Detrás de la cortina de los mercados emergentes

Las acciones de los países que más crecen no aseguran los rendimientos más elevados

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julio 31 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-31

Detrás de los mercados más buscados hay una dura realidad que los inversionistas no quieren ver.

Los mercados emergentes ¿aquellos países en vías de desarrollo que solían ser llamados "El Tercer Mundo", como Chile, China, Turquía, Tailandia, Brasil e India¿ han estado al alza. El índice MSCI de Mercados Emergentes ha ganado 45% en lo que va del año, contra un 9% en Estados Unidos.

Y los inversionistas se han dado cuenta, por lo que han inyectado US$10.600 millones en los fondos de inversión de mercados emergentes en lo que va del año, o más de 34 veces el total de lo que invirtieron en los fondos de acciones de EE.UU. El iShares MSCI Emerging Markets Index Fund ahora es el cuarto mayor entre todos los fondos que cotizan en bolsa, con US$30.800 millones en activos.

Los inversionistas esperan capturar el crecimiento increíblemente alto del mundo en vías de desarrollo, en especial cuando la economía estadounidense pierde esplendor. En el segundo trimestre de 2009, la economía de China creció oficialmente 7,9%, mientras EE.UU. probablemente se contrajo alrededor del 1,5% en el mismo período. Durante todo 2009, predice Barclays Capital, las economías en desarrollo de Asia crecerán 5,2%, mientras que el Producto Interno Bruto de EE.UU. se contraerá 2,3%.

Lamentablemente, el alto crecimiento económico no asegura altos rendimientos bursátiles. "La gente se ha quedado con un final completamente equivocado de la historia", advierte Elroy Dimson, de la Escuela de Negocios de Londres, quien es una de las principales autoridades del mundo financiero.

Tras estudiar décadas de datos de 53 países, el profesor Dimson ha descubierto que las economías con el mayor crecimiento producen los menores rendimientos bursátiles, por un margen inmenso. Las acciones en países con el crecimiento económico más alto obtuvieron un rendimiento anual promedio de 6%; aquellas en los países de crecimiento más lento han ganado un promedio de 12% anual.

Eso no es un error. A la larga, las acciones en las economías más aceleradas del mundo han tenido un desempeño la mitad de bueno que las de las economías más estáticas. Cuando el profesor Dimson presentó estas conclusiones hace poco en una conferencia sobre finanzas en la Universidad de Yale, "un par de personas casi se caen de sus sillas", señala. "No lo podían creer".

Pero, si piensa en este rompecabezas por unos minutos, ya no es muy complejo. En los mercados bursátiles, como en cualquier otro ámbito de la vida, el valor depende tanto de la calidad como del precio. Cuando se compra en los mercados emergentes, usted obtiene un mejor crecimiento económico, pero, al menos por ahora, no consigue un mejor precio.

"No es que China crezca y todo el mundo crea que se contrae", afirma el profesor Dimson. "Se paga un precio que refleja el crecimiento que todos pueden ver".

En otras palabras, el crecimiento económico es alto, pero las valoraciones bursátiles son aún más altas. En 2008, cuando las acciones en EE.UU. cayeron 37,6%, los mercados emergentes se desplomaron 53,3%, según el MSCI. A fin de año, las acciones de mercados emergentes se cotizaban un 38% por debajo de las de EE.UU., según el ratio entre precio y ganancias. Ahora que ambos mercados se han recuperado, los mercados emergentes tienen un descuento de 21%. Y no se equivoque: deberían ser mucho más baratos que los títulos de EE.UU., porque son mucho más
riesgosos.

"La falacia lógica es la misma en la que cayeron los inversionistas con las acciones de Internet una década atrás", afirma el profesor de finanzas Jay Ritter, de la Universidad de Florida. "El cambio tecnológico rápido no necesariamente significa que los dueños del capital obtendrán los beneficios. Lo mismo ocurre con el crecimiento económico rápido".

El crecimiento acelerado atrae a empresas que absorben el capital, aumentan el costo del trabajo y hacen que bajen los precios de bienes y servicios. Esas son buenas noticias para los trabajadores locales y los consumidores globales, pero en definitiva son malas noticias para los inversionistas. El año pasado, por lo menos seis de las diez mayores salidas a bolsa del mundo se produjeron en mercados emergentes.

Hasta el 39 de junio, Asia, América Latina, Medio Oriente y África representaron el 69% del valor en dólares de todas las ofertas públicas iniciales en el mundo. El crecimiento en esas economías ahora se extenderá de forma menos abundante en decenas de empresas adicionales, propiedad de multitudes de nuevos inversionistas.

