Devaluación en Venezuela no afectó firmas de alimentos colombianas

Las medidas cambiarias recientes adoptadas por Venezuela no impactarán las calificaciones otorgadas a las emisiones de deuda realizadas por empresas del sector de alimentos.

Finanzas
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marzo 24 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-24

Y es que aunque ese mercado es un importante socio comercial, no solo en exportaciones sino en operaciones a través de empresas filiales, las compañías han reducido la exposición, y lo han sustituido con nuevos mercados.

El perfil crediticio de las grandes compañías colombianas del sector tampoco se ha visto comprometido por la desaceleración de esas compras, pues el Ebitda (caja) que generan allí es bajo frente al total. No obstante, algunos analistas consideran que probables incrementos en al participación de recursos, generados por operaciones en Venezuela sobre la totalidad de los ingresos de las compañías colombianas, podrían limitar la disponibilidad de recursos para servir sus obligaciones crediticias.

La calificadora Fitch Ratings Colombia acaba de emitir un informe de comentarios sobre ese tema, en el que señala que la existencia de tasas de cambio diferenciadas y control de cambios en el mercado venezolano pueden llevar a que la generación de Ebitda en pesos colombianos, de las operaciones de las compañías tendiera a estar sobrestimada y que existe un riesgo razonable de que los flujos generados no puedan ser reintegrados a Colombia para ser utilizados en el servicio de la deuda.

Por eso, 'saluda' que de forma prudente, varias compañías colombianas hayan optado por utilizar el tipo de cambio permuta para la conversión de las transacciones de bolívares a pesos. En opinión de la firma calificadora, la devaluación oficial del Bolívar Fuerte (VEF) del 8 de enero del 2010, en si misma, tendría un efecto limitado en las exportaciones colombianas a Venezuela desde el punto de vista del precio, ya que la dinámica de las importaciones será determinada por la evolución de la permuta, la apreciación real del VEF y la disponibilidad de dólares a los tipos de cambio oficiales.

También considera que el impacto de la devaluación sobre los precios de las importaciones no será proporcional a las mismas, ya que, en años recientes han sido influenciadas por el dólar permuta, el cual seguirá, y probablemente continuará manteniendo una prima significativa con respecto al oficial.

"Adicionalmente, la estrategia de financiación busca que las operaciones en Venezuela generen los recursos necesarios para financiar sus necesidades de capital de trabajo y recursos de inversión. Dada la limitada disponibilidad de dólares por parte de la Comisión de Administración de Divisas (Cavidi), las transacciones se vienen realizando a dólar permuta y son aprobadas siempre y cuando exista la certeza de los recursos para realizar la operación", añade.

Tres casos

Por ejemplo, en el Grupo Colombina la operación de Venezuela sólo representa el 8 por ciento del total del volumen de sus ventas y genera el 8,5 por ciento del Ebitda consolidado. Además, no tiene inversiones directas en activos fijos, bodegas o plantas de producción en este país, sino que realiza una distribución directa.

Sin embargo, los volúmenes perdidos por esta empresa en Venezuela se han sustituido con ventas a otros mercados como Estados Unidos, Perú, Puerto Rico, Ecuador y Chile. Desde agosto del 2009, la compañía también incorpora las ventas, costos y gastos de Venezuela a la tasa permuta, en vez de utilizar la oficial.

Es así como en el 2008, al convertir los ingresos provenientes de Venezuela a la tasa de cambio de dólar permuta, éstos hubieran sido inferiores en cerca de 30.000 millones de pesos.

El Grupo Nacional de Chocolates (GNC) tiene relaciones comerciales con Venezuela a través de dos negocios. Uno es el cárnico, que conjuntamente con el de Colombia y Panamá representa el 33 por ciento de las ventas y 36 por ciento del Ebitda.

En el caso de Hermo de Venezuela, las ventas representan el 29 por ciento del negocio de cárnicos del GNC, aunque las necesidades de capital y sus operaciones son manejadas directamente en ese país y los estados financieros se convierten a la tasa oficial (2,6 bolívares por dólar a partir del 2010).

El otro negocio grande del GNC en Venezuela es Cordialsa, compañía que se encarga de la comercialización de los productos de sus empresas exportadoras, como galletas, chocolates y café. No obstante, la firma maneja sus operaciones por medio del dólar paralelo o libre, lo que permite un adecuado flujo de recursos.

Aún así las ventas a Venezuela del GNC, a través de Cordialsa, han disminuido de manera importante: En el 2006 sumaron 12.972 toneladas y el año pasado solo 4.960. Las ventas de la empresa Alpina hacia Venezuela sólo representan 2 por ciento de los ingresos. Y aunque tiene operación propia en este país, dedicada a la producción de yogures, solo exporta desde Colombia productos de la línea de postres y avenas en la medida que las condiciones comerciales sean favorables al momento de cada venta.

En el 2006, la compañía exportó 12.339 toneladas hacia Venezuela, cifra que disminuyó 36,6 por ciento al cierre de 2009, cuando sumó 7.825 toneladas. Al igual que Colombina y el GNC, Alpina está buscando sustituir el mercado venezolano con exportaciones hacia otros mercados como Estados Unidos y Centroamérica.

¿Qué cambió?

Adicionalmente, el gobierno vecino creó una tasa para artículos no esenciales, como automóviles, telecomunicaciones, petroquímica, entre otros, a 4,30 bolívares por dólar y continúa existiendo la tasa permuta, la cual se encuentra alrededor de 6,15 bolívares por dólar.