Diez estrategias contra la depresión

El resolver las adversidades que necesariamente surgen en la construcción de los anhelos del alma, el templar el temperamento con los fracasos, es parte fundamental del logro de la armonía y la alegría internas. Es raro el ser humano que no haya tenido las noches oscuras del alma en que la decepción, la rabia, la tristeza, el temor, la duda o el dolor vienen a perturbar la paz. Estas noches pueden transformarse en depresión por causas no bien conocidas.

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agosto 26 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-26

Existen varios mitos sobre la depresión. El más común y perjudicial consiste en pensar que la depresión responde a una falla en el carácter y que denota debilidad de la personalidad; sin embargo, los estudios demuestran que en la gran mayoría de los casos se trata de un trastorno electro químico en el cerebro, relacionado con frecuencia con factores heredados o genéticos. Se cree que sólo resulta de un evento traumático externo como una pérdida, una agresión o un fracaso pero puede presentarse sin que estos ocurran. Algunos creen que la depresión es un invento de la persona que la padece, y por lo tanto, que la solución de la enfermedad está bajo el control voluntario del enfermo. No obstante, la depresión es una enfermedad real y que, al igual que otras enfermedades, requiere de un tratamiento que en muchos casos constará de un medicamento farmacológico junto con una reestructuración del carácter mediante transformación de hábitos y creencias, para lo cual la guía de un terapeuta entrenado es de gran valor. MAYOR FORTALEZA Como no siempre se tiene cerca este terapeuta, a continuación mencionaremos brevemente diez estrategias que en forma individual o aplicadas en conjunto fortalecerán nuestras ‘defensas’ emocionales, físicas y mentales, e incrementarán nuestra calidad de vida, independientemente a si tenemos o no una depresión. Si al leer alguna, su corazón le hace una señal interna de agrado, será fácil seguir ese consejo y es probable que le resulte útil para su vida. Ingesta de alimentos crudos y agua pura al menos en un 40 por ciento del total de los alimentos que consume. Procure que de todos los alimentos que consume, mínimo el 40 po rciento sean frutas, verduras, o frutos secos no cocinados o procesados y procure tomar agua pura con frecuencia. Evite el azúcar refinado o edulcorantes artificiales. Desarrolle algún tipo de expresión artística o creativa (¡leer y escuchar música no cuentan!). Pinte, baile, cante, haga esculturas, escriba, cree comerciales o películas imaginarias, diseñe y mantenga un jardín, en fin, cualquier tipo de actividad que le fomente la creatividad siempre y cuando sea constante y no esporádica, le servirá para mantener un estado de ánimo positivo (entre muchos otros beneficios). Realice ejercicio físico por cuatro horas o más a la semana, en sesiones de no menos de 15 minutos. Procure hacerlo con gusto y alegría, le representará un cambio significativo en su estado de ánimo general. Esto aumenta las endorfinas en el cerebro, sustancias que facilitan la sensación de bienestar interno. Mantenga relaciones interpersonales en las que usted da más de lo que recibe. Esto no significa que se niegue a recibir de los demás sino que al valorar y dar a los demás, usted a su vez se torna importante y significativo para ellos. Esta sensación de ser valorado o amado es fundamental para la salud mental. Escuche los consejos de las personas que lo aman, generalmente tienen razón en muchas de las cosas que le aconsejan. Millones de sufrimientos se evitarían si a tiempo hiciéramos el ejercicio de humildad de escuchar una crítica constructiva, un consejo amoroso. Procure mantener un trabajo que disfrute. Si permanece en un trabajo solamente para obtener un dinero que le permita sobrevivir y descansar, éste poco a poco lo irá desmotivando y acabará con su vida. No siempre se puede tener el trabajo soñado, tenemos que aprender no sólo a hacer lo que nos gusta sino a