Hace diez años esperan al cabo Luis Arturo Arcia, secuestrado por las Farc

A este militar se lo llevaron el 4 de marzo de 1998 en la toma del Billar (Caquetá). La mamá adoptiva, de 84 años, confía en volver a verlo.

POR:
julio 17 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-17

Doña Helena Avellaneda viuda de Ojeda no deja de lamentarse de que su hijo adoptivo no haya querido estudiar y que en cambio haya optado por la vida militar.

"Él quería ser un general y mírenlo donde está. Tengo mucho pesar y mucho remordimiento de no volverlo a ver porque estoy muy mal de salud", dice mientras contempla la foto del cabo segundo del Ejército Luis Arturo Arcia.

Ella, de 84 años, lo encomienda todos los días en sus oraciones con la esperanza de que Dios le conceda la dicha de volver a reunirse con el séptimo de sus hijos, porque aunque ella no es la madre biológica de Arcia, afirma que lo ama como si lo hubiera concebido.

La angustia de doña Helena y de sus tres hijas -a ella se le han muerto tres hijos- es mayor porque desde hace más de seis años no recibe pruebas de supervivencia de Luis.

"El señor Presidente dice que hoy, que mañana, que pasado mañana, entreteniendo bobos, y esa pobre gente sufriendo por allá hambre y necesidades", señala.

Amor de Los Dolores y Ligia del Carmen Ojeda Avellaneda, hijas de doña Helena, manifiestan que en estos 10 años de secuestro de su hermano no han dejado un solo momento de pedir por su liberación.

"Él es de muy buenos sentimientos y aunque sabe que somos su familia adoptiva, nos quiere mucho al igual que nosotros a él", comenta Amor Ojeda, madrina de Luis Arturo.

Ligia del Carmen afirma que el dolor en estos últimos 10 años ha sido muy grande, ya que tienen tres hermanos enterrados en el cementerio y uno sepultado en la selva.

"No es cierto, como dijo un medio de comunicación nacional, que lo tenemos olvidado. Mi mamá elaboró su testamento hace unos años y ahí incluyó a Luis Arturo en la misma proporción que a sus otros hijos", manifiesta.

Arcia, quien nació en Chita el 26 de febrero de 1971, fue secuestrado por las Farc el 4 de marzo de 1998 en la toma al Billar (Caquetá).

Cuando la guerrilla se lo llevó tenía 27 años.
Doña Helena Avellaneda, pensionada del Ministerio de Hacienda, vivió con Luis Arturo un tiempo en Tunja antes de que él se fuera para el Ejército.

Los últimos años los pasó en Bogotá esperando noticias de su hijo y hace unos meses llegó a Sogamoso, donde vive en un hogar geriátrico porque no quiere molestar a sus hijas. Ella le envió este mensaje a su hijo secuestrado.

"Arturito, acuérdese que tiene gente acá que lo quiere mucho. No sé si no le darán permiso de una llamadita. Lo añoramos mucho".

Siga bajando para encontrar más contenido