Por desempleo emigran alemanes

Thomas Koerber, técnico en ingeniería de Viernheim, Alemania, estaba buscando un nuevo empleo. Lo encontró a 7.500 kilómetros, en Canadá. “Busqué, encontré un empleo que me gustó en Canadá y me fui de Alemania en dos meses”, dijo Koerber, de 39 años, en una entrevista desde Calgary. “Si puedo conseguir un mejor empleo en el extranjero me voy”.

POR:
agosto 30 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-30

Koerber es uno de los 145.000 alemanes que dejaron su país el año pasado debido a un desempleo récord desde la guerra, que ha hecho que la emigración suba a su mayor nivel desde 1954, según las cifras de la Oficina Federal de Estadísticas. El año pasado también fue el primero desde fines de los sesenta que los emigrantes rebasaron en número a los alemanes que regresan a su país después de vivir en el extranjero, según la oficina de estadísticas. Todavía más preocupante para los funcionarios alemanes y los líderes empresariales es que muchos eran trabajadores cualificados como Koerber. La pérdida de esas personas, dicen, podría hacer peligrar la competitividad de Alemania en el futuro. “Muchos jóvenes altamente calificados están dejando nuestro país para probar suerte en otros lados, y sólo muy pocas personas de alto nivel han sido atraídas por Alemania en los últimos años”, dijo Ludwig Georg Braun, presidente de la Asociación de Cámaras Alemanas de Industria y Comercio, que representa a más de 3 millones de compañías. “Esto está ocasionándonos cada vez más preocupación”. El desempleo llegó a 5,2 millones, el nivel más elevado desde la Segunda Guerra Mundial, en febrero del 2005. Declinó desde que el gobierno de coalición de la canciller Angela Merkel, asumió el cargo en noviembre del año pasado. No obstante, la tasa de desempleo se mantuvo en 8,2 por ciento en junio. Según cifras internacionalmente comparables publicadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, las tasas de desempleo en Austria y Suiza fueron de 4,9 y 4,3 por ciento respectivamente. Aunque las encuestas muestran que los alemanes consideran el desempleo el problema más grave del país, también indican poca confianza en la capacidad de Merkel para combatirlo. En una encuesta de Forsa del 12 de julio, el 75 por ciento de los encuestados afirmaron que no esperaban que el Gobierno fuera capaz de solucionar el problema, y que ese sentimiento puede hacer que más gente busque oportunidades fuera del país. “La gente dice que las cosas no están mejorando en Alemania, y que nada va a cambiar pronto”, dijo la historiadora Simone Eick, directora del Centro de Emigración Alemana en Bremerhaven, en el norte del país. De hecho, “algunos indicadores sugieren que este podría ser el comienzo de una emigración masiva”. Para Koerber, la decisión de irse tuvo más que ver con los impuestos. En Alemania, donde la carga impositiva más pesada la llevan quienes ganan 52.152 euros al año (66.000 dólares), tendría que pagar 42 por ciento de cada euro por encima de ese nivel. Bloomberg

Siga bajando para encontrar más contenido