La devaluación le pegaría al plato de los consumidores

Los avicultores, agremiados en Fenavi, lanzaron la primera alerta por una posible alza en pollo y huevo; en los que usan insumos extranjeros y los importados serían inminentes por el dólar.

Lo importante, es que el alto valor de la divisa no se refleje también en los precios de las materias primas e insumos nacionale

Archivo particular

Lo importante, es que el alto valor de la divisa no se refleje también en los precios de las materias primas e insumos nacionale

Finanzas
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julio 30 de 2015 - 11:41 a.m.
2015-07-30

El efecto de la tasa de cambio sobre los alimentos importados y los locales que usan materias primas importadas, comenzará a causar incrementos en los precios al consumidor.

El caso puntual, comenzaría a reflejarse en la carne de pollo y los huevos, pues los empresarios del sector avícola comenzaron a preocuparse por el impacto de la devaluación.

Andrés Valencia, presidente de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), dijo que anualmente, los avicultores importan alrededor de cinco millones de toneladas de granos, de las cuales, un alto porcentaje proviene de los Estados Unidos.

“Gracias al TLC con ese país una cuota de más de 2,3 millones de toneladas llega sin arancel al país; pero el cupo se termina a finales de mayo y a partir de junio las importaciones de maíz tienen un arancel del 16,7 por ciento” mencionó.

“Así, se encarece la materia prima, lo que sumado a un dólar que hoy supera la barrera de los 2.400 pesos, indica que habrá una afectación en los costos de producción del sector a partir del segundo semestre”, concluyó Valencia.

Ahora, la lista de alimentos importados es bastante larga y comprende, entre otros, carne, pescados, leche, lácteos, legumbres, hortalizas y tubérculos, frutas, cereales, jugos, grasas y todo tipo de alimentos procesados.

Según el Dane, solo el grupo de los alimentos y bebidas importadas sumaron 4.000 millones de dólares en el 2014, un 5 por ciento más que las compras del 2013. En volumen fueron más de 4,7 millones de toneladas.

Para los primeros cinco meses del año las importaciones de alimentos y bebidas agregaron 1.486 millones de dólares.

Vale la pena destacar que al iniciar el presente siglo, en el año 2000, sumaron 1.500 millones de dólares.

Por su parte, para la agroindustria que utiliza algunos insumos importados sí sería posible que se vean obligados a efectuar incrementos en los precios al consumidor, reconoció Carolina Lorduy, directora de la Cámara de la Industria de Alimentos de la Andi. Lo importante, anotó, es que el alto valor de la divisa no se refleje también en los precios de las materias primas e insumos nacionales si no hay razón objetiva para ello.

La vocera de los agroindustriales indicó que por la naturaleza de estos productos los empresarios por lo general amortiguan las subidas del dólar y las alzas de las materias primas en contra de sus utilidades para que éstas no se reflejen en los precios. Sin embargo, cuando suceden incrementos abruptos como el actual, es difícil contener esta situación.

LOS CEREALES

Para Fenalce, el gremio cerealero, la industria depende más de las importaciones y no hace alianzas con los productores. A pesar del precio del dólar, no se cree que este grupo de productos suba de precio.

EL MAÍZ

Fenavi destaca que podrían incrementarse los precios del huevo y el pollo; lo mismo podría suceder con otras carnes como las de cerdo, pues el maíz es el componente más importante de los alimentos balanceados.

PESCADOS Y CARNE

La Central de Abastos de Bogotá indicó que se han notado incrementos en los precios de hasta el 5 por ciento en este grupo de productos. Sumado a una merma en la oferta de pescados como el basa, de Vietnam.

COMIDA PROCESADA

Similar a los pescados y mariscos, los procesados de origen extranjero han subido de precio en la misma proporción. En este grupo se destacan las frutas y toda la variedad de comida enlatada que se importa.

FRUTAS FRESCAS

Álvaro Palacio, presidente de Asohofrucol, indicó el efecto será positivo, en la medida que se estimulará la producción y el consumo local de frutas; la misma suerte tendrán las hortalizas.