Las deudas de las familias colombianas suman $ 165,7 billones

Pese a que el endeudamiento ha crecido, los indicadores no son altos, dice informe del Banco de la República.

Deuda externa colombiana subió a US$71.885 millones a julio

La cartera de libre inversión es la de más alto riesgo y la de libranza la más aceptable.

Finanzas
POR:
Portafolio
mayo 31 de 2016 - 08:39 p.m.
2016-05-31

Mientras los colombianos ahorraron unos 89,3 billones de pesos en el 2015, le deben al sistema financiero casi el doble de esta cifra: 165,7 billones de pesos, informó el Banco de la República, en su Reporte de Estabilidad Financiera, presentado este martes.

Pese a que el endeudamiento no ha llegado a niveles preocupantes, siendo del 22 por ciento del ingreso, el banco central lanzó un llamado de atención.

“Es necesario monitorear, no solo el endeudamiento financiero, sino otras variables, que permitan aproximar la carga financiera de estos agentes, con el fin de evaluar posibles dificultades en el desempeño del sistema financiero colombiano ante un eventual incumplimiento de las familias”, dijo la entidad en su reporte.

Además de la cartera de consumo y vivienda de los establecimientos de crédito (EC), el banco analizó la otorgada por el Fondo Nacional del Ahorro (FNA) y el sector solidario –cooperativas de ahorro y crédito (CAC) y fondos de empleados–, con el objetivo de monitorear la dinámica de los niveles de endeudamiento de estos agentes.

Gana el crédito de consumo

Ahora, del total del endeudamiento de los hogares (165,7 billones de pesos) el 67,5 por ciento correspondió a préstamos de consumo, y el restante 32,5 por ciento, sus viviendas.

El crecimiento real anual de esta deuda se ubicó en 7,5 por ciento, continuando con la tendencia de desaceleración que viene presentando desde comienzos de 2012.

Comparada con junio de 2015, la modalidad de consumo es la que muestra la mayor desaceleración (de 8,4 por ciento a 6,8 por ciento).

De esta cartera, entre junio y diciembre de 2015 el índice de calidad de la cartera (ICR) disminuyó de 7,4 por ciento a 7 por ciento, es decir, presenta una mejora relativa ya que la gente cumple con sus obligaciones financieras.

Por modalidad de préstamos, los de libre inversión siguen exhibiendo el índice de calidad de mora más alto (6,2 por ciento), seguidos de las tarjetas de crédito (5,6 por ciento), aunque también registraron disminuciones durante los últimos seis meses.

Asimismo, para el caso de vivienda, el ICR se ubicó en 3,6 por ciento, cifra inferior a la de junio de 2015.

El banco explicó que esto se presentó como consecuencia de un menor crecimiento promedio semestral de los desembolsos, en especial los de crédito rotativo y vehículos.

También, podría estar asociado con la caída en los índices de condiciones económicas y de expectativas de los consumidores, hechos por Fedesarrollo.

Cartera de vivienda

Por su parte, la cartera de vivienda exhibió una leve desaceleración en su tasa de crecimiento real anual, al pasar de 9,2 por ciento a 9,0 por ciento en los últimos seis meses.

A pesar de esto, los desembolsos destinados a vivienda muestran un crecimiento promedio semestral superior al de junio de 2015, en particular los que se encuentran denominados en UVR.

Adicionalmente, con el fin de evaluar la exposición de las entidades que otorgan créditos de vivienda ante una eventual caída del precio de este activo, es importante mencionar que el loan to value (LTV) aumentó para la modalidad de no VIS (de 48,2 por ciento a 48,7 por ciento), mientras que disminuyó para la VIS (de 61,3 por ciento a 59,5 por ciento), y siguen ubicándose por debajo de los límites establecidos por la regulación.

En ambos casos, esta dinámica estuvo marcada, principalmente, por el comportamiento de la vivienda nueva.

Como se mencionó, es importante analizar, junto con el nivel de endeudamiento, la capacidad de pago de las obligaciones financieras de los hogares.

De igual manera, la carga financiera construida con base en la información de la central de riesgos Cifin exhibió un incremento en el último año, al pasar de 20,9 por ciento a 22,2 por ciento; es decir, que de cada 100 pesos que reciben los hogares, 22 pesos deben destinarse al pago de deudas. Este indicador creció de 20,9 por ciento frente al registrado en el 2014.

Pocos ahorradores

Por último, y para complementar el análisis del endeudamiento de los hogares, el Banco de la República reportó la evolución de los depósitos como una aproximación de su ahorro.

A diciembre de 2015 el saldo de los depósitos en los establecimientos de crédito sumó 89,3 billones de pesos; del total, el 61,2 por ciento son cuentas de ahorro, el 30,3 por ciento CDT y el restante 8,5 por ciento son otras fuentes de ahorro.

El crecimiento real anual de estos depósitos se desaceleró durante la mayor parte de 2015, y se ubicó en un 15,6 por ciento al finalizar el año, lo que podría indicar un menor nivel de ahorro de los hogares o el desplazamiento hacia otras fuentes de ahorro.

“En cuanto a la situación financiera de los hogares, se destaca la desaceleración en el crecimiento del endeudamiento, en especial en la cartera de consumo; sin embargo, el indicador de carga financiera ha aumentado durante los últimos meses debido a que el ingreso disponible crece a una menor tasa que el endeudamiento. Lo anterior no se ha visto reflejado en una materialización del riesgo de crédito, dada la mejora en los indicadores de calidad de la cartera”, concluyó José Darío Uribe, gerente del Banco de la República.