Deudores de 594.000 créditos vencidos podrán renegociarlos

Desde el 31 de octubre, quienes tengan obligaciones en mora podrán acudir a la banca para modificar las condiciones de tasas y plazos, y así facilitar el pago sin las implicaciones de una reestructuración.

Morosos se ponen al día con sus deudas viejas
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Portafolio
octubre 03 de 2017 - 12:32 p.m.
2017-10-03

Los colombianos que por cuenta de la situación económica se han ‘colgado’ en el cumplimiento de sus obligaciones bancarias, tendrán la posibilidad de acudir a las entidades financieras para que les ayuden a renegociar las deudas y así facilitar los pagos.

La Superintendencia Financiera informó que, desde el próximo 31 de octubre, los establecimientos de crédito podrán empezar a recibir las solicitudes de los clientes que quieran que se les modifiquen las condiciones de tasa o plazo de los préstamos y las evaluará para que, dependiendo de la nueva realidad del usuario y sus condiciones específicas, se pueda tomar una decisión.

“Se deben establecer con claridad las condiciones financieras actuales del deudor con el fin de que se logre el mejor acuerdo con la entidad. La modificación de los créditos debe atender criterios de viabilidad financiera teniendo en cuenta el análisis de la capacidad real de pago del deudor, sin que ello implique el uso excesivo de periodos de gracia, es decir, periodos en los que los deudores solo hacen abonos a intereses”, precisó el ente de control, y añadió que no es obligación de las entidades hacer las renegociaciones.

(Lea: Desde octubre, deudores podrán renegociar las cuotas de sus créditos con los bancos). 

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, explicó que el requisito principal para acogerse al beneficio es que la mora no supere los 60 días en los préstamos de consumo y microcréditos, y 90 días en los comerciales y de vivienda.

En ese sentido, de los 18,7 billones de pesos que hay actualmente en cartera vencida (el 4,4% del total), hay 7,9 billones de pesos que podrían ser objeto de renegociación, y que están representados en 594.000 créditos.

Por modalidad, el grueso está en los préstamos de consumo (poco más de 347.000) y microcrédito (180.000), seguidos por vivienda (44.000) y comerciales (alrededor de 21.000).

Según el Gobierno, la ventaja de este mecanismo –que ha sido usado en la Unión Europea– radica en que no tiene las implicaciones de una reestructuración, es decir que el cliente no es reportado ante las centrales de riesgo, ni se obliga a que el banco haga provisiones.

La Superfinanciera recordó que las entidades deberán informar a los usuarios sobre las implicaciones en costos, calificación, tasas, plazos, plan de pagos y los efectos del incumplimiento. Si el usuario vuelve a ‘colgarse’, el crédito deberá pasar a un proceso de reestructuración.

PARA TENER EN CUENTA 

- Las condiciones que pueden ajustarse son las tasas de interés y los plazos.

- La norma no es una amnistía, sino que busca ayudar a facilitar los pagos con menos implicaciones tanto para el deudor como para la entidad.

- La tasa de interés será fijada por la entidad financiera de acuerdo con la evaluación de riesgo del deudor bajo las nuevas condiciones del crédito, así como las tasas de mercado.

- No es obligación que los bancos renegocien.

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