que nos guste lo que nos toca hacer. Para ello usted ha de invertir tiempo en replantear su forma de trabajar, incluso si lleva a cabo trabajos repetitivos, es posible mejorar la experiencia laboral de una u otra forma. Enfrente sus tareas con esfuerzo, disciplina y amor. Comprométase con su labor. Mantenga un sentido de coherencia entre sus creencias, valores, metas y lo que hace con su vida. Si es necesario, replantee sus creencias y metas. Modere sus impulsos. La fuerza de un ser humano reside y es consecuencia de varias de sus conductas, siendo el control de los impulsos una de las conductas que mayor fuerza interna le generará. Lo contrario, la ausencia del control de los impulsos, es la que produce los mayores problemas y sufrimientos. Al encontrarnos en situaciones en las que nos vemos tentados a actuar en forma impulsiva (decir una mentira, ingerir un alimento o sustancia que nos hace daño, golpear o gritarle a alguien, robar, culparnos, desvalorizarnos, auto agredirnos, abandonar una responsabilidad, etc.) podemos estar frente a una oportunidad para desarrollar una fuerza interna con la que podremos contar para enfrentar las dificultades que se nos presenten con mayor destreza y empeño (ver nota). Perdonar. Perdonar no es olvidar, perdonar es “recordar sin dolor”. Este dolor es precisamente aquello de lo que nos liberamos al perdonar. Dolor que en ocasiones es rabia, angustia, ansiedad, sed de venganza, inconformidad y otras emociones que acompañan ese recuerdo. Muchos de nosotros no perdonamos porque asumimos que, al haber sido víctimas, tenemos el derecho y casi la obligación de sentirnos insultados o agredidos y con ello, nos permitimos llenarnos de una “justa rabia”. Para el recorrido que es la vida sólo tenemos una maleta en la que hemos de empacar lo más liviano y necesario, ese dolor no solamente es infinitamente pesado, sino que nos remite de nuevo al pasado limitando para siempre nuestro caminar. Ser agradecido. Al dar las gracias se valora el esfuerzo, cariño, paciencia, amor y dedicación de otros. Esta valoración facilita el entendimiento de la otra persona y enriquece la comunicación. Ser agradecido no es sólo dar las gracias, es complementar el agradecimiento con real cariño y admiración. Agradecerle a la vida lo que se tiene nos ayuda a mirar lo positivo y nos invita a no magnificar lo que no se tiene. Reserve un espacio sagrado de tiempo para el silencio, la meditación o la oración, unidos a una respiración voluntaria, tranquila, profunda y lenta (esta debe ser al menos dos o tres minutos). Allí ocurre el encuentro real con usted mismo. Favorece el desarrollo de la intuición y esta es una herramienta inigualable para resolver dificultades. Nos permite ver caminos, soluciones, actitudes nuevas. *Médica bioenergética La depresión es una enfermedad real, no una falla en el carácter. Se trata de un trastorno electroquímico en el cerebro, relacionado con factores heredados”. RESPIRE PROFUNDO CONTROL. Si con frecuencia se sale de casillas y usted tiene claro que nadie tiene el derecho de lesionar a otro de ninguna forma, recuerde algunas de estas claves y adiéstrese en practicarlos en el momento en que esté encolerizándose: 1. Obsérvese a sí mismo mentalmente, como si pudiera verse el rostro, en especial imagine que ve sus ojos -que generalmente se distorsionan cuando hay cólera-, el observar como se desarmoniza le ayudará, voluntariamente, a retomar su control. 2. Respire profundo y mentalmente cuente lentamente de 20 hasta uno. 3. Imagínese debajo de una cascada de agua helada que aplaca su cólera como si fuera un fuego que va a invadir toda la habitación donde usted se encuentra y que es urgente de apagar. 4. Retírese unos minutos del sitio donde está y procure tomar un vaso de agua helada. Se puede corregir con firmeza sin tener que maltratar y humillar. Recuerde siempre presentar excusas si maltrata a alguien, el saber que luego tiene que presentar excusas le ayudará a controlar su ira.Ilustración Migueyein

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