Un tiempo para desintoxicarse

La mala alimentación, el estrés, el exceso de trabajo y la falta de sueño son los principales culpables de que el organismo no logre eliminar toxinas con la rapidez que debería. El problema es cuando éstas se acumulan y empiezan las dolencias. Una de ellas es el llamado Síndrome de fatiga crónica.

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mayo 10 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-10

Lo cierto es que eliminar toxinas no es difícil y debería hacerse al menos dos veces al año. Hay muchas formas de lograrlo y todo depende del tiempo disponible. Por ejemplo, se puede dedicar desde un día hasta una semana para seguir una dieta depurativa. Pero un fin de semana con la alimentación y los cuidados apropiados, es suficiente para restablecer el equilibrio del organismo. Pero, ¿cómo hacerlo? El fin de semana diferente comienza la noche anterior, con una cena ligera y una infusión relajante antes de dormir. Puede servir también para olvidarse del despertador y recuperar horas de sueño. Al día siguiente, un vaso de agua tibia con el zumo de medio limón para empezar la jornada, y un poco de ejercicio. Es suficiente con caminar o hacer estiramientos. Para el desayuno, hay dos opciones: con la primera y más dura, sólo se comen una o dos clases de frutas, aunque se permite beber todas las infusiones, siempre y cuando no contengan teína, y muchos vasos de agua, acompañados con el zumo de media naranja, medio limón o media toronja. Si se opta por la dieta de las dos frutas hay que recordar que no deben mezclarse. Lo habitual es empezar el día con manzanas crudas o en puré y tantas como se quiera, siempre y cuando entre cada ingesta pasen al menos dos horas. Para la segunda parte del día, y al menos tres horas después de la última comida de manzanas, se puede consumir piña fresca o fresas, ambas con poder depurativo y diurético. La segunda opción incluye verduras y hortalizas, hervidas o crudas, además de fruta. Pueden mezclarse al gusto, aunque conviene no abusar del aceite y la sal. Con la alimentación de este primer día, el organismo se sentirá un poco despistado y tenderá a mostrarse cansado y ahorrar energías. Para compensarle y acallar sus quejas hay muchos trucos como dar un paseo, nadar, hacerse un masaje relajante o ver una buena película.De nuevo una cena ligera, una infusión relajante, un vaso de agua . Aunque parezca mentira, después de las privaciones alimenticias del día anterior, en esta segunda jornada llega la energía. La rutina de la mañana es igual a la del día anterior: vaso de agua, ejercicio, ducha con exfoliante y desayuno. Esta vez el desayuno puede incluir una tostada –sin mantequilla- y un yogurt o queso descremados además de una pieza de fruta. A lo largo del día se puede introducir en el menú un plato de arroz integral, de pastas o de legumbres en ensalada. En caso de que se prefiera tomar carne de ave o pescado blanco a la plancha, habrá que eliminar el arroz, las pastas y las legumbres. Es un buen momento para hacer una suave exfoliación en el rostro, aplicar una mascarilla y, con un par de rodajas de pepino o dos bolsas frías de manzanilla sobre los ojos. Para terminar el día, otro paseo, un buen baño relajante y una cena ligera pero con alguna proteína, una infusión y a dormir . La mañana siguiente llegará con vitalidad y buena figura. Y para colmo de bondades, seguro que no le apetecerá atiborrarse ahora de dulces, grasas y café.WILABR

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