y DIGNIDAD

Como lo evidencia la Organización de Naciones Unidas (ONU), el desarrollo social depende de las condiciones específicas y la formulación de políticas nacionales que lo apoyen. Por eso, los logros desde varios sectores en Colombia son válidos para dar ejemplo, adaptarlos y replicarlos.

Una vista desde lo más alto de las escaleras eléctricas de Medellín da cuenta de la transformación de la Comuna 13. Techos convertidos en cuadros, muros multicolores que cuentan su propia historia en un territorio donde se ha avanzado en la dignificación de las personas y, por lo tanto, en el clima de paz que se respira.

Detrás de la visual artística multicolor, existe la fundación Centro Cultural Casa Kolacho, dirigida a jóvenes antioqueños de la Comuna 13, a quienes la administración municipal les brindó herramientas para potenciar su aporte. Antes estigmatizados por la violencia y su expresión artística, hoy se convierten en contratistas del Estado que enseñan a otros jóvenes a ser disc jockey o artistas de aerografías, permitiéndoles con el programa ‘Se pinta de color mi barrio’ contribuir a la ruta del arte de las Comunas 1, 2 y 5, percibiendo un reconocimiento económico y convirtiéndolos en agentes del cambio de su propia comunidad, a partir del apoyo del Estado y la empresa privada.

“Bajo los Proyectos Urbanos Integrales (PUI), la comunidad es convocada, incluyendo niños y ancianos, para que cuenten qué sueñan, cómo lo sueñan y cómo pueden ellos participar. Estos sueños en lo urbano, económico, territorio y aspecto social se articulan con un presupuesto y un cronograma donde se unen las secretarías para trabajar por los que tienen continuidad. Y es la misma comunidad la que los mide, evalúa, apropia y cuida. El gobierno municipal instrumenta las herramientas para que ellos puedan ejecutar sus sueños”, asegura Gustavo Restrepo, arquitecto consultor de procesos de transformación de ciudad.

Hoy los participantes de Comuna 13 son multiplicadores de su experiencia en otras comunas y el modelo desarrollado allí ha servido de ejemplo para las favelas de Brasil y zonas deprimidas de Argentina, Bolivia, México y otros países de Centroamérica.

“No solo es lo económico. Se requieren oportunidades de empleo, formación y mucho más”, enfatiza el arquitecto Restrepo, quien resalta los logros de procesos de articulación (reinserción) donde se acompaña el cómo hacer la vida diaria para muchas personas en Comuna 13.

GENERANDO SOLUCIONES PARA TODOS

Los colectivos artísticos de los Montes de María son otro ejemplo de socialización. Allí, la Universidad Minuto de Dios acompaña a las comunidades para que sean ellas mismas las que se autogestionen. “Son ellos los que a partir de sus realidades se autodesarrollan. Así, el proceso que acompañamos, pero no intervenimos, se convierte en más humano. Ellos mismos generan soluciones. Además, son capaces de crear redes y alianzas para cumplir sus propósitos”, dice Luz Echeverría, coordinadora académica de la Maestría en Comunicación, Desarrollo y Cambio Social de la institución.

“Estamos preparados para el postconflicto. Lo que sí es vital es que se visualicen estas experiencias que a lo largo y ancho del país se están dando”, recalca Echeverría.