El papel de los mercados emergentes, afirma el profesor Dimson, "es suministrar diversificación, no aportar rendimientos adicionales". Tener hasta un 15% de sus activos bursátiles totales en mercados emergentes puede tener sentido. Pero antes de saltar de cabeza, dé una mirada a los activos de los fondos internacionales donde probablemente ya tiene intereses; muchos mantienen por lo menos 20% de sus activos en mercados en vías de desarrollo.

Detrás de la cortina de los mercados emergentes
Las acciones de los países que más crecen no aseguran los rendimientos más elevados

Heath Hinegardner

¿Inflación o deflación? Ni siquiera los expertos pueden ponerse de acuerdo sobre si los precios subirán o bajarán en el futuro de la economía de Estados Unidos.

Eso deja a los inversionistas que tienen la mira en ese país perplejos: ¿cómo construir un portafolio en momentos de gran incertidumbre? Una apuesta equivocada podría ser devastadora. Si su portafolio está construido para la deflación, por ejemplo, sus activos se deprimirán si el país pasa por un período de inflación.

La respuesta es prepararse para el escenario económico que le parezca más probable, y luego preocuparse por tener algún seguro en caso de que se equivoque.

Este tipo de enfoque necesariamente significa que algunas de sus inversiones se verán perjudicadas sin importar qué rumbo tome la economía.

A continuación presentamos tres portafolios, cada uno con un seguro incorporado. El primero tendrá un buen desempeño en un período inflacionario pero no será destruido si en cambio se produce un fenómeno de deflación. El segundo es para los inversionistas que le temen a la deflación, pero quieren cierta protección contra una posible inflación. Y el tercero está dirigido a inversionistas que creen que la economía se las arreglará sin una inflación o deflación severas.

Inflación

En este caso, los recursos naturales son la mejor opción, ya que seguramente subirán desde el petróleo hasta el maíz y el cobre.
Ya que los contratos de commodities pueden ser un dolor de cabeza para inversionistas individuales, considere invertir en un fondo que le ofrezca exposición a una amplia variedad de commodities industriales y agrícolas.

Aunque parezca contradictorio, el efectivo también puede tener un buen desempeño. La Reserva Federal de EE.UU. probablemente combata la inflación con un aumento de las tasas de interés a corto plazo, lo cual puede capitalizar a través de certificados de depósito o cuentas de ahorro.

Si invierte en EE.UU., los valores del Tesoro protegidos contra la inflación, o TIPS, son una inversión obvia, ya que se ajustan al alza de precios. La inflación pronunciada suele ser negativa para las acciones.

El seguro: Los bonos del Tesoro a largo plazo y los bonos municipales, debido a su largo período de pagos fijos. Es probable que ambos aumenten en valor en medio de una deflación. Y los valores del Tesoro probablemente se conviertan en un refugio para los inversionistas extranjeros, lo que haría subir su precio aún más.

Deflación

Prepararse para la deflación es más fácil: ponga una buena cantidad de dinero en bonos del Tesoro de EE.UU. a largo plazo y gran parte del resto en efectivo y algunos bonos municipales.
Si se da un período de deflación amplio, los valores del Tesoro a largo plazo probablemente aumenten. El flujo de retornos constantes de los bonos valdría cada vez más en relación a los precios a la baja para el consumidor.

Complete su portafolio para la deflación con una buena porción de efectivo. Aunque no generará demasiados retornos en un escenario deflacionario de tasas bajas, tener efectivo en el banco tendrá cada vez más valor a medida que los precios caigan.

El seguro: los commodities reaccionan de forma más drástica ante la inflación sorpresiva, así que deberían ser parte de su seguro.

Agregue TIPS y acciones de empresas con productos reconocidos de consumo masivo, como Coca-Cola.

Economía estable

Quizás los banqueros mundiales acierten y la economía no pase ni por una severa inflación ni una severa deflación.

En el escenario donde la economía no se enfría ni se recalienta demasiado, "los activos riesgosos tendrían el mejor desempeño, así que las acciones y los bonos con algunas características de acciones deberían recibir un énfasis", señala Scott Wolle, director de portafolio de AIM Balanced-Risk Allocation Fund.

Eso quiere decir una amplia exposición a acciones de empresas estadounidenses grandes y pequeñas a través de fondos y exposición a mercados desarrollados y emergentes.

Para el componente de bonos, elija un fondo que posea más que nada bonos corporativos de alta calificación y con vencimiento a mediano plazo e hipotecas, junto con deuda del gobierno y de agencias.

El seguro: contra la inflación, commodities, y contra la deflación, bonos del Tesoro a largo plazo. Y el efectivo sirve en ambos casos.

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